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EL MONUMENTO “EL ABRAZO”, LUGAR DE MEMORIA DEMOCRÁTICA

Desde el 10 de junio de 2003 en la madrileña plazuela de Antón Martín, a 20 metros del número 55 de la calle Atocha está situada la Estatua que representa el cuadro El Abrazo de Juan Genovés y que recuerda y homenajea a los Abogados de Atocha.

Y desde el 19 de enero de 2026, la Secretaría de Estado de Memoria Democrática, desarrollará mecanismos institucionales para integrar el monumento de Juan Genovés en Antón Martin, a partir de ahora lugar de Memoria Democrática, en los circuitos internacionales que respondan a situaciones de construcción de memoria democrática. Gracias al Gobierno Central y en especial a Fernando Martínez López

En la exposición de motivos publicados en el BOE del 19/1/2026, queda claro el tema del porque:

“La calle Atocha 55 y su entorno inmediato constituyen un lugar de memoria democrática porque allí se perpetró uno de los atentados más graves y simbólicos de la violencia política de extrema derecha durante la Transición española. El asesinato de los abogados laboralistas el 24 de enero de 1977, cometido por un comando neofascista, formó parte de una escalada de ataques dirigidos contra personas y colectivos comprometidos con la recuperación de las libertades democráticas –entre ellos, sindicalistas, estudiantes, abogados y militantes antifranquistas– que habían sido previamente hostigados durante la llamada «Semana Trágica de la Transición».

Estos hechos, enmarcados en un contexto de represión y vulneración de derechos fundamentales, pretendían frenar el proceso de democratización y sembrar el terror entre quienes luchaban por la justicia social y el fin del legado dictatorial. Por su profunda significación histórica y su impacto en la memoria colectiva, el despacho de los abogados de Atocha y el monumento «El abrazo» recuerdan no solo el crimen cometido, sino también la resistencia civil frente a la violencia política y la defensa de los derechos humanos en uno de los momentos más delicados de la historia reciente de España”

Este mes de enero de 2026, que se cumple el 49 aniversario del atentado por parte de un comando de extrema derecha, del asesinato colectivo de los Abogados laboralistas de Atocha 55, este reconocimiento del Gobierno Central es uno de los mejores homenajes que se le pueden hacer a estos héroes por la libertad, que son y serán siempre los Abogados de Atocha.  

Por su parte, un año más las CCOO madrileñas y la Fundación Abogados de Atocha, ha convocado una serie de actos en su conmemoración y homenaje. En Madrid capital, los actos se realizarán el día 24 de enero, fecha del 49 aniversario,  con visitas a los cementerios, ofrenda floral en el monumento de El abrazo de Antón Martin y la entrega de premios y reconocimientos en el Auditorio Marcelino Camacho, en la calle Lope de Vega 40.


Cartel anunciador de los actos previstos para el 24 de enero de 2026.

Sobre este tema he escrito ampliamente a lo largo de los años, así que en esta ocasión lo voy a hacer refiriéndome a cómo se fraguo ese estupendo monumento, del artista valenciano Juan Genovés, denominado El Abrazo y que desde junio de 2003 engalana la plaza de Antón Martin, a 20 metros de donde se produjo el cruento atentado de Atocha 55.

Para conocimiento general es preciso en primer lugar dar a conocer el trágico suceso ocurrido en la noche del 24 de enero de 1977. Ese nefasto día un grupo de pistoleros de extrema derecha irrumpieron en el despacho de abogados laboralistas vinculados a CCOO y al PCE, situado en el número 55 de la calle Atocha, preguntando por el dirigente de CCOO Joaquín Navarro. Al no encontrarlo, abrieron fuego a sangre fría contra los allí presentes. Los abogados asesinados fueron Enrique Valdelvira Ibáñez, Luis Javier Benavides Orgaz, Francisco Javier Sauquillo y Serafín Holgado de Antonio y al sindicalista, represaliado de Telefónica, Ángel Rodríguez Leal. Además, en el atentado fueron gravemente heridos Miguel Sarabia Gil, Alejandro Ruiz-Huerta Carbonell, Luis Ramos Pardo y Lola González Ruiz.

Dos días después, más de ciento cincuenta mil personas asistieron al entierro. Se trataba de la manifestación más multitudinaria tras la muerte del dictador Francisco Franco. A este acto le siguieron huelgas y muestras de solidaridad por todo el país. De esta forma, el asesinato de los abogados laboralistas quedó para siempre en el recuerdo de la ciudadanía como un símbolo de la barbarie que representan el fascismo y la violencia política. El atentado contra los abogados de Atocha fue un intento de acabar con la Transición, siendo el propio despacho de los abogados de Atocha un símbolo especial en la lucha antifranquista y en defensa de las libertades democráticas.

En el año 2001, y con motivo de los prolegómenos de la conmemoración del 25º Aniversario del atentado, CCOO de Madrid, en aquellos tiempos liderada por Javier López Martin (Ver lo que escribió sobre el monumento), puso en marcha una campaña dirigida a las corporaciones locales madrileñas cuyo objetivo consistía que los consistorios dedicaran un espacio público, calle, plaza, monumento, etc, en recuerdo y homenaje a los Abogados de Atocha que antes de su asesinato habían puesto su conocimiento y compromiso al servicio de la ciudadanía de los municipios, incluido Madrid Capital.

La respuesta fue enormemente positiva. En un corto período de tiempo,-un par de años- en su memoria, veinticuatro municipios de la Comunidad de Madrid, de todos los colores políticos, tenían en sus callejeros una referencia con el nombre “Abogados de Atocha”, o de alguno de los asesinados.

En el caso de la capital, siendo alcalde de Madrid José María Álvarez del Manzano, nos encontramos con algo más de dificultades, cuando reivindicamos un espacio público y en especial que la obra El Abrazo, en su versión escultura, (primera y única realizada por el artista Juan Genovés) se situara en la plaza de Antón Martín,

La iniciativa contó de forma inmediata con el apoyo de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos y de los grupos municipales de IU y PSOE y fue después de mucho esfuerzo y trabajo, manifiestos, recogida de firmas, bonos para costear la estatua, etc, cuando un año después, en 2002, la petición fue aceptada por el equipo de Gobierno del PP y votada por unanimidad por el pleno del ayuntamiento de la capital madrileña.

Por supuesto antes de hacer la propuesta a los grupos municipales, en CCOO teníamos el consentimiento expreso del autor, Juan Genovés, que estaba encantado que “su abrazo” sirviera como recuerdo y homenaje a esos trabajadores por la libertad y la justicia, que eran y son los Abogados de Atocha. A una compañera del Gabinete de Prensa de CCOO de Madrid, ya fallecida, Pilar Blanco y al que esto escribe, nos cupo el honor de visitar a Juan Genovés en su estudio de Arévaca y pedirle autorización para esa importante iniciativa.

La inauguración del monumento tuvo lugar, un año después, en concreto el 10 de junio de 2003, fecha que por aras a la casualidad coincidió con otro hecho histórico en la Comunidad Autónoma Madrileña, ya que fue el día que se perpetró el hecho antidemocrático en el parlamento regional madrileño, denominado El Tamayazo, pero eso es otra historia.

Años después, en el en 2007, coincidiendo con el 30 aniversario del atentado fascista y ya constituida, en 2005, la Fundación Abogados de Atocha, solicitamos al gobierno del ayuntamiento madrileño la colocación de una placa que explicara el significado del Monumento, tal como dice su texto: “para conocimiento del pueblo de Madrid y quienes nos visitan”, propuesta que fue aceptada de inmediato por la Corporación Municipal. Era la época de Alberto Ruiz Gallardón, como alcalde de la ciudad madrileña.

Placa colocada sobre el monumento el 24 de enero de 2007

Habíamos detectado dificultad a la hora de comprender por parte de los ciudadanos -especialmente extranjeros- el porqué de la escultura de Juan Genovés y en ese lugar de Madrid, sin placa explicativa.  Al día de hoy la leyenda de la Placa explica de forma resumida su significado, del mismo modo que hoy hago yo con en este breve artículo de opinión.

Recordar aquí, que “El Abrazo”, en sus comienzos, fue un cuadro pintado por Juan Genovés en los años 70, un símbolo de la transición política española, con cuyas copias en forma de póster se reivindicó la amnistía y la libertad en nuestro país. Uno de estos pósteres estaba colgado en el despacho de abogados laboralistas en Atocha 55. En la actualidad el cuadro original esta expuesto en la sede del Congreso de los Diputados, cedido por el museo Reina Sofía, a propuesta de IU.

También se conoce esta obra popularmente con el nombre de “Amnistía”, por haber sido utilizada por la Junta Democrática en 1975/1976 para pedir la liberación de los presos políticos de la Dictadura Franquista en España, reproduciéndose miles de copias, que se vendían para sufragar los gastos de la campaña.

Igualmente, el cuadro fue durante muchos años el símbolo de la prestigiosa ONG, Amnistía Internacional, organización por aquel entonces todavía incipiente en España. Con los ingresos económicos de la venta de reproducciones de El Abrazo, esta organización, pudo costearse su primera sede en Madrid.

También y de la misma manera, en el 2001, CCOO de Madrid eligió esta obra de El Abrazo, para publicitar el 25º aniversario del sindicato en la región madrileña, reproduciéndola en libros, carteles, agendas, pegatinas, etc, por supuesto, tras recibir la autorización de su autor.

Esta es la historia, sin entrar en muchos detalles -que también los hubo- de los porqués de esta esplendida estatua, situada en el corazón de la capital de España, obra. de Juan Genovés, ya fallecido, estupendo artista y gran persona, con más de 5000 obras repartidas por el mundo, amigo mío y de las CCOO.

Francisco Naranjo Llanos, patrono y director Fundación Abogados de Atocha (2005/2025) y sindicalista de CCOO. 




Premio Abogados de Atocha 2026 a las Madres y Abuelas de Mayo

Las Abuelas de Plaza de Mayo, en una manifestación de 2025, en Buenos Aires (Argentina).

Te busca madre mientras su cuerpo es mecido por el mar en el que se sumerge dormido sueña tu abrazo, busca recuerdos a los que aferrarse para no conciliar el sueño

(De la canción de Ismael Serrano: A las madres de Mayo).

Coincidiendo con el 49 aniversario de los Abogados de Atocha, el Patronato de su Fundación, con excelente criterio, ha decidido este año conceder su prestigioso y merecido premio a las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo, por su meritoria lucha  por los derechos humanos y la búsqueda incansable para restituir la identidad de los niños y niñas que fueron robados durante la última dictadura cívico-militar argentina.

Igualmente en el mismo acto se van a reconocer a la Asociación Esperanza y Libertad de defensa de las mujeres afganas y la Unión de Mujeres Saharauis, por su lucha ante la opresión, visibilizando su causa en todo el mundo, pero también la de todas esas mujeres y pueblos que hoy se encuentran en situación de conflicto.

El acto de entrega de galardones, así como de homenaje a los Abogados de Atocha, se celebra el 24 de enero a las 11,30 horas, en el Auditorio Marcelino Camacho, situado en la calle Lope de Vega 40 de Madrid.

Para conocimiento general y sobre todo de las generaciones jóvenes, quisiera recordar, una vez más, en este 49 aniversario, brevemente la historia de la Fundación y la de los Abogados de Atocha. La creación de la Fundación Abogados de Atocha se decidió en mayo de 2004, en el 8º Congreso Regional de  CCOO de Madrid, a propuesta de su secretario general, por aquel entonces Francisco Javier López Martin y fue  constituida formalmente el 2 de junio de 2005. Desde su constitución,  anualmente se otorgan los premios Abogados de Atocha,  promoviendo la cultura democrática, otorgándolos a aquellas personas e instituciones que defienden la Paz, la Justicia y la Libertad.

Resaltar que esta Fundación tiene como principal objetivo mantener vivo el recuerdo y sobre todo el espíritu de los abogados que sufrieron el brutal atentado de Atocha 55, el contribuir a extender su memoria, así como organizar actos de homenaje y reconocimiento, estudios, certámenes, etc, para darles la máxima visibilidad, por la importancia que tuvieron los abogados laboralistas y vecinales, para conseguir las libertades democráticas en España y en la defensa de la clase trabajadora madrileña..

La historia de los Abogados de Atocha, y sus reconocimientos, vienen de lejos. Tanto que estamos a un año vista de los 50 años, de aquel tremendo y criminal atentado perpetrado un 24 de enero de 1977 por un comando ultraderechista, contra un despacho de abogados laboralistas y vecinales, de CCOO y militantes del PCE, que tenían su sede en el nº 55 de la calle de Atocha de la capital madrileña.

Aquel negro día, asesinaron a sangre fría a cinco personas, que él único “mal”, que hacían era defender ante los tribunales a los obreros y vecinos madrileños que lo necesitaban. Murieron los abogados Enrique Valdelvira Ibáñez, Luis Javier Benavides Orgaz, Francisco Javier Sauquillo Pérez del Arco y Serafín Holgado de Antonio, y al sindicalista, represaliado de Telefónica, Ángel Rodríguez Leal, que en aquellas fechas ejercía como administrativo en el despacho de Atocha 55.

Quedaron gravemente heridos: Miguel Sarabia Gil, Alejandro Ruiz-Huerta Carbonell, Luis Ramos Pardo y Dolores González Ruiz. En la actualidad ya solo queda entre nosotros, uno de ellos, Alejandro Ruiz-Huerta Carbonell, y que es el presidente de la Fundación Abogados de Atocha.

Casi 50 son muchos años en términos de una vida, pero muy pocos en términos históricos. Cada año, desde el asesinato de los abogados, se realiza un recorrido matinal por el Cementerio de Carabanchel, cementerio de San Isidro y monumento de Juan Genovés en la plazuela de Antón Martin.

Desde aquel nefasto 24 de enero del 77, desde las CCOO de Madrid y desde la Fundación, se ha conseguido que medio centenar de calles, plazas, edificios públicos, centros educativos, parques, etc, de nuestra querida España -que decía la cantante Cecilia- lleven el nombre o alguna referencia de los Abogados de Atocha.

En Madrid destaca un impresionante monumento, El Abrazo, del artista valenciano Juan Genovés, que en la actualidad preside la Plazuela de Antón Martín, muy cerca del lugar donde se encontraba el despacho de los abogados laboralistas. Hay que citar también, los premios anuales que se conceden cada año a las personas e instituciones que se la juegan por la justicia y la libertad, en Argentina o en España, en Guatemala o en Uruguay, en el Sahara o en Palestina, o en cualquier rincón del planeta

Igualmente los premios literarios anuales a los jóvenes que construyen relatos en los que se ponen en valor los derechos humanos, etc. son legados que va dejando por el camino la labor de estos algo más de 20 años de la Fundación Abogados de Atocha, con el apoyo de CCOO de Madrid, como entidad creadora e impulsora.

 El monumento, denominado El Abrazo, inaugurado en junio de 2003 engalana la plazuela de Antón Martin, a 20 metros de donde se produjo el cruento atentado de Atocha 55

Pero, con todos estas cuestiones, personalmente me emociono con muchas de ellas,, pero de lo que más orgulloso me siento, de los muchos años que he desempeñado mi labor sindical en CCOO de Madrid (desde mayo de 1987 hasta enero de 2013) y de los 20 años en la Fundación, -en la que he sido impulsor, patrono, vicepresidente y director- es del monumento, que comentaba antes, de Juan Genovés en Antón Martin (de dicho monumento, hace un año escribí su historia) y también muy satisfecho de los cursos realizados por toda España, en la época que Javier López, era responsable de Formación Sindical en la Confederación Sindical de CCOO.

Los Cursos, a los que me refiero, se realizaron durante cuatro años, del 2013 al 2016, denominados “del Proceso 1001 a los Abogados de Atocha”. Lástima que aquella iniciativa no tuviera continuación, pues los cursos online, tan de moda en la actualidad, están muy bien, pero donde se ponga el vivo y el directo, que se quite lo demás. Alrededor de 2.000 delegados y delegadas sindicales jóvenes, ávidos de aprender y conocer la historia reciente, participaron activamente en aquellos cursos....

Para finalizar, y volviendo a los Abogados de Atocha, confesar que me sigue poniendo los pelos de punta, -e incluso se me escapa alguna lagrimita- cuando en las manifestaciones sindicales madrileñas al pasar junto al monumento El Abrazo y por Atocha 55, se escucha en tantas voces el grito: ¡Atocha, hermanos, no os olvidamos.!

Francisco Naranjo Llanos, director Fundación Abogados de Atocha (2013-2024) y sindicalista de CCOO.


NO LLORES PORQUE SE ACABO, SONRIE PORQUE SUCEDIO

El Patronato de la Fundación Abogados de Atocha, con los premiados y premiadas en el 47 Aniversario (24 de enero de 2024) 

Dicen que dijo el escritor y premio Nobel de literatura, 
Gabriel García Márquez: "No llores porque se acabó, sonríe porque sucedió", frase que se relaciona con las despedidas del lugar que te has sentido feliz y que ha sido utilizada como un recordatorio de que la alegría de lo vivido debe prevalecer sobre la tristeza de su fin. 

Pues bien, este mes de junio, he dejado de pertenecer al Patronato de la Fundación Abogados de Atocha, en la que he sido Patrono, Vicepresidente y Director de la misma, y sobre todo he sido feliz, en los 20 años que he estado colaborando con ella, con un claro objetivo: dar visibilidad a esos héroes por la libertad, que eran, son y serán los Abogados de Atocha. Recientemente escribí sobre el 20 Aniversario de la Fundación y su labor de memoria.

Con esta definitiva desvinculación del Patronato de la Fundación, finalizo un ciclo de casi cuatro décadas, ligado al sindicalismo de clase madrileño, pues fue en el IV Congreso de CCOO de Madrid, en mayo de 1987, cuando me incorpore a la Secretaria de Comunicación. Desde entonces y hasta la fecha he participado en todos y cada uno de los actos que se han realizado en Madrid en recuerdo y homenaje a nuestros compañeros de Atocha 55. Antes y después de crear la Fundación. Exactamente, desde el 10º al 48º aniversario del atentado criminal de Atocha.

A todos esos compañeros y compañeras que hicieron posible mis responsabilidades en el sindicato y en la Fundación, con total cariño y  sinceridad se lo agradezco, pero sobre todo quiero destacar a los secretarios generales de todos estos años, comenzado por Juan Moreno, que fue quien me planteó formar parte de la Ejecutiva regional en el congreso de 1987 que comentaba antes. A continuación, Rodolfo BenitoJavier López,,  Jaime Cedrun, y por ultimo Paloma López, me continuaron apoyando y dándome su confianza hasta la fecha que he decido decir adiós.

En el cementerio de Carabanchel, en el 11 aniversario de los Abogados de Atocha (1988). Entre otros, a mi derecha Antonio Gutiérrez y Rodolfo Benito, secretarios generales de CCOO Confederal y de la Unión Regional de Madrid, respectivamente.
Durante estos 20 años, dos décadas, en la Fundación, he realizado las responsabilidades que me encomendaron con mucho cariño y humildad, en un patronato del que solo tengo palabras de agradecimiento, por el leal y meritorio apoyo y el excelente trabajo desarrollado por sus componentes. Personas con gran talla moral e intelectual, tales como, Miguel Sarabia, Luis Ramos,  Jaime Sartorius,  Lola González Ruiz, Cristina Almeida, Antonio Montesinos, José Luis Sauquillo, Pablo Benavides, José Mª Mohedano, Carmela Canto, Guiomar Sanabria,  Paco Caño,  Enrique Villalobos, y nuestro querido presidente, Alejandro Ruiz-Huerta, son personas, -entre otras- que va a ser difícil, por no decir imposible, olvidar.

En mis 20 años en la Fundación, y varios más antes de crearla, con el que más he convivido ha sido con Raúl Cordero Torres. Me entristece y duele que se fuera de la manera que se fue. Por mi parte resaltar mi agradecimiento más sincero por su labor, pues con sus luces y sombras, Raúl, siempre ha sido una persona que solo quería -y sigue queriendo- lo mejor para la Fundación y  para  “Los Abogados de Atocha”.

Por supuesto, en esta despedida de la Fundación, no puedo ni quiero olvidarme de Lola Carrascal y de Mari Cruz Elvira, “Chipi”, pues ellas merecen una mención especial. Para mi han sido dos personas que, durante estos años, con su labor callada y quizás invisible para muchos, han sido baluarte imprescindible en la labor del Patronato de la Fundación.

En este mes de junio de 2025, mes que he cumplido 79 años de edad y después de haber estado 38 años al servicio del sindicato en Madrid, de ellos 26 años de responsable de comunicación. 15 de presidente de la cooperativa VITRA y 20 en la Fundación Abogados de Atocha, es hora de decir adiós. Por ello tengo que expresar, alto y claro, que haber gozado del apoyo y la confianza de mi sindicato para estar en esas responsabilidades, ha sido un orgullo y el mejor y mayor homenaje que puedo recibir de las CCOO, a lo largo de mi dilatada vida sindical.

A partir de ahora, no me voy a quedar en casa viendo “series”, o en la calle para ver trabajar a los albañiles en las obras. Como conocéis siempre me ha gustado contar y escribir historias y sin hacer ruido tengo publicados cinco libros, el ultimo editado hace unos meses, titulado “Elpasado es la linterna del futuro”, relacionado con el 60 aniversario de las CCOO ferroviarias.

Para ello, ya en la actualidad  tengo garabateados unos cientos de folios del que será el sexto libro, está vez relacionado con mi paso por las CCOO de Madrid y la Fundación Abogados de Atocha y como ahora voy a tener más tiempo –ya iba siendo hora- voy a poner negro sobre blanco algunas de las muchas historias y anécdotas, recopiladas en las cuatro décadas -media vida- que he estado en nuestras queridas CCOO madrileñas.

El monumento de Juan Genovés "El abrazo", en Antón Martin
Reiterando la frase del gran García Márquez, que encabeza esta breve crónica, me reafirmo: No lloro porque se acabo, sonrió porque sucedió. Un gran abrazo a todos y todas, tan grande como el de nuestro amigo Juan Genovés  situado en la plazuela de Antón Martin.  Larga vida a la Fundación Abogados de Atocha y no olvidéis nunca gritar, con todas vuestras fuerzas, al pasar por la calle Atocha 55: ¡Atocha, hermanos, no os olvidamos!

P.D.- Lo subrayado en color rojo son enlaces que llevan a artículos, preferentemente, relacionados con los Abogados de Atocha.
- Esta entrada de blog, también esta publicada en Madridiario.es

Francisco Naranjo Llanos, director Fundación Abogados de Atocha (2013-2024) y sindicalista de CCOO.




ANIVERSARIO DE LA FUNDACION ABOGADOS DE ATOCHA Y SU LABOR DE MEMORIA.

 

Monumento de Juan Genovés en la plazuela de Antón Martin (Madrid)

El 2 de junio de 2025 es la fecha oficial del 20 aniversario de la Fundación Abogados de Atocha, constituida en Madrid en los locales de CCOO de Sebastián Herrera 14, el 2 de junio de 2005.

Esta Fundación fue creada por decisión unánime de los asistentes al Congreso de CCOO de Madrid, celebrado un año antes, en mayo del año 2004. La propuesta fue de su secretario general, por aquel entonces, Francisco Javier López Martin. Recuerdo que fue de las pocas votaciones realizadas por unanimidad, por no decir la única, pues fue aquel congreso fue duro, a causa de las discrepancias sindicales internas. Se votaron distintas listas y hay que reconocer que no fue un congreso de mucha unidad.

A juicio de Javier López, la creación de la Fundación -y los que lo vivimos directamente así se lo reconocemos- era una necesidad fraguada durante años y, al tiempo, una fuente de unidad dentro de las CCOO y en el conjunto de la sociedad española. Los de Atocha merecían algo más que unas flores cada año en los cementerios. Merecían algo más que un acto cada año, ante las viejas puertas del edificio de Atocha, 55.  Por eso Javier propuso la creación de la Fundación Abogados de Atocha y por eso el Congreso de CCOO de Madrid, se lo agradeció y fue unánime en su votación.

Resaltar para los que no lo sepan, que esta Fundación tiene como principal objetivo mantener vivo el recuerdo y el espíritu de los abogados que sufrieron el brutal atentado de la calle Atocha 55, el contribuir a extender su memoria, así como organizar actos de homenaje y reconocimiento, estudios, certámenes, etc, para su visibilidad, por la importancia que tuvo su contribución en la lucha para conseguir las libertades democráticas en España y en la defensa de los trabajadores.

La historia de los Abogados de Atocha, y sus reconocimientos, vienen de lejos. Tanto que nos estamos acercando a los 50 años, de aquel tremendo y criminal atentado perpetrado un 24 de enero de 1977 por un comando franquista, ultraderechista, contra un despacho de abogados laboralistas de CCOO y militantes del PCE, que tenían su sede en el nº 55 de la calle de Atocha de la capital madrileña.

Aquel negro día, asesinaron a sangre fría a cinco personas, que él único “mal”, que hacían era defender a los obreros y vecinos madrileños: Murieron los abogados Enrique Valdelvira Ibáñez, Luis Javier Benavides Orgaz, Francisco Javier Sauquillo Pérez del Arco y Serafín Holgado de Antonio, y al sindicalista, represaliado de Telefónica, Ángel Rodríguez Leal. Quedaron gravemente heridos: Miguel Sarabia Gil, Alejandro Ruiz-Huerta Carbonell, Luis Ramos Pardo y Dolores González Ruiz. En la actualidad ya solo queda entre nosotros, uno de ellos, Alejandro Ruiz-Huerta, que es el presidente de la Fundación Abogados de Atocha.  

Se aproxima el 50 aniversario del asesinato de los Abogados de Atocha. Falta año y medio. 50 son muchos años en términos de una vida, pero muy pocos en términos históricos. Cada año, desde el asesinato de los abogados, se realiza el mismo recorrido matinal. Cementerio de Carabanchel, cementerio de San Isidro y monumento de Juan Genovés en la plazuela de Antón Martin.

Desde aquel nefasto 24 de enero del 77, desde CCOO, desde la Fundación, hemos conseguido que muchas calles, plazas, edificios públicos, centros educativos, parques, en nuestra querida España -que decía la cantante Cecilia- lleven el nombre de los Abogados de Atocha.

En Madrid, un impresionante monumento, El Abrazo, del artista valenciano Juan Genovés, preside la Plaza de Antón Martín, muy cerca del lugar donde se encontraba el despacho de los abogados laboralistas. Hay que citar también, los premios anuales que concedemos cada año a las personas e instituciones que se la juegan por la justicia y la libertad, en Argentina o en España, en Guatemala o en Uruguay, en el Sahara o en Palestina, o en cualquier rincón del planeta

Las calles, plazas, jardines, centros culturales, que llevan el nombre de los Abogados de Atocha. Los premios literarios anuales a los jóvenes que construyen relatos en los que se ponen en valor los derechos humanos, etc. Son legados que va dejando por el camino la labor de estos 20 años de la Fundación Abogados de Atocha, con el apoyo de CCOO de Madrid.  

Pero, con todo, personalmente, de lo que me siento más orgulloso, de los muchos años en CCOO de Madrid (desde mayo de 1987) y de los 20 años de la constitución de la Fundación, -en la que he sido impulsor, patrono, vicepresidente y director- es el monumento de Juan Genovés en Antón Martin (del monumento, recientemente escribí esto) y de los cursos realizados por toda España, en la época que Javier López, fue responsable de Formación Sindical en la Confederación Sindical de CCOO.

Los Cursos, a los que me refiero, se realizaron durante cuatro años, del 2013 al 2016, denominadas “del Proceso 1001 a los Abogados de Atocha”. Lástima que aquella iniciativa no tuviera continuación, pues los cursos online, tan de moda en la actualidad, están muy bien, pero donde se ponga el vivo y el directo, que se quite lo demás.

De Asturias a Extremadura, de Galicia al País Valencia, de Cataluña a Andalucía, pasando por Cantabria, Aragón, Castilla la Mancha y Madrid, es decir una parte importante de la geografía de nuestro país, impartiendo historia del movimiento obrero y en especial de nuestros queridos compañeros, los Abogados de Atocha, cerca de 2.000 delegados y delegadas sindicales, ávidos de aprender y conocer la historia reciente, participaron activamente en esos actos. Para hablar de ese hecho histórico, de gran trascendencia política y social, participaron personas que vivieron directamente aquellos momentos.

De todos los ponentes, me gustaría resaltar la emotividad, a la hora de relatar el entorno socio político y el atentado de Atocha 55, de Alejandro Ruiz-Huerta. También me continúa impresionando, la facilidad de palabra y a su vez la profundidad de lo que dice, de Nicolás Sartorius, la frescura y cercanía del lenguaje de Cristina Almeida, así como la gran memoria histórica de Antonio Montesinos, abogado que este verano cumplirá 99 años.

En aquellos actos, además del tema protocolario de los cursos, lo fundamental era dar a conocer, lo que supuso para la democracia en España los despachos laboralistas, el atentado de Atocha 55, etc, así como contestar a preguntas en directo, difíciles de responder si no lo has vivido. Lástima que estas cosas no se den en los colegios, pues esto es también HISTORIA DE ESPAÑA.

En fin, voy terminando: Javier López, como decía antes, el principal impulsor de esta gran Fundación, escribió un día un poema dedicado a Lola González Ruiz, fallecida en enero de 2015, la abogada que sobrevivió al atentado y que perdió en el mismo a su esposo, Francisco Javier Sauquillo, tras haber perdido años antes a su novio, Enrique Ruano, asesinado por la policía franquista. El poema publicado en el libro La mirada de los Nadie. Sirva esta poesía de homenaje y recuerdo a aquellos jóvenes abogados atacados en Atocha 55, en unos momentos que estamos conmemorando la creación de la Fundación Abogados de Atocha en su 20 aniversario.

Era ella osadía de vida

que cae y se levanta,

que es derribada y se alza

de nuevo. Desde el barro

se alza y sobre su debilidad

trepa encaramada a sí misma.

Lola es su altura,

erguida en sus resurrecciones,

que fueron y seguirán siendo

aún después de su partida.

Para finalizar, confesar que me sigue poniendo los pelos de punta cuando en una manifestación pasamos por atocha 55, y creo que no solo a mí, sino a todos nosotros y nosotras, sigue siendo sentir y escuchar en tantas voces el grito: Atocha, hermanos, no os olvidamos.

Francisco Naranjo Llanos, director Fundación Abogados de Atocha (2013-2024)  y sindicalista de CCOO.

NOTA:                                                                                                                          

El 2 de junio de 2025 se cumplieron 20 años que se constituyó formalmente la Fundación #AbogadosdeAtocha. Este vídeo se proyectó el 1 de junio de 2015, en el acto del 10 aniversario de su constitución y no está mal para la memoria visionar estos documentos sonoros, con imágenes reales.

LA FORTALEZA HECHA MUJER: MAGDALENA MACIAS, “MALENI”

 


La pasada semana desde CCOO se le ha ofrecido un entrañable homenaje a Magdalena Macias Burguillo, "Maleni", fallecida en Madrid el pasado verano a los 76 años de edad. Maleni fue una luchadora por la libertad. Entre otras cosas fue la primera mujer secretaria general de una Comarca de Madrid. En concreto en la Comarca Norte de CCOO de Madrid. D.E.P compañera

Una vez más tengo que reconocer y decir, alto y claro, que, a lo largo de mi vida laboral y social de muchos años, me han enseñado más, mucho más, las mujeres que los hombres. Esto que no es la primera vez que lo digo, es tan real como la vida misma, viene a cuento porque entre las maestras que he tenido esta también Maleni, la compañera a la que la pasada semana le realizamos un grupo de amigos y amigas un más que merecido homenaje.

Magistralmente conducido por Manuela Temporelli, el acto tuvo lugar en la Ciudad Deportiva de Valdelafuentes, en Alcobendas (Madrid) el pasado 22 de noviembre.

Después de la actuación de un grupo de dulzaineros, la primera en tomar la palabra, fue Gemma Duran, secretaria general de la Comarca Norte de CCOO Madrid, la cual destaco la fortaleza “una roca”, que siempre tuvo Maleni, a pesar de sus 60 kg de peso y su aspecto débil. De ahí el titular de esta breve crónica.

En el acto intervinieron, entre otros, Maria Jose del Cerro, Manolo Rico, Javier Lopez, Daniel Laguna (su marido) y Paloma Lopez, la secretaria general de CCOO de Madrid, destacando todos ellos, las muchas cualidades que tenía Maleni, en especial su conciencia de clase.

Desde innumerables anécdotas a la gran fortaleza en sus actos y decisiones, resaltando su compromiso por la clase trabajadora desde que ingreso en los años 60 del siglo pasado en la empresa del metal Benito Delgado.

Como muy bien comentaron los participantes, personas como Pilar Blanco, Salce Elvira, Susana Lopez, la inolvidable Paquita, aquella mujer menuda, que, con sus 92 años, se hizo famosa en TV, con aquella frase, que hablando de las pensiones dijo: “soy mayor pero no gilipollas” y ahora Maleni, son entre otras muchas mujeres, las que marcaron el paso y nunca las olvidaremos 

También hubo tiempo para la cultura en el acto y fue la propia Manuela Temporelli y Manolo Rico, los que declamaron versos de Miguel Hernandez y Gloria Fuertes, así como el dúo de cantautores compuesto por Luis Felipe Barrio y Matias Avalos, que finalizaron su actuación cantando el "Niño yuntero” de Miguel Hernandez.

Fotografía de Febrero 2023. De izquierda a derecha: Maleni, Paco Naranjo, Gemma Duran, Luis Lara y Daniel Laguna. 

Yo cuando recuerdo a Maleni, nunca olvidare y en el acto, se volvió a recordar, cuando en unas movilizaciones, creo que, en una Huelga General, según una denuncia de la policía Maleni “agredió” a cinco policías nacionales. Así lo cuenta Javier Lopez: 

“Al parecer, durante una carga policial, la acusada Magdalena Macías había causado daños a cinco policías. Daños que los médicos habían certificado y que bien podrían haber merecido una dura condena. El problema fue que cuando el juez vio pasar a los cinco armarios de cuatro cuerpos y contrastó sus dimensiones con la menuda y madura mujer que se sentaba en el banquillo. El juez no pudo por menos que recriminar a los policías que denunciaran a aquella pobre mujer y procedió a desestimar el caso, archivarlo, darlo por concluido, declarar a Maleni libre de cargos”.

En fin, repito, un acto entrañable, de recuerdos confraternización y añoranzas pasadas y como bien dijo uno de los intervinientes, “la verdadera muerte es el olvido” y a Maleni siempre la recordaremos.

Ahh y que no se olvide, finalizamos el acto cantando todos los presentes la canción de Jose Antonio Labordeta, canto a la libertad, esa que dice “Habrá un día en que todos al levantar la vista veremos una tierra que ponga Libertad”. Pues nada seguiremos levantando la vista para ver cumplido las seguras previsiones de Labordeta.

 Canto a la libertad (Labordeta)

Francisco Naranjo Llanos, director Fundacion Abogados de Atocha y sindicalista de CCOO.

DON SANTIAGO CARRILLO SOLARES

Con Santiago Carrillo, en el 25 Aniversario de los Abogados de Atocha (24 de enero de 2002).
En la mañana del sábado 25 de marzo de 2023, se va a celebrar un merecido homenaje a Santiago Carrillo Solares, en “Auditorio Marcelino Camacho” de CCOO y no me gustaría desaprovechar la ocasión para hablar de él y de su último adiós, el 18 de septiembre de 2012, a la edad de 97 años. 

La iniciativa de este homenaje parte de un amplio colectivo de amigos y amigas, colaboradores, sindicalistas, profesionales, trabajadores, militantes y simpatizantes del PCE en los últimos años del franquismo y en la construcción de la democracia. Seguro que merece la pena estar allí para escuchar pasajes de una persona que merece estar -y seguro estará- en los libros de la historia más reciente de nuestro país.

Aunque ya sabía de Santiago Carrillo desde hacía muchos años, pues en la clandestinidad, hablar del PCE, “del partido”, era hablar de Santiago Carrillo, o de Dolores Ibárruri,  “Pasionaria”, lo conocí personalmente en el 25 aniversario de los Abogados de Atocha, en el 2002, ya mayor, pero con una gran juventud acumulada en su cabeza.

Cuando en 18 septiembre de 2012, me llegó la noticia del fallecimiento de Santiago Carrillo, me encontraba en Mérida (Extremadura) y una vez que Javier López, secretario general de CCOO de Madrid, por aquel entonces, me lo comunico solo unas horas antes, que el velatorio se iba a realizar en el Auditorio Marcelino Camacho a petición de la familia, me puse rápidamente en marcha para organizar las labores de mi responsabilidad.

En aquellos momentos yo era el responsable de comunicación de CCOO de Madrid. Por supuesto la organización la realice, conjuntamente con otras personas de la ejecutiva regional y con el gabinete de prensa del sindicato, sin olvidar el contacto con las personas que designo la familia.

Lo primero que pusimos en marcha fue la foto de fondo del escenario del salón de actos de Lope de Vega 40. De varias que nos mandó nuestro fotógrafo de cabecera Fran Lorente, (gracias Fran por tus excelentes fotografías). Escogimos la que acompaño a esta crónica, así como la frase de Carrillo que se entrecomillo. 

Me ha encantado ver que 12 años después, con la misma frase de entonces, se vuelva a utilizar. “El capitalismo puede llegar a destruir la especie humana” es la frase que elegimos para que figurase en la foto que presidía el velatorio, sobre su féretro y es la que se está utilizando ahora para el homenaje.

Recordar aquí que la familia había pedido que el velatorio se instalase en el Congreso de los Diputados, pero se había topado con la negativa de la burocracia reglamentaria. Un “aplauso” sí, pero según el reglamento las puertas del Congreso sólo se abren en estos casos para los “padres de la Constitución” y para los expresidentes del Gobierno.

También pensaron en el Ateneo de Madrid, pero el lugar tenía problemas de espacio y acceso. Alguien había sugerido entonces dirigirse a CCOO de Madrid, en cuyo salón de actos, Marcelino Camacho había recibido el último adiós de miles de madrileños. Javier López, como decía antes secretario general de CCOO de Madrid, por aquel entonces, previa consultas confederales, decidió ceder el Auditorio Marcelino Camacho para el velatorio, al igual que ahora se ha cedido para el homenaje a Santiago.

Decenas de compañeros y compañeras de CCOO de Madrid se volcaron de inmediato en la organización, para garantizar que miles de ciudadanos y ciudadanas pudieran acceder al Auditorio y asegurar que cientos de personas de la Administración, la cultura, la política, los medios de comunicación, pudieran presentar su respeto y condolencias a la familia, así como que los abundantes medios de comunicación pudieran realizar su trabajo. Santiago Carrillo no era cualquier persona. El representaba como pocos la vida política de casi un siglo de nuestro país. El ejemplo de su importancia lo tenemos el que si buscas ahora en Google a Santiago Carrillo, entrecomillado, te salen cerca de un millón de referencias a su nombre.

¿Pero quién era Santiago Carrillo?

Santiago Carrillo nació en Gijón, en 1915. Vivió su infancia en una España que agotaba la Restauración Borbónica y la dictadura de Primo de Ribera. Cuando se proclama la República, aún muy joven, como periodista recibe el encargo de cubrir la información parlamentaria. En 1934 es ya secretario de las Juventudes Socialistas y, tras pasar por la cárcel por su participación en la Revolución de 1934, con el triunfo del Frente Popular, consigue unir a los jóvenes socialistas y comunistas en las Juventudes Socialistas Unificadas.

Luego vino la guerra Civil, su participación en la Junta de Defensa de Madrid en defensa de la República, su afiliación al PCE, el exilio, París, el final de la lucha guerrillera, la política de Reconciliación Nacional. El apoyo e implicación del PCE en el desarrollo de las CCOO. El Eurocomunismo junto al francés Marcháis y el italiano Berlinguer, tras la invasión soviética de Checoslovaquia. La muerte del Dictador. La Junta Democrática, la Plataforma Democrática. La Platajunta. La Transición. El retorno del exilio. El asesinato de los Abogados de Atocha y la inmediata legalización del PCE. Los Pactos de la Moncloa y la Constitución.

Después vino el desplome electoral del PCE en 1982. La crisis interna. Su exclusión del Partido Comunista de España. Los “carrillistas” acabaron integrándose en el PSOE. Él se apartó de la política activa, pero nunca de la política y hasta los últimos días de sus 97 años continuó analizando y opinando sobre la actualidad política. Sus reflexiones eran modélicas.

Santiago Carrillo, fue polémico, de acuerdo, pero con una gran y larga trayectoria vital que ha transitado por la convulsa vida política de todo un siglo de la historia de España y a pesar de ser tan polémico, políticos de todos los colores pasaron por el auditorio “Marcelino Camacho” a rendirle homenaje. Allí estuvieron: Jordi Pujol, Herrero de Miñón, Felipe González, ministros del PP, representantes del CiU, del PCE, de IU, del PSOE, el PP, de UPyD, del PNV. Personas de la cultura como Pilar Barden, Víctor Manuel y Ana Belén, Juan Diego, José Sacristán, o Álvaro de Luna, etc, etc.

En definitiva, un velatorio, un último adiós, que adquirió tintes de reconciliación de los demócratas de nuestro país, que necesitamos también estos días, más que nunca, después de ver por ejemplo el esperpento de la moción de censura de VOX.

Esperando que el homenaje del sábado, aparte de ser un gran homenaje a Santiago Carrillo, sea también una lección de la historia reciente de nuestro país, recordando a Carrillo, solo me quedar decir DEP don Santiago.

P.D.- Santiago Carrillo Solares, nació en Gijón el 18 de enero de 1915 y murió en Madrid el 18 de septiembre de 2012.

Francisco Naranjo Llanos, director de la Fundación Abogados de Atocha y sindicalista de CCOO.


ABOGADOS DE ATOCHA: SIMBOLOS DE LA LUCHA POR LA LIBERTAD

12 aniversario Abogados de Atocha, 24 de enero de 1989, (Cementerio Carabanchel )
Desde hace ya 46 años, cada 24 de enero, se recuerda y homenajea el aniversario de los Abogados de Atocha, esos mártires de la libertad que fueron vilmente masacrados el 24 de enero de 1977 en el despacho laboralista de Atocha 55, Madrid.

Como es históricamente conocido ese día un grupo de pistoleros de extrema derecha irrumpieron en el despacho de los abogados laboralistas de CCOO y del PCE situado en el número 55 de la calle Atocha en Madrid y ametrallaron a las nueve personas allí presentes. Fallecieron los abogados, Javier Sauquillo Pérez del Arco, Javier Benavides Orgaz, Enrique Valdelvira Ibáñez, Serafín Holgado de Antonio y el sindicalista Ángel Rodríguez Leal. Resultaron gravemente heridos los abogados Alejandro Ruiz-Huerta Carbonell, Dolores González Ruiz, Luís Ramos Pardo y Miguel Sarabia Gil.

Lo dicho hasta ahora es sabido por todos aquellos que conozcan un poco la historia reciente de este nuestro país, pero a mi me gustaría hablar de cómo vivimos algunos esos días tan borrascosos para el estado español.

El atentado fascista de ese lunes negro, venía precedido por la huelga en el transporte interurbano, la muerte el 23 de enero del estudiante Arturo Ruiz por disparos de un grupo de ultraderecha, “los guerrilleros de Cristo Rey” y el fallecimiento el 24 de enero de Mari Luz Nájera por impacto de un bote de humo de la policía, “los grises”, como decíamos entonces. Ese mismo día, por la noche, un grupo de pistoleros perpetra la que fue denominada por los medios de comunicación como La Matanza de Atocha.

Teniendo en cuenta que el que esto escribe en aquellos momentos era un joven sindicalista de RENFE y conocía el despacho de Abogados de Atocha, así como a algunos compañeros del transporte que se reunían allí, viví aquellos sucesos con enorme intensidad y, porque no decirlo, con miedo, con mucho miedo. En esas fechas mis dos hijos tenían, uno cinco años y el otro no había cumplido los tres.

Recuerdo que, al día siguiente, el 25 de enero de 1977, mantuvimos una reunión en la estación de Príncipe Pió del denominado “Pleno de Representantes Ferroviarios”, organismo unitario de los trabajadores de RENFE, una representación asamblearia, al margen del Sindicato Vertical Franquista.

En aquella reunión, después de mucho debate, -siempre teníamos muchas horas de debate-, además de condenar el atentado y convocar huelga en el ferrocarril para el día siguiente -26 de enero- en respuesta al atentado fascista, elegimos a dos compañeros para que comprasen unas coronas y las llevasen donde pudieran, pues en esos momentos ni siquiera se sabía si iba a haber ceremonia y entierro público. Uno de los elegidos fue el que esto escribe.

Al día siguiente, 26 de enero, día del entierro, compramos las coronas cerca de donde nos reunimos, al lado de la estación de Madrid Príncipe Pio y a medio día nos encaminamos al lugar de donde comenzaba la ceremonia del entierro.  Íbamos en el coche de mi compañero, -se llamaba y se llama Santiago Rueda- pero como Madrid no estaba para ir en coche, muy pronto lo aparcamos y cargamos con las coronas.

Una para cada uno por las calles de Madrid y, aunque no nos fijábamos mucho, creo que la gente nos miraba raro. La cosa cambió cuando llegamos a la calle de Alcalá-Gran Vía, donde ya había otras personas que hacían lo mismo que nosotros. Jamás en mi vida he tenido tanto tiempo una corona de flores en las manos. Más de dos horas y no exagero nada.

Aquel entierro seguramente ha sido la manifestación más multitudinaria conocida en España durante la transición democrática, manifestación que colapsó la ciudad entera. No sé quien dijo sobre la manifestación: “El silencio dolía más que los disparos. Los claveles fluían como un manto de sangre”. Para mí ha sido la más impresionante y emotiva que he asistido en mí vida, aquellos miles y miles de hombres y mujeres, aquella tensión contenida, aquel silencio, solo roto con algunas vivas a los muertos y por el canto de la internacional, (ya en los cementerios de la Almudena y Carabanchel) fue algo que el pueblo de Madrid, el país entero, nunca olvidará.

Después, muchos años después, conocí personalmente a los, sobrevivientes de aquel atentado criminal: Lola González, Miguel Sarabia, Luís Ramos y Alejandro Ruiz-Huerta. En los últimos años se nos han ido Luís, Miguel y Lola. Solo nos queda Alejandro.

Estas cuatro personas, conjuntamente con los cuatro abogados y un sindicalista asesinados por los fascistas, son y continuaran siendo iconos de la lucha por la libertad y por la democracia en nuestro país y símbolos de la transición de la dictadura a la democracia en España.

En mayo de 2004 y en el marco del 8º Congreso regional, CCOO de Madrid, a propuesta de su secretario general, Javier Lopez, aprobó y puso en marcha la Fundación Abogados de Atocha, con el fin fundamental de mantener viva la memoria y resaltar los valores de paz, justicia y libertad que representaban aquellos compañeros abogados laboralistas que dieron la sangre y cinco de ellos la vida, para que nuestra generación pudiéramos vivir en democracia y libertad.

Desde entonces, a 19 años vista, la Fundación ha reconocido y premiado a un buen número de personas e instituciones que reunían esos requisitos. Este video recoge sintéticamente los premios y reconocimientos otorgados en este periodo de tiempo:

En este año 2023, el Patronato de la Fundación ha decidido otorgar el reconocido premio Abogados de Atocha, en su decima novena edición, a Los operativos de extinción de incendios forestales, por el importante papel que desempeñan sus integrantes y su labor, no siempre reconocida.

Este colectivo está formado por multitud de estamentos y categóricas profesionales, tanto en la sociedad civil como militar, tales como: Protección Civil, Fuerzas y cuerpos de seguridad del estado, Brigadas de refuerzo, Cuerpos de bomberos, Bomberos forestales, Agentes forestales, Agentes medioambientales, Retenes forestales, Medios aéreos, Unidad Militar de Emergencia (UME), etc, etc. Todos ellos son los premiados y ha todos les agradecemos su meritoria labor.

En fin, para finalizar y no extenderme más, solo comentar que desde la Fundación Abogados de Atocha vamos a continuar con el ánimo y la noble intención de preservar el recuerdo y la memoria de los 9 de Atocha 55, así como reconocer siempre a las personas e instituciones que han luchado o luchan por los derechos y las libertades.

Francisco Naranjo Llanos es director de la Fundación Abogados de Atocha y sindicalista de CCOO.