LEMA DE ESTE BLOG...

LEMA DE ESTA BLOG: ... hay un rayo de sol en la lucha que siempre deja la sombra vencida. (Miguel Hernández)

LA IMPORTANCIA DE LOS 1º DE MAYO

Pegada de carteles de CCOO de Madrid para convocar el 1º de mayo de 2023
Hace ya varios años Emilio Gabaglio, el dirigente sindical italiano que fuera durante más de una década, secretario general de la CES (Confederación Europea de Sindicatos),  en alguna de las ocasiones que estuvo en Madrid, nos contaba a un amplio grupo de sindicalistas una anécdota sobre la importancia  el 1º de Mayo para la clase obrera.

Decía, que  iban dos trabajadores camino de una manifestación del  Primero de Mayo, con sus banderas rojas al viento y uno de ellos le pregunta al otro: 

-Cuantos 1º de Mayo crees tú que vamos a necesitar para conseguir las dignas y justas  reivindicaciones obreras ¿
-Con toda seguridad: todos, compañero,  todos…

Y qué razón tenía Emilio Gabaglio y esas dos personas en su charla: Las reivindicaciones obreras son eternas. Hay que manifestarse, unas veces para conseguir logros  y otras para que no te los quiten y el 1º de mayo de cada año es el día clave para ello.

Los Primeros de Mayo, cualquier 1º de Mayo, es la fecha internacional, conmemorativa de las reivindicaciones de la clase  trabajadora. Este año,  se cumple el 137 aniversario de aquel Primero de Mayo de 1886, en el que los trabajadores y trabajadoras de Chicago padecieron la brutal represión de una huelga y de las manifestaciones en las que reivindicaban la jornada laboral de ocho horas, que constituía la base de unas condiciones dignas de trabajo. Manifestaciones en las que murieron y fueron heridas muchas personas y que culminaron en la revuelta de Haymarket Square.

Por tanto en estas fechas es un buen momento para recordar, como cada año, los nombres de aquellos tres periodistas, Albert Parsons, August Spies y Adolf Fischer. El de aquel carpintero, Louis Lingg. Y de aquel tipógrafo, George Engel, que fueron condenados a muerte y ejecutados de forma inmediata, por encabezar aquellas movilizaciones. Mientras Samuel Fielden, Oscar Neebe y Michel Schwab, eran condenados a cadenas perpetuas o numerosos años de cárcel. Estos 8 trabajadores quedarían para la historia del 1º de mayo como “Los mártires de Chicago”.

Es buen momento para recordar que aquellas reivindicaciones de hace 137 años, que aspiraban a una vida digna y un trabajo decente, han tenido un largo recorrido cargado de persecuciones, cárcel, dolor, tortura y muerte, bajo acusaciones parecidas, a cargo de los poderosos, los ricos y su ejército de pícaros plañideros, holgazanes y lameculos de los señoritos que no han dado un palo al agua en su vida.

También es buen momento para recordar que, pese a los años transcurridos, las formas de explotación de la clase trabajadora siguen siendo básicamente las mismas, aunque se han perfeccionado de tal manera que, al igual que en aquellos lejanos días, son presentadas y asumidas como inevitables y hasta necesarias.

Y, sin embargo, la clase obrera y trabajadora  sigue existiendo, porque la explotación de las personas trabajadoras no ha desaparecido. Es más, esa explotación se ha despojado de la careta y se nos muestra en su más cruda realidad.

En cuanto a los primeros de mayo en España, tendríamos que remontarnos a 1890 -133 años ya-  cuando se celebro por primera vez en nuestro país. El balance de ese primer 1º de mayo español fue ambivalente. Al ser la primera movilización obrera general el éxito fue indudable y, por lo tanto los patronos como el gobierno de aquel tiempo, comenzaron a ser conscientes que, a partir de entonces  había que tener en cuenta al movimiento obrero. Pero, también es cierto que el balance de lo conseguido fue muy exiguo.

A pesar de ello los 1º de mayo se fueron celebrando año tras año con altibajos en cuanto a la participación y a sus reivindicaciones y logros. La celebración del Primero de Mayo en la España del primer cuarto del siglo XX se desarrolló entre la autorización y la prohibición gubernamental y tuvo que ser el 1º de Mayo de 1931 el que fue muy especial, porque se realizo a las pocas semanas de la proclamación de la República y, sobre todo, porque fue la primera celebración como fiesta oficial.

En los recuerdos de la historia es destacable también, el 1º de mayo de  1936, aunque la alegría duro poco ya que pocos meses después llego golpe de estado franquista y la posterior guerra in-civil. Fue un gran primero de mayo de unidad obrera y frente popular, celebrado poco después de la victoria política del Frente Popular en febrero de 1936. Ese año se manifestaron en Madrid medio millón de personas. Las banderas rojas se mezclaron con la tricolor de las republicanas.

Ese año, 1936, fue la última vez que el movimiento obrero español se manifestó en paz y libertad del Primero de Mayo, hasta 42 años después: 1978. Durante los tres años que duro la guerra (1936-1939) los actos del primero de mayo fueron muy escasos, entre otras cosas porque donde triunfo el golpe de estado lo primero que hicieron fue prohibir cualquier tipo de movilización.

Concluida la guerra una orden del 9 de marzo de 1940 ratifico la suspensión, hasta el año 1956 que el ministro de los sindicatos verticalistas José Solís, después de una visita al Vaticano, se adhirió al uno de mayo, como fiesta de San José Obrero, “por solidaridad con la disposición de la Santa Sede” según consta en la orden ministerial del 27 de abril de 1956.

A partir de esa fecha todos los años la jerarquía católica y el régimen franquista organizaban los actos correspondientes al 1 de mayo de san José Obrero con misas y discursos de los jerarcas franquistas con la participación del sindicalismo vertical franquista,  inaugurándose las grandes exhibiciones sindicales en el estadio Santiago Bernabéu, alternando actuaciones deportivas y folclóricas a cargo de coros y danzas de la sección femenina con las culturales. Todo ello con gran difusión de estos actos…prensa, radio, televisión,  NO-DO.

A partir de los años sesenta con la revitalización del movimiento obrero en especial a través de las Comisiones Obreras, comenzó a generarse una nueva dinámica en relación con la celebración del 1º de Mayo. El día anterior, es decir, el 30 de abril, se establecía como jornada de lucha con paros cortos, boicots al transporte colectivo de las grandes empresas y minutos de silencio en los comedores de las fábricas

Y fue a partir de 1962, después de las huelgas mineras de la primavera y hasta 1976 cuando en España dibujaría una curva ascendente de conflictividad laboral, incluidos los 1 de mayo. Por ejemplo en el 1 de mayo de 1967 en Madrid miles de trabajadores se dieron cita en  Gran Vía, recorriendo de arriba abajo y al revés las amplias aceras de esa calle madrileña. En 1975 y 1976, en un contexto sin precedentes de la conflictividad laboral en España se dio un paso más desafiando en la calle a las autoridades el 1 de mayo de manera masiva.

Como es conocido las organizaciones sindicales fueron legalizadas el 27 de abril de 1977. Por entonces ya habían sido legalizados los partidos políticos. A pesar de ello el Gobierno de Adolfo Suarez prohibió las manifestaciones del 1 de Mayo de ese año, a lo largo y ancho de la geografía española.

Ese día estalla “el día de los botes de humo”, según acertada definición de Marcelino Camacho. Ocurre en Vallecas, Madrid. Acuden cerca de 100.000 personas, según los sindicatos; y 6.000 según el Gobierno. Y empiezan las carreras y los botes de humo.

Por la tarde se había organizado una fiesta campestre en el Pinar de las siete hermanas en la Casa de Campo, fiesta que tuvo un carácter pacífico hasta que al final de la tarde intervino de nuevo  la policía. La jornada de aquel 1º de mayo de 1977, ya con los sindicatos legalizados, se saldo con varios heridos graves, más de doscientos heridos de diversa consideración y centenares de detenidos.

Fue en 1978 cuando de verdad realizamos un 1 de mayo en libertad y democracia. Los medios de comunicación destacaron la normalidad ciudadana con la que trascurrió la conmemoración y en la que participaron centenares de miles de personas. Todo en un ambiente general de entusiasmo.

Desde entonces y hasta la fecha, nunca han faltado a cita un gran número de personas a los 1º de mayo reivindicativos pero también festivos. Los trabajadores y trabajadoras de Madrid y del conjunto de los pueblos de España han demostrado un año sí y otro también el vigor de la clase obrera recorriendo sus calles y plazas.

Recuerdo cuando decía un compañero -David del Rio, ya fallecido-  que fue secretario de la Federación de Sanidad de CCOO en Madrid: “Las calles de Madrid retumban al paso de las grandes masas de personas que las estamos recorriendo”. Gran sindicalista y mejor persona. DEP David.

Este año 2023,  convencido estoy, que va ser de nuevo un gran 1º de Mayo, el movimiento obrero va a seguir  pisando y retumbando las calles con las cientos de manifestaciones que se realizaran en toda España, reivindicando subir los salarios, bajar los precios y repartir los beneficios empresariales y por supuesto seguir reclamando Paz en todo el mundo, desde las guerras más conocidas, como es el caso de la originada por la invasión de Ucrania, como otras muchas que están silenciadas o son poco o nada conocidas.

En el caso de Madrid, la manifestación principal, la convocada por CCOO y UGT, está previsto recorrer el centro de la ciudad, a las 12 h,  desde Gran Vía (esq. c/ Alcalá) a Plaza de España. Allí estaremos una vez más.

Termino: Lo digo con orgullo, en esos 46 años, que van de 1977 a 2023, -de los botes de humo al Gobierno de Coalición-, solo he faltado una vez  a la cita del Primero de Mayo y fue por temas familiares y la obligada por la Covid 19 y  este año voy a estar ahí, como siempre, acordándome de la acertada anécdota que contaba   Emilio Gabaglio, pues todos los primeros de mayo son necesarios para avanzar o para al menos no retroceder.

Francisco Naranjo Llanos, director de la Fundación Abogados de Atocha y sindicalista de CCOO.

EN RECUERDO DE DON LUIS MONTES

 

Junio 2009. En la foto adjunta aparezco con Luis Montes, en rueda de prensa, a las puertas de los juzgados de la Plaza de Castilla. (Yo era por aquel entonces el responsable de comunicación de CCOO de Madrid)

Tal día como hoy, el 19 de abril de 2018, fallecía el doctor Luis Montes Mieza, a los 69 años de edad a consecuencia de un infarto. Me lo recordaba un buen amigo extremeño. Gracias, amigo Ángel Calle, por tu constante atención a la memoria y al recuerdo de las causas justas.

Ahora que ya llevamos varios años celebrando la aprobación de la ley de eutanasia, es de justicia recordar el acoso que sufrió la figura de Luis Montes, quien alzó la bandera en favor de una muerte digna y tuvo que soportar hasta 73 denuncias falsas, en las que se le llegó a acusar de 400 muertes irregulares, elevadas incluso a la Fiscalía por el Gobierno regional madrileño presidido por Esperanza Aguirre.

Pero ¿Quién era el doctor Montes?

Luis Montes Mieza fue médico anestesista y coordinador del Servicio de Urgencias del Hospital Severo Ochoa de Leganés desde su apertura en 1987, donde trabajó hasta su jubilación en 2009. Posteriormente, y hasta su fallecimiento en 2018, presidió la asociación Derecho a Morir Dignamente. Anteriormente, había sido director médico del Hospital La Paz de Madrid y jefe del Servicio de Reanimación del propio Severo Ochoa. A lo largo de toda su trayectoria fue reconocido como un gran profesional de la medicina y un firme defensor del derecho a una muerte digna.

Sin embargo, en marzo de 2005, el Gobierno madrileño del Partido Popular, con Esperanza Aguirre al frente y su consejero Manuel Lamela como ejecutor, situó al doctor Montes en el centro de una ofensiva política y mediática. A partir de denuncias anónimas, se le acusó —junto a otros profesionales— de la muerte irregular de 400 pacientes. La maquinaria mediática afín amplificó rápidamente estas acusaciones, y el Gobierno regional procedió a destituirlo, amparándose en una comisión creada para investigar los hechos.

Dicha comisión ignoró aspectos clave, como la falta de medios en el servicio. Dos años después, la Fiscalía cuestionó duramente su actuación y la de la Consejería de Sanidad, señalando su parcialidad.

Mientras tanto, algunos medios continuaron alimentando la polémica con declaraciones gravemente difamatorias. En pocas semanas, la Comunidad de Madrid remitió 73 casos y 15 médicos a la Fiscalía. Finalmente, el número se redujo a 15 casos y 11 especialistas. Para entonces, el daño ya era enorme.

En junio de 2007, un juzgado de Leganés archivó el caso al no encontrar pruebas que vincularan las muertes con las sedaciones. Aunque el auto mencionaba la posibilidad de “mala praxis”, no existía delito. Los profesionales recurrieron para limpiar completamente su nombre.

Así, en enero de 2008, la Audiencia Provincial de Madrid fue concluyente: no hubo mala praxis médica. Ordenó eliminar cualquier referencia a ella, dejando claro que las denuncias eran infundadas y los acusados, inocentes.

A pesar de ello, los ataques continuaron. Uno de los más notorios fue el de Miguel Ángel Rodríguez, quien llegó a insultar públicamente a Montes en varios medios. En 2011, la justicia le condenó por injurias graves.

Con el paso del tiempo, ha quedado claro que el doctor Luis Montes no solo fue inocente, sino que simbolizó la resistencia en defensa de la sanidad pública. A medida que la campaña en su contra se desmoronaba, crecía la solidaridad de profesionales y ciudadanía. CCOO de Madrid, con Javier López al frente en aquel momento, mostró desde el inicio su apoyo a los profesionales del Severo Ochoa, impulsando movilizaciones en su defensa.

También fue ejemplar la labor de la sección sindical del hospital, encabezada por Isabel Serrano, que defendió con firmeza a los trabajadores frente a la presión política y mediática.

La justicia terminó poniendo a cada cual en su lugar. Sin embargo, pese a la claridad de las sentencias, nadie en la Consejería de Sanidad pidió perdón, dimitió o reparó el daño causado.

Aun así, Luis Montes y su equipo recibieron el apoyo y el reconocimiento de cientos de miles de personas. Hasta el final de su vida, siguió defendiendo la sanidad pública y el derecho a una muerte digna.

Hoy, quienes vivimos aquellos acontecimientos tenemos el deber de recordarlos y transmitirlos, manteniendo viva la defensa de una sanidad pública, universal y de calidad.

Y a Luis Montes, allí donde esté, decirle alto y claro que muchos seguimos recogiendo su legado. Su lucha, su compromiso y su ejemplo no fueron en vano. Personas como él merecen memoria, reconocimiento y gratitud. Descansa en paz, doctor Montes. Siempre estarás en nuestra memoria.

Francisco Naranjo Llanos, director de la Fundación Abogados de Atocha (2014-2024) y sindicalista de CCOO

FRENTE A PALACIO

 58 aniversario, 25 Promoción de ffcc,  en Aranjuez

En un lateral del Palacio Real de Aranjuez (día 2 de abril de 2023)

Frente a Palacio, además de ser una canción mítica de los Pekenikes, un estupendo grupo instrumental de los años 60,  es también el lugar donde hemos pernoctado  un grupo de ferroviarios jubilados, en su mayoría acompañados por sus compañeras este fin de semana pasada, alojándonos en el hotel que hay en Aranjuez, frente al Palacio Real de esa bonita ciudad ribereña.  

Hemos estado allí conmemorando el 58 aniversario del ingreso en el Regimiento de Movilización y Prácticas de FF.CC de Cuatro Vientos en Madrid, cuestión que hicimos,  con la edad de 18 años, algo más de dos centenares de jóvenes,  en la mañana del 1 de abril de 1965, paso previo para que cuatro años después, en 1969,  ingresar en RENFE, unos con la categoría de Ayudantes de Maquinistas y otros como Factores. Si, si, ya sé que ya ha llovido, pero aquí seguimos algunos viendo como sale el sol y sigue cayendo agua de vez en cuando y en este caso disfrutando de la monumental de Aranjuez.

Estas conmemoraciones, encuentros y reuniones las venimos realizando cada año, a partir del 25 aniversario, con más o menos participación, y así además de conocer algo mas el patrimonio cultural de las ciudades y pueblos de nuestro querido país, llamado España, también saboreamos su patrimonio culinario. Los últimos encuentros los hemos realizado en Segovia, Coruña, Sevilla, Mérida y este pasado fin de semana en Aranjuez.

En todos ellos lo hemos pasado bien, pero puedo asegurar y aseguro, (como dijo alguien), que este año ha tenido un sabor especial, al menos para mí y quisiera expresarlo con más o menos fortuna en esta breve crónica, que por supuesto dedico a toda la 25 promoción, tanto a los que fueron a Aranjuez, como a aquellos que por diversas causas no pudieron venir, así como a los que ya no están con nosotros. DEP todos ellos y nuestras más sentidas condolencias a sus familiares y amigos.

Somos todos los que asistimos personas mayores curtidas en mil batallas, pues ninguno vamos a cumplir 70 años, sobre todo porque ya lo hicimos en su día. Hemos disfrutado de un patrimonio cultural bastante bien cuidado, aunque todo mejorable. Por ejemplo las aguas del tajo a su paso por Aranjuez necesitarían un “lavado” de vez en cuando. En general también  hemos disfrutado de unas comidas excelentes, con algunas excepciones. Al ser una ciudad eminentemente turística, deberían cuidar algo más el servicio hotelero la atención al cliente. Pasar por algún curso de hostelería de vez en cuando nunca viene mal. Y no vale que los empresarios hoteleros digan: “Para que… si de cualquier manera lleno el local”.

Con unas temperaturas agradables el pasear por esa riqueza artística ribereña y ver los jardines y parques andando o a bordo del tren turístico es una autentica delicia, que te levanta el espíritu y las ganas de vivir y de disfrutar charlando con amigos y amigas de muchos años de convivencia.

Otras cuestiones especiales en estos encuentros es dar con algunas personas que viven y quieren su ciudad, como por ejemplo nos ha pasado a nosotros en Aranjuez, con Grego y Tomas. Qué gran suerte hemos tenido que estas dos personas  hayan estado con nosotros para explicarnos cosas. Con que ganas y pasión lo hacen.  Ambos dos son enciclopedias vivas de este precioso pueblo ribereño, olvidado por las autoridades y en especial por la Comunidad de Madrid durante muchos años. Muchísimas gracias por vuestra dedicación.

No me gustaría ser pesado con esta crónica, pero no puedo de dejar de destacar dos cuestiones más de este placentero encuentro que acabamos de celebrar. Una quiero denominarla: La noche de las mujeres

Pues cuando  llegó el sábado noche, no la película, sino la cena a la que denominamos "cena de gala", en la que además de vestir de etiqueta, intercambiamos regalos con motivos del lugar que visitamos y al final de la misma intentamos pasarlo lo mejor posible, contando chistes, cantando, bailando, narrando anécdotas, etc, etc  y de paso tomándonos una copa relajadamente. En esta ocasión chistes pocos. Nos faltaba el campeón de esta modalidad. (Rafa Leiva te esperamos para el próximo año).

En la cena de gala en el Hotel NH Palacio de Aranjuez (1 de abril de 2023)

Eran las 12 de la noche y después de estar de marcha todo el día, algunos valoraban la posibilidad de irse a dormir, pero de golpe aparecieron en escenario, improvisado escenario, dos mujeres; cantando karaoke. Comenzaron dos y al final de la velada  terminaron haciéndolo  más del cincuenta por ciento de las presentes. Siempre las mujeres nos salvan de todo. Un claro ejemplo de lo que digo es que eran cerca de las dos de la madrugada y muchos a pesar de la edad y de sus achaques, no tenían ninguna prisa en irse a la cama. Gracias compañeras, sois las mejores.

Pero lo que más me impresionó de todo el encuentro y  la encantadora velada del sábado noche, fue la discusión -respetuosa discusión- de dos personas a las que envidio y admiro. Dos personas que van a intentar organizar el próximo evento en Cantabria. Uno le dice a otro: "te tienes que encargar tu, y ya te ayudamos, pero es que yo he tenido un ictus hace poco tiempo". Y el otro le contesta: "pero que dices, si yo hace menos de tres meses que tuve un infarto y aun me estoy recuperando"... Y no digo  más, me parece impresionante y admirable que haya personas tan valientes y resistentes como ellos.

Gracias Marcelino y Pedro, Pedro y Marcelino, por ser como sois y gracias también por aceptar el reto de organizar el evento del próximo año. Seguro que vais a superar con creces los encuentros de  Mérida y Aranjuez. 

En fin,  como he escrito muchas veces, -seguro me lo habréis leído-  que algunas personas más que mayores, tienen juventud acumulada, pero después de convivir tres días con un grupo de mayores de similar edad que la mía, es decir más de 70 años, debo de reconocer y reconozco, que de verdad se sienten jóvenes, aunque sea sólo de mente. Un abrazo a todos ellos y ellas y hasta el año que viene, esperando que continúen con esos juveniles ánimos. Se nota que sois de una generación guerrera y luchadora. Por muchos años: Viva la 25 ¡!.

Francisco Naranjo Llanos, Director de la Fundación Abogados de Atocha, sindicalista de CCOO y Jubilado de RENFE.