LEMA DE ESTE BLOG

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...Vivir consiste en construir futuros recuerdos.(Ernesto Sábato)

UNA FOTO, UNA HISTORIA: CONSTITUCION DE LAS CCOO FERROVIARIAS EN MERIDA.


Decíamos ayer que la mejor fórmula de acordarse de lo que se vive a lo largo de los años es contemplar una imagen. Enseguida te viene a la memoria lo que hay detrás de la foto y en su entorno.
 
José Luis Piñeiro, Paco Naranjo y Ángel Alvarez, en la sede de la casa sindical en Mérida, diciembre 1977

La foto no es de mucha calidad, que digamos, pero da motivos para recordar un acontecimiento histórico dentro de las CCOO ferroviarias de Extremadura, la constitución del sindicato ferroviario en la provincia de Badajoz.

Está fechada el 26 de diciembre de 1977. Ya ha llovido. Y está hecha en  la antigua casa sindical de Mérida,  situada al lado de la iglesia de Santa María, concretamente en la calle San Salvador y en ella, además de la sigla de CCOO, están los intervinientes en una asamblea de personal ferroviario, que son, de izquierda a derecha: Ángel Álvarez (responsable CCOO en la provincia de Badajoz), Paco Naranjo -o sea yo-  y José Luis Piñeiro. Los dos pertenecientes al Sindicato Ferroviario de CCOO a nivel estatal.

El objetivo de la reunión era constituir el sindicato de las CCOO ferroviarias en la provincia de Badajoz. Cuestión que conseguimos, pues con la asistencia de cerca de un centenar de trabajadores, quedo elegido el núcleo de dirección del sindicato ferroviario, compuesto por los compañeros Eugenio Nieto, Eugenio Coronado, Manuel Guisado y Pedro Moreno.

Y aunque según los datos de CCOO de Extremadura, por aquellas fechas se superaban los 300 afiliados ferroviarios en la provincia, era la primera vez, después de la represora dictadura franquista, que se constituía formalmente el Sindicato Ferroviario de CCOO por aquellos lares.

Desde entonces, han pasado más de 40 años y el destino de las personas nombradas ha sido diverso: Ángel Álvarez Morales,  se pasó a la política y diez años después (1987)  llego a ser  Consejero en uno de los  Gobiernos de Rodríguez Ibarra.  A Josa Luis Piñeiro Novoa, después de varios años en el Comité Intercentros de RENFE, le perdí la pista. Seguro que estará en su Galicia natal haciendo cosas relacionadas con el ferrocarril, pues teniendo en cuenta lo inquieto y activo que era no lo veo sedentario. Lo ultimo que vi de el es que presidia la asociación de amigos del ferrocarril de Galicia. Si llega a leer esto un gran abrazo José Luis!!. 

A los compañeros nombrados ese diá, Eugenio Nieto, Eugenio Coronado, Manuel Guisado y Pedro Moreno, elegidos como núcleo duro de dirección sindical, para aquella primera etapa del sector ferroviario, agradecerle su disposición y ganas en aquellos momentos. Me consta que la mayoría de ellos, si no todos, han fallecido. DEP y reitero: gracias compas por vuestro interes y compromiso con la clase trabajadora en momentos difíciles, como eran aquellos.

Francisco Naranjo Llanos 


MIGUEL ZURDO: ADIOS A UN SINDICALISTA TODO TERRENO

En Valladolid, noviembre 1981, en un encuentro internacional con ferroviarios portugueses y franceses.

Me acabo de enterar que Miguel Zurdo Jimeno, compañero y además amigo ferroviario, gran sindicalista y mejor persona falleció el pasado lunes 22 de junio a la edad de 74 años, justos los que yo acabo de cumplir.

Aunque hacía varios años que no teníamos contactos, me ha causado una gran tristeza, pues Miguel era de esas personas que aunque no lo vieras durante años  es como si estuviéramos hablando todos los días. La frase “como decíamos ayer”  pronunciada por Fray Luis de León en la Universidad de Salamanca a sus alumnos, después de una estancia de casi cinco años en la cárcel, podía ser perfectamente atribuida a Miguel Zurdo, pues él te saludaba siempre, aunque hubiera pasado bastante tiempo,  como si te hubiera visto hace un rato.

Conocí a Miguel en los finales de los años 70 o primeros de los 80 del pasado siglo. Miguel era Ingeniero Técnico en RENFE, con la especialidad de Arquitecto y desde que entro a formar parte de los órganos de dirección del Sindicato Ferroviario de CCOO  se volcó de tal manera,  que dejo aparcada  su brillante carrera  en la empresa, para  ofrecer sus muchas horas de dedicación  a las labores de cualquier materia sindical en  CCOO.

Era lo que en términos  deportivos podríamos llamar  un todo terreno. Era un gran sindicalista polivalente. Lo mismo coordinaba los técnicos y cuadros afiliados (TPC, los llamamos entonces), que se fajaba en la negociación de un convenio de contratas ferroviarias. Igual organizaba un Congreso que un torneo deportivo, o hacia de “negro”  preparando una ponencia sobre el ferrocarril, para que otros nos diéramos el pisto en presentarla, por ejemplo en la Universidad de Santander. Real como la vida misma. En la foto adjunta estamos Zurdo y yo en la Universidad de Santander realizando una rueda de prensa en Agosto de 1985, acompañado por Juan Antonio Solla, el responsable del sector ferroviario de CCOO en Cantabria y también fallecido recientemente.

Rueda de prensa en la Universidad de Santander en Agosto de 1985

Tengo en la memoria muchas anécdotas vividas al lado de él, pues no en vano estuvimos casi una década juntos en la dirección de lo que actualmente se llama Sector Ferroviario de CCOO
  y entonces era Sindicato Ferroviario de CCOO. Los más conocidos de Madrid en el sector, en aquella época éramos, Fernández Aller,  Manolo Cachan, Leandro Esteban, Domingo Bartolomé, yo mismo y alguno más que puedo olvidar. Pero al quite, como currante y al pie del cañón estaba siempre  Zurdo y poquitos  más. Y no digo que los demás no trabajaran pero Miguel era especial.

Miguel en el ferroviario de CCOO fue responsable de los TPC, secretario de Juventud, responsable de la secretaria de la Mujer, secretario general del sindicato ferroviario en Madrid.  Presidente del Comité Intercentros  de Renfe, Representante de CCOO en el Consejo de Administración de FEVE, Presidente del CHF (colegio de huérfanos ferroviario) desde 1997 al 2005, entre otras responsabilidades.

Y en todos los lugares donde estuvo puso su impronta. Lo importante era currar por y para los más desfavorecidos, dentro del margen que tenía en cada lugar y siempre con dialogo, mucho dialogo, nunca alzaba la voz mas allá de lo imprescindible, ni siquiera en las asambleas. Era todo un señor con una gran educación pero sin olvidar la necesaria firmeza. Nunca le escuche un taco. DEP compañero Miguel y desde aquí siempre recordaremos que gracias a ti y otros como tu tenemos esta gran Confederación Sindical,  llamada  CCOO.  

Francisco Naranjo Llanos
(En los años 80, era el responsable de Comunicación del Sindicato Ferroviario de CCOO)

UNA FOTO, UNA HISTORIA: BODA DE MI SOBRINA MARIBEL

Decíamos ayer que la mejor fórmula de acordarse de lo que se vive a lo largo de los años es contemplar una imagen. Enseguida te viene a la memoria lo que hay detrás de la foto y en su entorno.

1 de mayo de 1993, en Martorell en la boda de mi sobrina Maribel 

Hace poco más de 27 años de esta foto. En ella vemos a mi sobrina Maribel, esplendida, en el día de su boda y a su lado su querido esposo Javier. A su alrededor mis hijos Paco y Mario, aún adolescentes y a mi querida Isabel, mi compañera y madre de mis hijos y yo mismo, ya maduritos, pero aún jóvenes. Bueno, más o menos como ahora. La diferencia es que ahora tenemos juventud acumulada y entonces no hacía falta acumular nada.

Gran día ese 1 de mayo de 1993, pues además de casarse mi sobrina favorita, -por supuesto sin menospreciar a su hermana, mi querida sobrina Eva- pudimos disfrutar de una mañana y una tarde con gran parte de la familia más cercana. Mi hermano Juan, mi cuñada Fina y otros y otras, como mi primo Sandalio y su mujer Cecilia, etc, etc. en unos lugares y paisajes inolvidables.

La ceremonia nupcial fue en Martorell, ese acogedor pueblo de Cataluña, situado en la comarca del Bajo Llobregat, en la provincia de Barcelona. Por cierto cuando se celebro la boda tenía unos 17.000 habitantes y en la actualidad, casi el doble, cerca de 30.000.

Pero una de las cosas que me impacto fue el lugar donde celebramos el banquete nupcial, no recuerdo el nombre del pueblo, pero sí que en el restaurante estaba en lo alto de una montaña, desde donde se observaban unas preciosas vistas. Y allí estuvimos cerca de cinco horas. Si nos descuidamos enlazamos la comida con la cena. Empezamos con el aperitivo sobre las 14,00 horas y serian las 18,00 horas cuando aun estábamos con los postres. 

También recuerdo esa boda porque era la primera vez y creo que la última, que he faltado a la manifestación de un primero de mayo, desde aquel 1 de mayo de 1978 en libertad, después de más de 40 años de aguantar la nefasta y represora dictadura franquista. Reitero, desde que los sindicatos fueron legalizados en abril de 1977 nunca he faltado a la cita del primero de mayo, con dos excepciones: En 1993 por la boda de mi sobrina y este año 2020 por la Covid 19, aunque en esta ocasión hemos participado de forma virtual.

Voy terminando y seguimos con la boda. Una boda que fue en consonancia con los novios. Unos novios guapos, una boda guapa. Recuerdo que esa noche nos quedamos en casa de mi hermano y cuñada, tanto Isabel, como Mario. Mi otro hijo Paco, se vino ese mismo día en un tren nocturno de Barcelona a Madrid, pues tenía necesidad de ver a su novia Vanesa.


En el teatro romano de Mérida, en agosto de 2015, mas de 20 años después de la boda que comento, Maribel, con su marido Javier y sus hijos Sergio y Adrian, e Isabel y yo mismo. 

En fin recuerdo esa boda, como una boda importante en mi mente, pues no se quien dijo que con los años los recuerdos en lugar de borrarse se avivan. Un abrazo a todos los participantes en aquel evento y a los contrayentes que sigan disfrutando de aquel feliz enlace y de forma especial con sus dos queridos y brillantes hijos Sergio y Adrian  

Francisco Naranjo Llanos

UNA FOTO, UNA HISTORIA: ABUELO Y NIETO

Decíamos ayer que la mejor fórmula de acordarse de lo que se vive a lo largo de los años es contemplar una imagen. Enseguida te viene a la memoria lo que hay detrás de la foto y en su entorno.

En Alcorcón, 1977

Si, esta foto es de mi padre José María,  con su nieto Paquito, mi hijo, en Alcorcón (Madrid),  en los terrenos del campo del “Caura”, lo que en la actualidad es el Parque de la Paz  y que en aquella época era un erial en verano y en invierno un barrizal. Hablamos de mediados de los años 70 del siglo pasado. Nosotros vivíamos entonces también en Alcorcón, en la Plaza del Peñón. Mis padres vivían en Mérida pero en esas fechas vinieron a pasar unos días con nosotros.

Mi padre en aquella época estaba hecho un roble,  tendría alrededor de los sesenta años y su nieto Paquito, aún no habría cumplido los cuatro años. Mi otro hijo, Mario,  aún no había nacido, pero venia de camino. A los dos de la foto, abuelo y nieto, se les ven maneras. Felices los dos y agarraditos de la mano con el balón a sus pies.

Su abuelo y mi hijo del Bilbao de toda la vida y es que a muchos extremeños nos ha molado ser del Athletic. Aún lo somos,  pero ahora compartido un poco con el Atlético de Madrid, al jugar en el Atlético uno de sus hijos (Manuel), pues como dijo en una ocasión la madre de Serrat: "Yo soy de donde trabajan mis hijos". Qué razón tenía. Hasta yo soy un poco del Atlético.

La foto, como digo, es de Alcorcón, de más menos de 1976/77  cuando el pueblo de Alcorcón tenía, unos 50.000 habitantes. En la actualidad tiene más de 170.000. Ya ha llovido desde entonces.

Y por supuesto han pasado cosas. Tanto mi padre como mi madre ya no están con nosotros (DEP) y mi hijo es una persona adulta, casado con una gran mujer (Vanesa) y tienen dos preciosos hijos  ya adolescentes, uno más que otro: Manuel de 11 años y Mario de 18. Y además son unos chavales encantadores, que para algo son mis nietos. 

La otra foto que cuelgo, es de un par de años después, invierno de 1978/79 en prácticamente en el mismo lugar que la anterior, pero con mi mujer Isabel y mis dos hijos. La pongo como muestra del paso del tiempo y para que se vean los pedazos de hijos y mujer que tenía y que tengo.

En Alcorcón 1979

En fin, poco más que decir de las fotos, pero cada vez que las veo, alguna lagrimita suelto, pues son muchos años y muchos recuerdos, unos buenos y otros malos, que van quedado por el camino.

Yo por mi parte en aquella época  estaba muy liado e ilusionado y participando con lo que estaba ocurriendo en el país, en su lucha por la libertad y la democracia,  pues entre otras cosas me había presentado en 1975 en las elecciones sindicales y ese mismo año habia muerto el dictador Francisco Franco. Las elecciones sindicales eran las ultimas del sindicato vertical y nuestra candidatura, la apoyada por CCOO, gano en muchos centros de trabajo en RENFE.- Algunas revistas decían que había ganado "el equipo colorao" en referencia a CCOO,  pero eso es otra historia.


Francisco Naranjo Llanos

UNA FOTO, UNA HISTORIA: INGRESO EN RENFE

Decíamos ayer que la mejor fórmula de acordarse de lo que se vive a lo largo de los años es contemplar una imagen. Enseguida te viene a la memoria lo que hay detrás de la foto y en su entorno.


En Mérida 1967 

Veo esta foto y recuerdo cuando fui a Madrid con 18 años a examinarme para el ingreso en RENFE, a través del Regimiento de Movilización y Prácticas de ffcc. Iba sobre todo con muchas ganas de conocer Madrid, pues era la primera vez que salía de mi querida tierra extremeña y pocas ganas  de aprobar el examen.

Pero cosas de la vida, conocí poco Madrid, pues solo estuve un par de días. Me aloje en casa de mi primo Paco, que vivía por la zona de Arguelles y lo que más recuerdo fue la Plaza de España y resulta que aprobé los exámenes para ingresar en RENFE de Factor. Hice las prácticas en Madrid, Córdoba, Granada y Mérida a lo largo de cuatro años.

Lo de Madrid no fueron practicas ferroviarias, fue mili, pura y dura. Las de peor recuerdo. Ingrese el 1 de abril de 1965 y estuvimos en Cuatro Vientos unos tres meses, que a mí me parecieron años. De este tiempo lo que más recuerdo fue lo de un Cabo 1º, que se subió con sus botas encima de mis pies, con deportivas, porque no tenía el ángulo correcto entre pies. El dolor y daño que me hizo nunca lo he podido olvidar. Entre misas y prácticas militares se pasaron los tres meses.

La segunda etapa, ya con prácticas y textos ferroviarios, fue en Córdoba, durante unos 8 o 9 meses. De ahí si salimos preparados para hacer de Factor en cualquier estación de ffcc. Mis recuerdos no son malos. Teníamos al Capitán Águilas, una persona a la que se le tenía un miedo tremendo. Solo saber que estaba a punto de llegar se echaba todo el mundo a temblar, sobre todo por los castigos, eran malos o peores, dependiendo del humor que viniese.

Pero reitero, no tengo mal recuerdo. Entre que me dedicaba a estudiar para sacar la mejor nota posible para poder pedir las mejores plazas que salieran al final del curso y la posibilidad de ir los fines de semana a Mérida se me paso el tiempo. Éramos 48 en el curso. Yo llegue con el numero 23 y finalice con el 7, con las notas acumuladas por meses,  así que me fui a hacer las practicas de Factor a Mérida, que es donde está hecha la foto que encabeza esta crónica.   

En el tiempo que estuve en Granada, en el cursillo de Factor de Circulación, tampoco tengo malos recuerdos, teniendo en cuenta el espíritu propositivo que he tenido siempre, pues hice un buen curso que hizo posible que hiciera las practicas también en Mérida y pudiese conseguir como residencia definitiva la primera de las plazas que pedí: Paseo Imperial, en Madrid.

En Granada en 1968

Aunque reconozco que de Granada tengo un recuerdo bastante doloroso. Por las noches los Prácticos de ffcc, como nos llamábamos, nunca íbamos a cenar a un cuartel cercano. Nos apañábamos con comer de bocadillos en la Cantina donde estábamos y así no tener que desplazarnos. Pero resulta que nos enteramos que a los pocos soldados que iban les daban muy mal de comer y decidimos una noche en solidaridad ir todos. Éramos 36 en el curso, más unos 10 o 12 que estaban haciendo la mili, nos presentamos de golpe unos 50 y como no esperaban tanto tuvieron que improvisar la cena. Tampoco fue tan difícil: Más caldo a las sopas y más huevos fritos. Termino la cena y nosotros tan contentos por el acto de apoyo y solidaridad que habíamos hecho.    

Pero al día siguiente se armo la marimorena. El Capitán Valdés, nos hizo reunirnos con urgencia para decirnos que habíamos cometido un delito de sedición del código militar y que iba a mandar a su casa a los cabecillas de aquella rebelión militar y que seriamos nosotros quien los eligiéramos. Nos hizo sacar papel y lápiz para que escribiéramos los nombres de los supuestos cabecillas. De los 36 que éramos, como dije antes, la mitad (18), escribieron nombres a voleo y los nombrados, unos cuatro o cinco, no los echaron, pero si quedaron marcados y los últimos de la promoción. Yo fui de los 18 que dejamos el papel en blanco, pero eso no ha sido óbice para que  ese suceso también me marcara para toda la vida. La foto donde hay una pequeña maquina de vapor detrás, es de esas fechas.

En fin, voy terminando. En los más de dos años que estuve haciendo servicio ferroviario en Mérida, solo tengo buenos recuerdos, con la excepción de algún desgraciado accidente ferroviario, que consto la vida a algún compañero. Eran los finales de los años 60 del siglo pasado y mi padre, que DEP, José María, también trabajaba en la estación de Guardagujas y de forma especial mis mayores recuerdos, son la cantidad de amigos que hice en esa época, Ángel Caballero, Ángel Pastor, son algunos de ellos. Después, en 1969, me licencie y me vine a Madrid y aunque nunca abandone Mérida, en Madrid sigo.

En Mérida en 1969 

Ahh, y  también, como recuerdo más cercano y más importante para mí, es que en aquella época conocí a una persona extraordinaria y singular. Tan singular que llevo viviendo con ella casi 50 años y que es mi querida esposa y madre de mis hijos Paco y Mario. Gracias Isabel por aguantarme tantos años. La foto que acompaño es de aquella época.      





Francisco Naranjo Llanos


UNA FOTO, UNA HISTORIA: FUTBOL EN MERIDA

Decíamos ayer que la mejor fórmula de acordarse de lo que se vive a lo largo de los años es contemplar una imagen. Enseguida te viene a la memoria lo que hay detrás de la foto y en su entorno.

El club deportivo Augusta (juveniles de Mérida 1963)

Veo esta foto y me recuerda los tiempos de los comienzos de los años 60 del siglo pasado, donde inicie mis pinitos en el Futbol, con no  más allá de 15 años, fechas en las que mi padre fue trasladado de la estación de ferrocarril de Proserpina a Mérida, como Guardagujas.

Yo ya llevaba varios años –desde los 12-  yendo y viniendo a Mérida a estudiar a la escuela de Maestría Industrial, donde finalice  los estudios de Oficialía Industrial en la rama de la Madera, con la especialidad de Ebanistería, con 16 años. A continuación conseguí una beca para continuar con los estudios en Santander y hacer lo que se llamaba por entonces Peritaje Industrial, pero al final tuve que renunciar a la beca y comenzar a trabajar en Mérida por imperativo familiar.

En aquella etapa de mi vida, mirando la foto, lo que más me acuerdo es de los partidos que jugué en el Estadio Municipal de Mérida (Actual Estadio Romano), en el equipo Augusta Emérita, un equipo del grupo del Imperio de Mérida, que era el destacado de aquella época, cuyo Presidente era  Agustín Jiménez. Una vez finalizada mi etapa de juvenil, jugué una temporada en el Rayo Emeritense, del que también tengo muy buenos recuerdos, en especial de su presidente Miguel Corbacho.

Rayo Emeritense de Mérida (1967)

Y en Mérida estuve hasta los 18 años compaginando el trabajo con el deporte y con los estudios de Delineante General en la Escuela de Artes y Oficios Artísticos, situada en la calle Muza. En 1965 aprobé unas convocatorias para RENFE y tuve que dejar todo lo comenzado en Mérida para centrarme en el ferrocarril, pero esa es otra historia. Aun así volví a Mérida un par de años después, ya como ferroviario.

 

Francisco Naranjo Llanos