Y desde el 19 de enero de 2026, la Secretaría de Estado de Memoria Democrática, desarrollará mecanismos institucionales para integrar el monumento de Juan Genovés en Antón Martin, a partir de ahora lugar de Memoria Democrática, en los circuitos internacionales que respondan a situaciones de construcción de memoria democrática. Gracias al Gobierno Central y en especial a Fernando Martínez López
En la exposición de motivos publicados en el BOE del 19/1/2026, queda claro el tema del porque:
“La calle Atocha 55 y su entorno inmediato constituyen un lugar de memoria democrática porque allí se perpetró uno de los atentados más graves y simbólicos de la violencia política de extrema derecha durante la Transición española. El asesinato de los abogados laboralistas el 24 de enero de 1977, cometido por un comando neofascista, formó parte de una escalada de ataques dirigidos contra personas y colectivos comprometidos con la recuperación de las libertades democráticas –entre ellos, sindicalistas, estudiantes, abogados y militantes antifranquistas– que habían sido previamente hostigados durante la llamada «Semana Trágica de la Transición».
Estos hechos, enmarcados en un contexto de represión y vulneración de derechos fundamentales, pretendían frenar el proceso de democratización y sembrar el terror entre quienes luchaban por la justicia social y el fin del legado dictatorial. Por su profunda significación histórica y su impacto en la memoria colectiva, el despacho de los abogados de Atocha y el monumento «El abrazo» recuerdan no solo el crimen cometido, sino también la resistencia civil frente a la violencia política y la defensa de los derechos humanos en uno de los momentos más delicados de la historia reciente de España”
Este mes de enero de 2026, que se cumple el 49
aniversario del atentado por parte de un comando de extrema derecha, del
asesinato colectivo de los Abogados laboralistas de Atocha 55, este
reconocimiento del Gobierno Central es uno de los mejores homenajes que se le
pueden hacer a estos héroes por la libertad, que son y serán siempre los Abogados de
Atocha.
Por su parte, un año más las CCOO madrileñas y la Fundación Abogados de Atocha, ha convocado una serie de actos en su conmemoración y homenaje. En Madrid capital, los actos se realizarán el día 24 de enero, fecha del 49 aniversario, con visitas a los cementerios, ofrenda floral en el monumento de El abrazo de Antón Martin y la entrega de premios y reconocimientos en el Auditorio Marcelino Camacho, en la calle Lope de Vega 40.
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| Cartel anunciador de los actos previstos para el 24 de enero de 2026. |
Sobre este tema he escrito ampliamente a lo largo de
los años, así que en esta ocasión lo voy a hacer refiriéndome a cómo se fraguo
ese estupendo monumento, del artista valenciano Juan Genovés, denominado
El Abrazo y que desde junio de 2003 engalana la plaza de Antón Martin, a 20
metros de donde se produjo el cruento atentado de Atocha 55.
Para conocimiento general es preciso en primer lugar dar a conocer el trágico suceso ocurrido en la noche del 24 de enero de 1977. Ese nefasto día un grupo de pistoleros de extrema derecha irrumpieron en el despacho de abogados laboralistas vinculados a CCOO y al PCE, situado en el número 55 de la calle Atocha, preguntando por el dirigente de CCOO Joaquín Navarro. Al no encontrarlo, abrieron fuego a sangre fría contra los allí presentes. Los abogados asesinados fueron Enrique Valdelvira Ibáñez, Luis Javier Benavides Orgaz, Francisco Javier Sauquillo y Serafín Holgado de Antonio y al sindicalista, represaliado de Telefónica, Ángel Rodríguez Leal. Además, en el atentado fueron gravemente heridos Miguel Sarabia Gil, Alejandro Ruiz-Huerta Carbonell, Luis Ramos Pardo y Lola González Ruiz.
Dos días después, más de ciento cincuenta mil personas asistieron al entierro. Se trataba de la manifestación más multitudinaria tras la muerte del dictador Francisco Franco. A este acto le siguieron huelgas y muestras de solidaridad por todo el país. De esta forma, el asesinato de los abogados laboralistas quedó para siempre en el recuerdo de la ciudadanía como un símbolo de la barbarie que representan el fascismo y la violencia política. El atentado contra los abogados de Atocha fue un intento de acabar con la Transición, siendo el propio despacho de los abogados de Atocha un símbolo especial en la lucha antifranquista y en defensa de las libertades democráticas.
En el año 2001, y con motivo de los prolegómenos de la conmemoración del 25º Aniversario del atentado, CCOO de Madrid, en aquellos tiempos liderada por Javier López Martin (Ver lo que escribió sobre el monumento), puso en marcha una campaña dirigida a las corporaciones locales madrileñas cuyo objetivo consistía que los consistorios dedicaran un espacio público, calle, plaza, monumento, etc, en recuerdo y homenaje a los Abogados de Atocha que antes de su asesinato habían puesto su conocimiento y compromiso al servicio de la ciudadanía de los municipios, incluido Madrid Capital.
La respuesta fue enormemente positiva. En un corto período de tiempo,-un par de años- en su memoria, veinticuatro municipios de la Comunidad de Madrid, de todos los colores políticos, tenían en sus callejeros una referencia con el nombre “Abogados de Atocha”, o de alguno de los asesinados.
En el caso de la capital, siendo alcalde de Madrid José María Álvarez del Manzano, nos encontramos con algo más de dificultades, cuando reivindicamos un espacio público y en especial que la obra El Abrazo, en su versión escultura, (primera y única realizada por el artista Juan Genovés) se situara en la plaza de Antón Martín,
La iniciativa contó de forma inmediata con el apoyo de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos y de los grupos municipales de IU y PSOE y fue después de mucho esfuerzo y trabajo, manifiestos, recogida de firmas, bonos para costear la estatua, etc, cuando un año después, en 2002, la petición fue aceptada por el equipo de Gobierno del PP y votada por unanimidad por el pleno del ayuntamiento de la capital madrileña.
Por supuesto antes de hacer la propuesta a los grupos municipales, en CCOO teníamos el consentimiento expreso del autor, Juan Genovés, que estaba encantado que “su abrazo” sirviera como recuerdo y homenaje a esos trabajadores por la libertad y la justicia, que eran y son los Abogados de Atocha. A una compañera del Gabinete de Prensa de CCOO de Madrid, ya fallecida, Pilar Blanco y al que esto escribe, nos cupo el honor de visitar a Juan Genovés en su estudio de Arévaca y pedirle autorización para esa importante iniciativa.
La inauguración del monumento tuvo lugar, un año
después, en concreto el 10 de junio de 2003, fecha que por aras a la casualidad
coincidió con otro hecho histórico en la Comunidad Autónoma Madrileña, ya que
fue el día que se perpetró el hecho antidemocrático en el parlamento regional
madrileño, denominado El Tamayazo, pero eso es otra historia.
Años después, en el en 2007, coincidiendo con el 30
aniversario del atentado fascista y ya constituida, en 2005, la Fundación
Abogados de Atocha, solicitamos al gobierno del ayuntamiento madrileño la
colocación de una placa que explicara el significado del Monumento, tal como
dice su texto: “para conocimiento del pueblo de Madrid y quienes nos
visitan”, propuesta que fue aceptada de inmediato por la Corporación
Municipal. Era la época de Alberto Ruiz Gallardón, como
alcalde de la ciudad madrileña.
Habíamos detectado dificultad a la hora de comprender por parte de los ciudadanos -especialmente extranjeros- el porqué de la escultura de Juan Genovés y en ese lugar de Madrid, sin placa explicativa. Al día de hoy la leyenda de la Placa explica de forma resumida su significado, del mismo modo que hoy hago yo con en este breve artículo de opinión.
Recordar aquí, que “El Abrazo”, en sus comienzos, fue un cuadro pintado por Juan Genovés en los años 70, un símbolo de la transición política española, con cuyas copias en forma de póster se reivindicó la amnistía y la libertad en nuestro país. Uno de estos pósteres estaba colgado en el despacho de abogados laboralistas en Atocha 55. En la actualidad el cuadro original esta expuesto en la sede del Congreso de los Diputados, cedido por el museo Reina Sofía, a propuesta de IU.
También se conoce esta obra popularmente con el nombre de “Amnistía”, por haber sido utilizada por la Junta Democrática en 1975/1976 para pedir la liberación de los presos políticos de la Dictadura Franquista en España, reproduciéndose miles de copias, que se vendían para sufragar los gastos de la campaña.
Igualmente, el cuadro fue durante muchos años el símbolo de la prestigiosa ONG, Amnistía Internacional, organización por aquel entonces todavía incipiente en España. Con los ingresos económicos de la venta de reproducciones de El Abrazo, esta organización, pudo costearse su primera sede en Madrid.
También y de la misma manera, en el 2001, CCOO de
Madrid eligió esta obra de El Abrazo, para publicitar el 25º aniversario del
sindicato en la región madrileña, reproduciéndola en libros, carteles, agendas,
pegatinas, etc, por supuesto, tras recibir la autorización de su autor.
Esta es la historia, sin entrar en muchos detalles -que también los hubo- de los porqués de esta esplendida estatua, situada en el corazón de la capital de España, obra. de Juan Genovés, ya fallecido, estupendo artista y gran persona, con más de 5000 obras repartidas por el mundo, amigo mío y de las CCOO.
Francisco Naranjo Llanos, patrono y director Fundación Abogados de Atocha (2005/2024) y sindicalista de CCOO.


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