LEMA DE ESTE BLOG...

LEMA DE ESTA BLOG: ... hay un rayo de sol en la lucha que siempre deja la sombra vencida. (Miguel Hernández)

GARCÍA LORCA: A 128 AÑOS DE SU NACIMIENTO

 

Se le vio, caminando entre fusiles,
por una calle larga,
salir al campo frío,
aún con estrellas de la madrugada.
Mataron a Federico
cuando la luz asomaba.
El pelotón de verdugos
no osó mirarle la cara.
Todos cerraron los ojos;
rezaron: ¡ni Dios te salva!
Muerto cayó Federico
—sangre en la frente y plomo en las entrañas—
… Que fue en Granada el crimen
sabed —¡pobre Granada! —, en su Granada.

(Fragmento de El crimen fue en Granada, de Antonio Machado, dedicado a García Lorca tras su asesinato por los golpistas franquistas hace ya casi noventa años).

Federico García Lorca nació en la localidad granadina de Fuente Vaqueros el 5 de junio de 1898. Poeta, dramaturgo y prosista excepcional, está considerado uno de los escritores más populares, importantes e influyentes de la literatura española contemporánea. Fue asesinado en la madrugada del 18 al 19 de agosto de 1936, apenas un mes después del golpe de Estado fascista contra el Gobierno legítimo de la República, golpe que daría origen a la larga y cruel dictadura franquista.

Lorca fue una de las primeras víctimas ilustres de aquella barbarie. Su compromiso con la libertad, su cercanía al pueblo y su condición de homosexual lo convirtieron en objetivo de los verdugos  franquistas. Nunca ocultó su apoyo a la República legalmente elegida por el pueblo español, ni tampoco su forma de entender la vida y el arte desde la libertad más profunda.

Recuerdo aquí que CCOO de Madrid editaba, en los comienzos de este siglo, una agenda anual destinada a sus miles de delegadas y delegados sindicales. Por aquel entonces el responsable de comunicación de esa estructura sindical era el que esto escribe. Cada edición estaba dedicada a un tema, un personaje o un acontecimiento histórico relevante: dedicamos agenda a Rafael Alberti, Cervantes y El Quijote, los Abogados de Atocha, el nacimiento de CCOO, el Medio Ambiente, Miguel Hernández, Marcelino Camacho y tantas otras referencias de la memoria democrática y cultural de nuestro país.

En 2011, con motivo del 75 aniversario del asesinato de Federico García Lorca, la agenda correspondiente al año 2012 estuvo dedicada íntegramente a su figura. Fue un homenaje merecido a uno de los grandes creadores universales de nuestra literatura. Porque Lorca no fue solo un intelectual brillante: fue también un poeta profundamente ligado al pueblo, a sus emociones, a sus tragedias y esperanzas.

Sus poemas y su teatro poseen la fuerza de lo popular y la belleza de lo eterno. Muchas de sus obras pasaron a formar parte del imaginario colectivo y continúan plenamente vivas hoy en día. Ahí están Mariana Pineda, Yerma, Bodas de sangre o La casa de Bernarda Alba. Y también versos que permanecen grabados en la memoria popular: “El lagarto está llorando, la lagarta está llorando”; “Yo me la llevé al río creyendo que era mozuela, pero tenía marido”; o “Yo me subí a un pino verde por ver si la divisaba”.

Su obra Poeta en Nueva York sigue siendo una referencia imprescindible de la poesía contemporánea, al igual que su teatro, representado con pasión por las Misiones Pedagógicas de la República, que llevaron la cultura a pueblos y aldeas de toda España. Y todavía hoy Lorca continúa llenando escenarios, emocionando generaciones y retratando esa España profunda, contradictoria, culta y desgarrada que él supo comprender como pocos.

Junto a Salvador Dalí y Luis Buñuel formó uno de los tríos intelectuales y artísticos más brillantes de su tiempo. También mantuvo amistad con figuras como Severo Ochoa, Miguel de Unamuno o Manuel de Falla, entre otros muchos nombres fundamentales de la cultura y la ciencia españolas. Todos ellos coincidieron en la Residencia de Estudiantes, aquel extraordinario foco de pensamiento y creatividad que el franquismo intentó borrar poco después.

Son muchas las razones por las que CCOO de Madrid quiso rendirle aquel homenaje. Porque Lorca representa el compromiso del artista con la libertad, la cultura y la dignidad humana. Aquella agenda hacía un recorrido por su vida y su obra, pero también acercaba al Lorca más humano, al poeta cercano a la clase trabajadora madrileña y a quienes soñaban con una sociedad más justa.

Quiero aprovechar también estas líneas para recordar y agradecer el magnífico trabajo realizado entonces por las compañeras y compañeros de Comunicación de CCOO de Madrid, responsables de aquella hermosa publicación dedicada a Federico. Y recordar igualmente unas palabras de Pilar Blanco —directora durante diez años del periódico Madrid Sindical, fallecida en 2007— cuando definía a su poeta favorito: “Fue un poeta con una sensibilidad inmensa, enamorado del sonido de las fuentes, del perfume del azahar y del canto de la zambra de su Granada natal”.

Federico sigue derramando cada día, desde “su balcón abierto”, una poesía que no envejece, que continúa interpelándonos y que, quizás hoy más que nunca, sigue plenamente vigente.

Dejamos aquí un pequeño ejemplo de su canto a la libertad en Mariana Pineda:

Amas la libertad por encima de todo,
pero yo soy la misma Libertad. Doy mi sangre,
que es tu sangre y la sangre de todas las criaturas.
¡No se puede comprar el corazón de nadie!

Ahora, en 2026, se cumplen 128 años de su nacimiento y casi 90 de su asesinato. Sin embargo, el prestigio universal de Federico García Lorca permanece intacto. Más aún: su figura, su obra y sus valores son hoy incluso más admirados y necesarios.

Nota: Federico García Lorca nació el 5 de junio de 1898 en Fuente Vaqueros (Granada) y fue fusilado en agosto de 1936, en un paraje entre Víznar y Alfacar, durante los primeros días de la Guerra Civil española.

Francisco Naranjo Llanos, director de la Fundación Abogados de Atocha (2013-2024) y sindicalista de CCOO.

Junio, un mes con fechas que dejan huella en la memoria

 

Plaza de Antón Martin (Madrid). Monumento El Abrazo de Juan Genovés, inaugurado el 10 de junio de 2003. 
Al igual que enero es un mes cargado de fechas inolvidables, aunque marcadas por el dolor y la tragedia, junio también guarda en la memoria fechas imborrables, ligadas al reconocimiento, mas que merecido, a nuestros queridos Abogados de Atocha.

El 2 de junio de 2005 quedó constituida oficialmente la Fundación Abogados de Atocha, haciendo realidad el acuerdo aprobado en el Congreso de CCOO de Madrid celebrado en mayo del año anterior. (Pinchar aquí).

Pero antes, también en junio, concretamente el 10 de junio de 2003, tuvo lugar la inauguración del grupo escultórico El abrazo, de Juan Genovés, situado en la plaza de Antón Martín, en Madrid. Recordar aquella fecha me despierta innumerables recuerdos, porque hay memorias que no se apagan. Permanecen aferradas al tiempo, tercas y vivas, negándose a ceder al olvido. La memoria de los Abogados de Atocha es una de ellas.

Cada año, cuando llega enero y se recuerda el asesinato de los Abogados de Atocha en 1977, la memoria vuelve a hacerse presente en Atocha 55 y sus alrededores. Allí donde la violencia franquista quiso imponer el miedo, sigue latiendo el recuerdo de unas vidas truncadas demasiado pronto. No eran solo nombres; representaban una manera de entender la dignidad, la justicia y la esperanza. Y, junto a ello, permanece también el dolor de sus familiares y amigos.

A comienzos de los años 2000, cuando se acercaba el 25 aniversario de aquel atentado fascista que sacudió la conciencia de todo un país, desde CCOO de Madrid dimos un paso más. Impulsamos una idea sencilla y profundamente necesaria: que los municipios de la Comunidad de Madrid mantuvieran viva la memoria de quienes fueron asesinados por defender la libertad y la justicia. Queríamos que sus nombres no quedaran suspendidos en el aire, sino anclados para siempre en calles, plazas y parques; en la vida cotidiana de la gente.

La respuesta fue generosa. Más de veinticinco municipios madrileños recogieron el testigo de la memoria y dedicaron espacios públicos a los Abogados de Atocha o a algunos de sus miembros. Sin embargo, persistía un silencio especialmente doloroso: el del Ayuntamiento de Madrid.

La capital del Estado seguía sin ofrecerles un lugar de reconocimiento. Ni las firmas recogidas, ni las voces que reclamaban justicia y memoria, lograban abrir aquella puerta. El olvido institucional parecía imponerse, frío y obstinado.

Pero en 2002 el Ayuntamiento rectificó. A propuesta de IU y PSOE, y con el acuerdo unánime de todos los grupos municipales, se aprobó rendir homenaje a los Abogados de Atocha en la plaza de Antón Martín. No fue solo una decisión política; fue también una deuda moral que comenzaba, por fin, a saldarse con quienes habían entregado su vida por la democracia.

Desde CCOO de Madrid pensamos entonces que aquel homenaje debía contar con un símbolo a la altura de lo que representaba. Y ese símbolo ya existía: El abrazo, de Juan Genovés. Una imagen convertida en icono universal de reconciliación, solidaridad y esperanza. Propusimos al artista transformar aquella pintura en una escultura.

Recuerdo la visita a su estudio de Aravaca como se recuerdan los momentos que dejan huella sin que uno sea plenamente consciente de ello. Juan Genovés aceptó. Y en aquel sí había mucho más que una aprobación artística: había compromiso, emoción compartida y memoria colectiva.

En El Abrazo habitan fragmentos de vida de muchas personas

Después llegaron las reuniones, las gestiones y las conversaciones necesarias para convertir aquella idea en realidad. Finalmente, el 10 de junio de 2003, El abrazo se hizo materia en el corazón de Madrid. Allí, en la plaza de Antón Martín, a pocos pasos de Atocha 55, quedó instalada la escultura: hombres y mujeres fundidos en un abrazo que desafiaba la violencia y respondía al odio con humanidad.

Aquel mismo día, por uno de esos caprichos de la historia, en la Asamblea de Madrid se desarrollaba otro episodio que también dejaría huella: el llamado El Tamayazo. Dos escenas muy distintas cruzándose en una misma fecha. Una representaba la traición y la división; la otra, el consenso, la concordia y la memoria democrática.

Maqueta de El Abrazo de Juan Genovés, que después se convirtió en grupo escultórico, situado en la Plaza de Antón Martin.

Pero vuelvo a lo esencial. Porque cada vez que contemplo hoy la escultura siento que también encierra algo profundamente personal. En aquellos años yo era responsable de Comunicación de CCOO de Madrid y participé directa y personalmente en el proceso que hizo posible que El abrazo dejara de ser únicamente un cuadro para convertirse primero en maqueta, después en monumento y, con el paso del tiempo, en Lugar de Memoria Democrática. (Pichar aquí)

Por eso, cuando paso por la plaza de Antón Martín y miro la escultura, pienso —sin arrogancia, pero con íntima emoción— que en ese bronce también habitan pequeños fragmentos de la vida de quienes lucharon para que aquel monumento existiera. Y, con un cierto orgullo, debo reconocer que uno de esos pequeños fragmentos también es mío.

Ah, y, por cierto, otra fecha inolvidable del mes de junio —al menos para mis padres y para mí— fue mi nacimiento. Yo también nací en junio, concretamente el 23 de junio de 1946. Pero esa ya es otra historia de bastante de menor interés que la que aquí he querido recordar.

Francisco Naranjo Llanos, director de la Fundación Abogados de Atocha (2013-2014) y sindicalista de CCOO.

Los olvidos del Plan de Transporte Ferroviario

 

Este artículo de opinión fue publicado en el diario El País el 26 de agosto de 1987. Aunque aparece firmado por mí, en aquel tiempo responsable de Comunicación del Sindicato Ferroviario de CCOO, reflejaba la posición de Comisiones Obreras respecto a RENFE y al futuro del ferrocarril en nuestro país.

Por la sorprendente actualidad de algunas de sus reflexiones, especialmente en lo relativo a determinadas regiones españolas que continúan arrastrando viejos déficits ferroviarios, he querido rescatarlo y compartirlo en este blog. Espero que su lectura resulte interesante; y si no fuera así, al menos quedará como testimonio de una época y para la memoria histórica reciente.

Lo reproduzco a continuación tal y como fue publicado hace ya la friolera de casi cuarenta años…

"Desde hace unos meses asistimos a una intensa campaña publicitaria sobre el ferrocarril, en la que se nos repite una y otra vez que el recientemente aprobado Plan de Transporte Ferroviario (PTF), aprobado por el Consejo de Ministros, nos situará “a la altura de Europa” en materia ferroviaria.

Afirmar que España mejorará sustancialmente su red ferroviaria y que en el año 2000 se circulará a 200 kilómetros por hora en el triángulo Madrid-Barcelona-Valencia, además de construir tres nuevas variantes (Despeñaperros, Orduña y Guadarrama), supone desconocer lo que realmente está sucediendo en Europa o, lo que sería aún más grave, intentar engañar a los ciudadanos.

En países europeos como Francia o Alemania ya se había superado la barrera de los 200 kilómetros por hora en buena parte de sus redes ferroviarias desde los años setenta. Las previsiones apuntaban a que para el año 2000 se circularía a velocidades entre 300 y 350 kilómetros por hora, siguiendo el desarrollo de las redes europeas de alta velocidad. De ser así, España seguiría siendo la cenicienta ferroviaria de Europa.

Hablar a bombo y platillo de una inversión de 2,1 billones de pesetas durante quince años para mejorar el ferrocarril es un ejercicio de demagogia si no se aclara que gran parte de esos recursos se destinarían a mantener y renovar infraestructuras ya existentes, así como el material móvil y motor. La inversión destinada a nuevos trazados y variantes apenas alcanzaba la quinta parte de esa cifra.

La inversión real prevista rondaría los 140.000 millones de pesetas anuales. Y conviene recordar que antes de que el Gobierno del PSOE decidiera, a comienzos de 1983, paralizar las inversiones ferroviarias, ya se destinaban alrededor de 100.000 millones de pesetas al año.

Pese a todo lo anteriormente expuesto, reconocíamos que este plan supone avances positivos para determinadas regiones españolas. Sin embargo, no deja de ser un proyecto profundamente discriminatorio, centrado exclusivamente en grandes corredores y perjudicial para las regiones más deprimidas y marginadas del país.

Se renuncia así a una visión global del ferrocarril que, en un país de distancias medias como España, podría desarrollar plenamente su eficacia como servicio público, tal y como se estaba haciendo en la mayoría de países europeos.

A nuestro juicio, el PTF debería haber incorporado actuaciones que ni siquiera se contemplaban:

  • Reapertura de líneas cerradas por el propio Gobierno del PSOE a comienzos de 1985, especialmente el enlace entre Andalucía, Murcia y Valencia (línea Almendricos–Guadix), el ferrocarril Santander-Mediterráneo y la reapertura del Canfranc (Zaragoza-Canfranc-Francia).

  • Construcción de la variante de Pajares. En 1982 las excavadoras estaban preparadas para iniciar las obras del nuevo túnel, proyecto posteriormente cancelado por el Gobierno.

  • Una verdadera conexión ferroviaria Lisboa-Madrid. El PTF únicamente contempla mejoras sobre la línea existente Madrid-Badajoz-Lisboa.

  • La relación Port Bou-Barcelona-Madrid mediante un ferrocarril de alta velocidad con ancho europeo.

  • La variante del Chorro, en la línea Madrid-Málaga.

  • La revitalización de la Ruta de la Plata para viajeros, limitada al transporte de mercancías, permitiendo asi una comunicación Norte-Sur sin necesidad de pasar por Madrid y conectando Galicia, Asturias, Castilla y León, Extremadura y Andalucía.

  • Potenciación de la cornisa cantábrica mediante ancho europeo, uniendo Galicia, Asturias, Santander, Euskadi y Hendaya.

  • Una futura conexión ferroviaria con África, que facilitaría enormemente las relaciones comerciales con el norte africano y permitiría ingresos adicionales mediante el uso compartido de la infraestructura ferroviaria.

Transporte y ecología

Sin estas actuaciones, que considerábamos prioritarias, el Plan de Transporte Ferroviario presenta demasiados olvidos y desaprovecha las enormes posibilidades de un medio de transporte capaz de afrontar importantes retos ecológicos, energéticos y territoriales que padece nuestro país.

Una verdadera política económica de futuro debe tener en cuenta el deterioro medioambiental y el progresivo agotamiento de los recursos naturales. En ese contexto, el ferrocarril representa el sistema de transporte con menor impacto sobre el entorno y los ecosistemas, además de una eficiencia energética muy superior a la carretera.

Un Estado moderno, comprometido con el progreso y el bienestar, debería incorporar estos factores a la hora de diseñar una política de transportes basada en la complementariedad y armonía entre los distintos medios. Ignorar esta realidad supondría perpetuar indefinidamente las carencias existentes.

Y todo ello sin entrar a fondo en las estadísticas y comparaciones sobre seguridad vial y su incidencia directa en la pérdida de vidas humanas.

Un solo dato: en toda Europa, incluida España, y a igualdad de personas transportadas, por cada fallecido en accidente ferroviario, mueren más de 2.000 personas en la carretera.

Francisco Naranjo Llanos, secretario de Información y Prensa del Sindicato Ferroviario de Comisiones Obreras"

Madrid, agosto de 1987,

P.D.- Si se quiere leer el original publicado en El Pais, pichar aquí.