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LEMA DE ESTA BLOG: ... hay un rayo de sol en la lucha que siempre deja la sombra vencida. (Miguel Hernández)

8M DE 2026: MARÍA JESÚS, EJEMPLO DE LUCHADORA POR LA MUJER

 En la foto Maria Jesus, con José Luis Martino, SG del sector Ferroviario de CCOO, finales de los años 70 del siglo pasado).
En estos días, hace un año falleció a la edad de 70 años, María Jesús Álvarez García, una de las mujeres que más ha luchado por la igualdad de género en el sector ferroviario. Por casualidades de la vida y de la muerte, coincidió su fallecimiento con el día internacional de las mujeres. (8 de marzo de 2025).

Cuando he comentado, hablado o escrito sobre la transición democrática, siempre la nombro como un ejemplo de lucha por las mujeres. Es más, cuando voy en el tren y veo a una interventora, una jefa de estación, una maquinista de tren, siempre me viene a la memoria la figura de esa gran mujer. En mis dos últimos libros publicados, Loscarriles de la vida y El pasado es la linterna del futuro, María Jesús, ocupa un lugar preferente.

Para no repetirme, a continuación, incluyo un artículo de opinión sobre su historia y trabajo sindical en los años 70 del siglo pasado, escrito en 2010.

María Jesús, una joven luchadora ferroviaria

María Jesús llego despacio, sin hacer ruido, sin molestar, sentándose en las últimas filas. Pelo moreno rizado, gafas redonditas, vestida con el uniforme de informadora de RENFE, camisa amarilla, falda y chaqueta azul, azulón.

Los demás, prácticamente todos hombres, cerca de una treintena, estábamos debatiendo como llevar a la práctica las acciones necesarias en RENFE para conseguir la amnistía de los represaliados por el franquismo, así como montar algo representativo, al margen del sindicalismo vertical, el sindicato del régimen, la teórica representación de los trabajadores, pero sumisos a la empresa.

Las reuniones las celebrábamos en la calle Silva, una calle colateral a Gran Vía, en Madrid, al lado de la plaza de Callao, en un local de la HOAC (Hermandad Obrera de Acción Católica). Ese día, mejor dicho, esa tarde-noche, la mayoría, por no decir todos, tan enfrascados estábamos en el debate, que no nos habíamos dado cuenta de la presencia de una persona nueva en la reunión.

De pronto sonó una delicada voz de mujer desde las últimas filas, más o menos diciendo, “Que trabajaba cerca de allí y que se había enterado de la existencia de estas reuniones y que quería participar y ayudar en lo que pudiese”. Todos nosotros, primero disimuladamente y después con todo descaro, miramos para ver cómo era esa jovencita. A pesar del tiempo trascurrido, me acuerdo perfectamente: Pelo moreno rizado, gafas redonditas, vestida con el uniforme de informadora de RENFE de aquel tiempo, falda y chaqueta azul oscuro y camisa amarilla.

Después de aquel día, vinieron muchos días, incluso años, ya que María Jesús Álvarez García, así se llama aquella joven desconocida, participó activamente en la creación del movimiento obrero en RENFE, aquel Pleno de Representantes Ferroviarios, en la que participaban militantes afiliados a sindicatos de clase -especialmente de CCOO- y otros muchos no afiliados.

Hay que tener en cuenta que estamos hablando de finales de 1975 o primeros días de 1976 y las primeras elecciones sindicales, ya en democracia, se celebraron en abril de 1978.

El Pleno, -o la “platajunta”- como se le conocía coloquialmente entre los más de 80.000 ferroviarios, de la plantilla que tenía entonces RENFE, negocio el primer convenio colectivo de la compañía ferroviaria en 1976 con una Comisión Negociadora con el 99 % de hombres y cuando en su desarrollo, se hablaba de los derechos de las mujeres y de igualdad de género, pasábamos olímpicamente del tema, menos mal que estaba María Jesús para ponernos las pilas.

Comienzo de los años 80. Maria Jesús con Benito Barrera, por aquel entonces SG de la Federación de Transportes de CCOO

Había otras mujeres en el Pleno, pero reitero, en las negociaciones del desarrollo del primer Convenio Colectivo, ella era sola en la Comisión Negociadora.

De esas negociaciones que comento, salieron la posibilidad de que en el ferrocarril pudiese haber mujeres, a partir de 1979, entre otras muchas categorías, Maquinistas, jefas de Estación, Interventoras, etc. Hasta esas fechas solo podían ser administrativas, limpiadoras, guardabarreras y poco más. Mujeres que tenían que abandonar su trabajo cuando se casaban. Era Ley. Franquista, pero Ley.

Desde hace ya mucho tiempo cuando voy en el tren y una interventora me pide el billete, o en una estación veo a una mujer dándole la salida al tren con su banderín y su gorra roja, no tengo por menos que recordar a María Jesús, aquella compañera, informadora de RENFE, de una oficina de la calle de Alcalá de Madrid, que nos hizo ver a los hombres de la Comisión Negociadora que ellas, las mujeres, tenían tanta o más capacidad para realizar toda clase de funciones y tareas que el régimen dictatorial franquista, consideraba que  debían de ser solo cosa de hombres.

Hace ya muchos años, María Jesús, que no te veo, ni sé nada de ti, pero quiero que sepas, que me siento orgulloso de haber sido, además de compañero de luchas sindicales, tu amigo. Te mereces este y otros muchos reconocimientos y estoy seguro, que, si supieran esto que cuento aquí, muchas mujeres y hombres, tendrías también su seguro reconocimiento, pues eres una de las personas que más contribuisteis a que hayamos avanzado en la igualdad de género en el ferrocarril y por ende en el conjunto del estado. Estés donde estés y espero que estés bien, un gran abrazo compañera M.ª Jesús”.

Ese articulo, como decía antes, lo escribí en 2010. En la actualidad y a pocos meses de su fallecimiento, conocí personalmente a una de las hijas de María Jesús, se llama Alba, nació el día 28 de un mes de septiembre y no por casualidad sus padres, Antonio Muñoz y María Jesús, le pusieron de nombre Alba, sino como recuerdo y homenaje a lo que significa para ellos la canción “Al Alba” del cantante Luis Eduardo Aute, canción de triste recuerdo, pero de gran contenido social e histórico. Por cierto, que en el poco tiempo que estuve con Alba y su compañero, empaticé plenamente con ellos. Iba la cosa de tomar un café del ferrocarril de Madrid-Chamartín y estuvimos hablando tres horas. Espero repetir un día de estos.

Con Alba, hija de Maria Jesús, en septiembre de 2025, en la estación de ffcc de Chamartín 

Para terminar, me gustaría dedicar este nuevo reconocimiento y recuerdo a esa gran mujer que fue María Jesús, a su familia y amigos, a su hermana Encarna, a sus hijas Alba y Tania y a sus nietos Kai y Zoe, para que se sientan orgullosas de su hermana,  madre y abuela, como lo estamos sus compañeros, por haber sido un referente, una gran mujer luchadora que junto con otras y otros, fueron los que consiguieron los avances en igualdad que tenemos ahora en el ferrocarril, avances, que por cierto que hay que seguir combatiendo para mantener y aumentar.

En fin, finalizo: Descansa en paz querida amiga y recuerda que estés donde estés, toda tu familia y amigos te seguimos echando de menos y como dice Isabel Allende, en su libro Eva Luna: "La muerte no existe, la gente sólo muere cuando la olvidan”, pues ya sabes María Jesús, aquí en la tierra, aún somos muchos los que te seguimos recordando.

Francisco Naranjo Llanos, director Fundación Abogados de Atocha (2013-2024) y sindicalista de CCOO.

AMPARO CLIMENT, GRAN ARTISTA MULTICULTURAL

Hoy me apetece escribir sobre una gran mujer que conocí en el siglo pasado y que desde entonces es amiga, además de ser una gran artística multicultural, y sobre todo una de las personas más solidarias y de gran conciencia de clase que he conocido.

(22 de mayo de 2016). En el auditorio Marcelino Camacho, asistiendo a la película "Las lágrimas de África" con  Amparo Climent y otras compás de CCOO. 

La extensa biografía de Amparo Climent Corbín  (Valencia), que es la persona a la que me refiero, -entre otras muchas cosas- dice que es una destacada actriz, directora y guionista española, reconocida por su versatilidad artística y su compromiso social. Se formó en Arte Dramático en la escuela valenciana El Micalet y es licenciada en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid.  Ha trabajado en multitud de películas, como Tranvía a la Malvarrosa y Demonios en el jardín y en series populares como La que se avecina, Hospital Central y El Comisario...

En teatro fue actriz principal en la compañía de Arturo Fernández durante seis años, protagonizando obras como Esmoquin. Como Directora y Guionista, está especializada en el género documental, ha dirigido obras de fuerte contenido y carga social como Las lágrimas de África  y Los sueños de Idomeni. Es también reconocida por su documental Las cartas perdidas (2021) sobre las presas y represaliadas del franquismo.

Entre otras cuestiones es miembro de la Junta Directiva de la Academia de Cine de España y socia fundadora de la Academia Valenciana de l'Audiovisual. En 2019, recibió el Premio Pilar Bardem, “Cine, Ayuda y Solidaridad”, otorgado por la Academia de Cine por su labor humanitaria. Además, desarrolla una labor editorial dirigiendo la colección "Memoria de la escena española" para AISGE.

Mas menos, esta es brevemente su biografía “oficial”, pero a ojos de un  sindicalista que la ha conocido hace muchos años, Amparo, es más, mucho más. Lo primero que quiero destacar es, que aparte de su faceta relacionada con las artes escénicas, Amparo es una gran artista multicultural, muy comprometida con las causas sociales y solidarias de este mundo que nos ha tocado vivir.

La conocí hace unos treinta años, a través de Jorge Bosso, por aquellos años secretario general de la Unión de Actores y Actrices. Yo era por aquel entonces el responsable de comunicación de CCOO de Madrid. Hablo de los años 90 del siglo pasado.

Teníamos una movilización sindical con los compañeros de UGT Madrid y otras organizaciones y necesitábamos a alguien conocido para que leyera el comunicado conjunto, que no fuera de las direcciones sindicales. Es decir independiente de siglas. Jorge me recomendó a Amparo Climent y aunque desde los sindicatos querían a una persona más mediática, jamás nos arrepentimos de contar con ella.

Desde entonces el sindicato ha contado con Amparo en innumerables ocasiones y ella con gran profesionalidad, siempre ha estado dispuesta para nuestros muchos eventos sindicales y culturales. Una de las fechas que recuerdo con especial cariño fue cuando se hizo, desde CCOO de Madrid, un homenaje al poeta Marcos Ana,  autor del libro “Decidme cómo es un árbol“ en octubre de 2009. Un acto brillantemente conducido por  Amparo y Juan Diego Botto.

He coincidido con Amparo en innumerables eventos suyos, relacionados con sus múltiples facetas, de CCOO y de la Fundación Abogados de Atocha. Amparo no se pierde ningún acto de los  aniversarios de loa Abogados de Atocha. Yo he asistido a varias de sus exposiciones y presentaciones, pues entre sus múltiples aficiones también es pintora y escritora. También he asistido a algunos preestrenos de sus documentales y obras de teatro.

(Mayo de 2012). Gran exposición en la Fundacion AISGE de Amparo Climent. En la fotos con Amparo, entre los retratos de Miguel Hernández y María Zambrano.

Interesantísimo su ultimo y reciente trabajo documental: "Dolores Ibárruri. Pasionaria", (2025), Obra  que ofrece una visión íntima y humana de la histórica líder comunista española y  que está triunfando en todos los lugares donde se proyecta y que es imprescindible ver.

En la actualidad Amparo está dirigiendo en un teatro madrileño:Lorca. La voz de un poeta”, recital escénico-musical que recorre la vida y la obra poética del gran Federico García Lorca.

Después de releer lo que he escrito sobre Amparo, da la impresión que todo su camino ha sido de color de rosa, pues no; me consta que en muchas ocasiones las ha pasado canutas, pues estás profesiones socio-culturales están llenas de altibajos y ella, gracias a su capacidad de resistencia y lucha, a mi humilde entender, las ha ido superado con notable aprovechamiento.

En fin termino: personas y sobre todo mujeres como Amparo, son necesarias en esta España mía, en esta España nuestra, que diría la cantante Cecilia, recordando su bella canción “Mi querida España”.  No digo más. Solo aprovecho para recomendar que veáis de Amparo Climent, alguno de sus numerosos y excelentes trabajos. Quedareis encantados como yo lo he estado y seguiré estando. Un abrazo Amparo y mucha “mierda” en tus seguras y triunfadoras siguientes obras multiculturales.

Francisco Naranjo Llanos, Patrono y director de la Fundación Abogados de Atocha (2005-2024) y sindicalista de CCOO.

EN EL 25 ANIVERSARIO DE LA ACAMPADA DE SINTEL

Ahora que se cumplen  25 años del conflicto de SINTEL, con muchas movilizaciones y huelgas y sobre todo una acción sin precedentes en pleno centro de Madrid, de los cerca de dos mil trabajadores de Sintel, consistente en acampar en el madrileño Paseo de la Castellana. Acampada que duro seis meses, desde el 29 de enero al 3 de agosto de 2001, me apetece dar mi particular visión, pues lo viví muy cercano. Yo por aquel entonces era el responsable de Comunicación de CCOO de Madrid.

Sintel, por aquellas fechas era una saneada empresa de telefonía y tenía una gran afiliación sindical, en especial sus empleados estaban acostumbrados a la negociación y a la movilización para establecer sus convenios. Pero de repente se encontraron en la calle. Los incumplimientos de la dirección de la misma y la venta fraudulenta de la empresa, la falta de interlocutores y la nula respuesta del gobierno, les lanzaron a una acción sin precedentes en la Castellana, desde El Bernabéu hasta la Plaza Castilla, con cientos de tiendas de campaña y casitas de madera que se construyeron ellos mismos y que llamaron  “Campamento de la Esperanza”.

A 25 años vista, de esos seis largos meses, me vienen a la memoria mil y un recuerdos y anécdotas de las movilizaciones de esos trabajadores y sus familias, en especial de sus mujeres.

Ya ha llovido desde entonces, tanto, que incluso dio tiempo a que se produjesen, entre otros, los documentales Alzados del SueloEl efecto Iguazu, este ultimo, premiado con un Goya por la Academia de Cine en 2003. Este documental debe su nombre a que algunos de los trabajadores de Sintel habían estado realizando trabajos en Argentina y visitaron las cataratas de Iguazu, situadas en la frontera con Brasil y pudieron comprobar que el río va tranquilo hasta que de golpe se acelera de tal forma que cualquier barca un poco despistada puede ser arrastrada al despeñadero sin salvación: Al igual que el capitalismo inmerso en la globalización puede arrojar a empresas y trabajadores al vacío de forma brusca sin que nadie pueda sentirse a salvo.

La movilización sindical comenzó en  diciembre del 2000, después de varios meses de no pagarles la nomina, la dirección de la empresa les comunica un ERE  de 1200 bajas, de los 1800 trabajadores de la plantilla, ERE que fue contestado con una huelga, que da comienzo el 22 de enero de 2001 y una semana después se decide la acampada en pleno centro de Madrid, el paseo de la Castellana, frente al estadio del Real Madrid, el Santiago Bernabéu. Acampada bautizada, como decía antes, como Campamento de la Esperanza.

Los primeros meses de acampada y movilizaciones convocadas por el Comité de Empresa y apoyada por todos los sindicatos, fueron seguidas masivamente por la plantilla y genero unas grandes muestras de solidaridad por la ciudadanía. Manifestaciones, a finales de febrero de 2001 encierro de mujeres en la Catedral de la Almudena, la organización modélica del campamento, etc. Las visitas del mundo de la cultura con personas como José Saramago y José Luis Sampedro, cantantes como Miguel Ríos, Luis Pastor e Ismael Serrano, líderes vecinales, políticos, sindicalistas...y por supuesto cientos de trabajadores y trabajadoras.

El Campamento de la Esperanza se convirtió en foro abierto a todos: Conciertos, actos públicos, manifestaciones, todo era poco para trasladar la solidaridad con los trabajadores de SINTEL en aquellos meses. El apoyo es generalizado y como  le gusta decir a Javier López, que era secretario general de CCOO de Madrid por aquel entonces, Madrid se convertía una vez más “en el rompeolas de todas las Españas” y como ejemplo de lucha de la clase trabajadora.

José Luis Sampedro con Javier López, Francisco  Naranjo y Olga Lucas, compañera de Sampedro, en el Campamento de la Esperanza (Fotografía de marzo de 2001).

Vienen de todo el país, pero especialmente de Madrid. Desde los sindicatos  se dirige el proceso de movilización,  junto a los trabajadores de Sintel, cuyos líderes naturales eran Adolfo Jiménez y Valeriano Aragonés. Desde las Comisiones Obreras madrileñas se organizan múltiples actos de solidaridad con los acampados, se busca la intermediación del Gobierno Regional, negocian con las autoridades,  para evitar intervenciones policiales contra el campamento, que en varios momentos estuvieron a punto de producirse y movilizamos a la organización madrileña del sindicato en apoyo a la lucha de  Sintel, una semana sí y otra también, a lo largo de esos seis meses.

El final de la acampada se produjo el 3 de Agosto de 2001, tras una masiva asamblea celebrada en el Salón de Actos de CCOO de Madrid, (hoy lleva el nombre de Auditorio Marcelino Camacho). La votación de la asamblea traslada una masiva confianza en el Acuerdo que los sindicatos habían alcanzado con el Gobierno Central, que incorporaba indemnizaciones, recolocaciones y el impulso a otras posibles salidas de empleo, entre otros aspectos.

Lo que parecía una satisfactoria salida al conflicto, se convirtió sin embargo en un nuevo foco de problemas. Unos meses después, una parte importante de los trabajadores de SINTEL que no renunció nunca a un nuevo proyecto colectivo empresarial, dirigido por ellos mismos, desencadena una controversia interna en CCOO y diferentes estructuras sindicales mantienen posiciones contrapuestas. Una confrontación interna que se agudiza en el marco de conflictos desencadenados en  la comisión ejecutiva confederal de las CCOO, que finaliza con ceses y dimisiones. En esa época el Secretario General del sindicato era José María Fidalgo.

A pesar de todos los problemas sindicales y jurídicos los trabajadores de Sintel no se rindieron nunca, continuaron luchando en la calle, en los despachos y por la vía jurídica. Crearon una Empresa SINTRATEL en la que dieron empleo a cerca de 400 trabajadores.

Por otro lado recordar de este conflicto, que en noviembre del año 2000, los trabajadores de Sintel interpusieron la primera demanda jurídica, denuncia que después de 13 años, dio lugar a que en la Audiencia Nacional se llegara a un acuerdo,  el 14 de junio de 2013, que se resumía “que la actual propietaria de Sintel, la empresa Mas Tec, accedía  voluntariamente a pagar un total de 35 millones de euros que serian repartidos entre los  ex trabajadores y proveedores de la antigua filial de telefónica”, cuestión que me confirmó en su día personalmente Adolfo Jiménez, compañero y amigo y uno de los máximos dirigentes sindicales de aquella historia. Adolfo, era el Presidente del Comité de Empresa de Sintel. En concreto ese acuerdo significaba que la mayoría de los trabajadores de Sintel tendrían una pensión digna y otros una indemnización importante.

Desde mi punto de vista, al margen de posibles equivocaciones y errores de unos o de otros, lo que está claro es que el colectivo de los 1800  trabajadores de Sintel y sus familias, aunque tarde, muy tarde, con el acuerdo de la Audiencia Nacional de junio de 2013, han tenido un buen resultado como colofón de su larga lucha, lucha que  ha merecido la pena y han dejado muy claro que la lucha obrera sirve y como dijo Valeriano  Aragonés, uno de los lideres de aquellas movilizaciones, en su intervención, cuando en noviembre de 2013 recogió el premio Ciudadanos, frase válida para cualquier colectivo: "Si se lucha se puede perder pero si no se lucha estas perdido". Lo que no sirve para nada es resignarse,

En fin, termino, a 25 años vista, gracias por vuestro ejemplo de lucha obrera y un abrazo compas de Sintel y por mi parte, perdonad por los fallos que tuviesen algunas personas de mi sindicato, pero recordar que la organización madrileña de CCOO, siempre estuvo ahí con vosotros, especialmente en los seis meses que duro la acampada.

Francisco Naranjo Llanos, director Fundación Abogados de Atocha (2013-2024) y sindicalista de CCOO.