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LEMA DE ESTA BLOG: ... hay un rayo de sol en la lucha que siempre deja la sombra vencida. (Miguel Hernández)
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NOS SALVAREMOS POR LOS AFECTOS

 

En la presentación del libro El pasado es la linterna del futuro de Paco Naranjo, con Unai Sordo, Pepa Páez, Patricia Moreno, y un amplio grupo de amigos y amigas.

Lo intento de nuevo. No es fácil. A ver si me explico sin herir susceptibilidades. Vamos al grano. Llevo en labores sindicales casi medio siglo. Fui elegido enlace sindical por primera vez en mayo de 1975 y desde entonces no he dejado de trabajar lo más honestamente posible para CCOO. Unas veces a pleno rendimiento y otras compaginándolo con mi labor profesional en Renfe.

He pasado por distintas etapas y responsabilidades sindicales en diversas estructuras del sindicato. En el sector ferroviario, en la federación de Comunicación y Transportes y, sobre todo, por el mucho tiempo dedicado, en CCOO de Madrid,

En esta estructura sindical, al margen de ejercer 26 años de responsable de Comunicación, he estado representando a CCOO en distintos estamentos, Entre otros, en la Federación de Cooperativas de Viviendas Madrileñas, en VITRA-Madrid, la cooperativa de viviendas de CCOO, formando parte de su consejo rector desde su constitución en 1988, hasta 2021. De esos 33 años, 15 de ellos fui su presidente. Igualmente, desde la creación de la Fundación Abogados de Atocha en 2004, hace 20 años, forme parte de su Patronato, siendo su director durante los últimos 11 años.

En ninguno de esos lugares he tenido ningún tipo de homenajes, pero sí cariños de las personas con las que más cercanamente he trabajado y convivido. Personalmente, siempre he pensado, que el mayor homenaje que se puede y debe dar en estos casos, es haber desempeñado la labor encomendada con honradez y honestidad, en todos esos lugares, al servicio de un sindicato de clase como es CCOO y con la confianza de la dirección sindical respectiva.

Cuando no se tiene esa confianza, es mejor desaparecer en silencio. Además, como sabemos los “veteranos”, que no viejos, en casi todas, -por no decir en todas- las organizaciones sindicales y políticas y las estructuras de nuestras queridas CCOO, no son una excepción, se practica  el edadismo.

¿Por qué digo esto?, pues para decir con absoluto orgullo, que para mí el mayor homenaje y reconocimiento siempre ha partido del sector ferroviario de CCOO. Uno vuelve a los orígenes y siempre lo he dicho alto y claro, el cariño es reciproco:  En todo este tiempo dedicado al sindicalismo, mi cabeza la he tenido donde desempeñaba mi labor sindical, pero mi corazón lo he seguido teniendo en las CCOO ferroviarias.

En el sector ferroviario, es donde más aprendí y con la edición y publicación de mi último libro, El pasado es la linterna del futuro, con motivo del 60 aniversario del nacimiento de las CCOO ferroviarias y su presentación el pasado mes de diciembre, por parte de los máximos responsables de CCOO, de la Confederación y del Sector, (Unai Sordo y Pepa Páez) y acompañado por un amplio grupo de amigos y amigas, me he sentido muy a gusto y la mar de reconocido y homenajeado.

Aprovecho estas líneas para reiterar mi agradecimiento más sincero a la dirección del sector ferroviario y en especial a su máxima responsable, Pepa Páez, autora de la presentación del libro, por la colaboración y el interés demostrado en “enredarme en el proyecto”, para que escribiera y publicara el libro mencionado.

Igualmente agradezco a Unai Sordo, autor del prólogo del libro, por sus palabras el día de la presentación, en especial aquellas, donde resalta, que la obra, además de ser una historia sindical, incorpora muchas vivencias e intrahistorias, “ya que la historia adquiere profundidad cuando se explican historias de vida, porque ellas dan una explicación mucho más certera de las cosas ocurridas”, coincidiendo con la filosofía del libro y de mi sentido de la vida.

Algunas paginas del boletín digital numero 161, del sector ferroviario de CCOO 

Y como colofón, que el boletín informativo digital del sector ferroviario, CCOONECTAMOS, en su número 161, dirigido por Patricia Moreno y editado a primeros de enero de 2025, le dedique un amplio reportaje a la presentación del libro El pasado es la linterna del futuro, ha sido lo más.

En definitiva, puedo asegurar y aseguro, que estos detalles de apoyo y difusión de la obra, es de lo mejor que me ha podido pasar en mi largo periplo sindical. Los largos meses de trabajo que me ha costado escribir el susodicho libro, está siendo compensado con creces, con el cariño que me están demostrado las compañeras y compañeros del sector ferroviario. Ya lo decía Ernesto Sábato: “nos salvaremos por los afectos”.

Francisco Naranjo Llanos, director Fundación Abogados de Atocha (2013-2024) y sindicalista de CCOO.

UN PASEO POR LAS CCOO FERROVIARIAS

De izquierda a derecha: Pepa Páez, Unai Sordo, Paco Naranjo y Rikardo González.

Hoy hace una semana que presente en Madrid, acompañado por los máximos representantes de CCOO y del sector ferroviario, Unai Sordo y Pepa Páez, respectivamente, mi quinto libro, titulado “El pasado es la linterna del futuro”, que trata de las CCOO ferroviarias a lo largo de su historia y descrito por el equipo de comunicación del sector ferroviario de CCOO, en acertada definición, como un paseo por los 60 años de CCOO en el sector ferroviario.

Pues sí, lo reconozco, para mi ha sido un agradable paseo por las historias, intrahistorias y anécdotas de la vida de CCOO en el ferrocarril, desde su creación en un pequeño taller de Madrid, en mayo de 1964, hasta la fecha. Desde entonces han trascurrido 60 años de la clase trabajadora en el sector y a través de este libro he tratado de contar de la forma más clara, amena e interesante posible para comprensión de los lectores jóvenes y menos jóvenes, interesados por el sindicalismo de clase.

La edición ha corrido a cargo de la editorial Utopía Libros y ha sido la remodela sala de prensa de la Confederación Sindical de CCOO la que ha acogido la presentación de este libro, donde además de hacer un recorrido por la historia de CCOO en el ferrocarril, se ha rendido un sentido homenaje a los y las sindicalistas, que, a lo largo de esos años, han creado con su actividad sindical y compromiso personal las fuertes CCOO ferroviarias, que son en la actualidad.

El título del libro, es ya un claro mensaje de lo que el lector se va a encontrar en el mismo. En el camino hacia el futuro, el pasado es una linterna que ilumina nuestra senda hacia adelante. En esta retrospectiva se muestra claramente como cualquier logro ha sido fruto del sacrificio, unidad y perseverancia de la clase trabajadora.

Durante la presentación, también se proyectó un vídeo-saludo de José Luis Esparcía, autor del libro Vías de Libertad, publicado con motivo del 50 aniversario del sector, persona que además de valorar positivamente el contenido del libro, compartió su visión sobre la importancia actual de CCOO en la situación laboral, social, económica y política actual de nuestro país.

El prólogo del libro ha corrido a cargo del secretario general de CCOO, Unai Sordo, que durante su intervención agradeció la labor del autor por su esfuerzo por dejar plasmada “negro sobre blanco” esta historia y a la editorial Utopía Libros, representada por su director, Rikardo González, por su valentía a la hora de publicar, en una época donde casi todo es digital y rápido, este tipo de volúmenes.

“Es un atrevimiento sacar a la luz este tipo de libros, que trascienden la brevedad de una red social, y especialmente en torno a una historia de sindicato”, ha comentado Unai Sordo, que destacó el tiempo y dedicación que le ha exigido a Paco Naranjo sacar adelante este libro sobre la intrahistoria de CCOO en el ferrocarril, escrito, además de una forma tan clara y comprensiva para los lectores.

Para Sordo, el libro tiene otra virtud, es que además de ser una historia sindical, incorpora muchas vivencias e historias de vida. “Porque la historia adquiere profundidad cuando se explican historias de vida, porque da una explicación mucho más certera de las cosas”. También agradeció la labor de la secretaria del Sector Ferroviario de CCOO, Pepa Páez, por impulsar la creación de esta publicación. 

Pepa Páez, autora de la presentación del libro, durante su intervención, además de agradecer al autor su voluntad para “dejarse enredar en este proyecto”, quiso destacar cómo esta obra, nos invita a reflexionar sobre nuestras raíces y cómo el sindicalismo ferroviario ha evolucionado a lo largo de los años, planteándonos un reto esencial: “adaptarnos a los nuevos tiempos, sin perder nuestras raíces”. 

Páez ha destacado que este libro es una herramienta fundamental para las nuevas generaciones, que ayudará a comprender de dónde venimos y lo que queremos, y por lo que luchamos. “Esta lectura es una invitación a mirar atrás, para avanzar con firmeza y tener siempre presente que el sindicalismo es una herramienta de transformación social”.

Por mi parte, durante mi intervención, he destacado cómo este libro no se ha publicado para ser una mera narración de hechos históricos -que también- sino una invitación a la reflexión. “Esta obra nos recuerda que la historia no está cerrada, que el futuro depende de nuestras acciones presentes, y que solo si mantenemos viva la llama del compromiso social y la solidaridad, podremos seguir avanzando hacia una sociedad más justa y equitativa”.

Asistentes a la presentación del libro "El pasado es la linterna del futuro"

El evento, como no podía ser de otra manera, finalizó firmando ejemplares a las personas asistentes, entre los que también se encontraban periodistas de la época, que cubrían información laboral, tales como Rodolfo Serrano, Ángel Alonso y Pedro Blasco, que tuvieron, en el turno de palabra, reflexiones muy cariñosas para el autor, por su importante labor como responsable de comunicación en el sector ferroviario en una época difícil, como fue, la transición de la dictadura a la democrática, en nuestro país.

Presentación libro "El pasado es la linterna del futuro". Acto completo 

Francisco Naranjo Llanos, director Fundación Abogados de Atocha (2013-2024) y sindicalista de CCOO.

De Pepa Vázquez a Pepa Paez: Un largo camino hacia la igualdad

Pepa Vazquez y Pepa Paez 

Por azares del destino, hace unos años coincidí con la hermana de una mujer ferroviaria luchadora y pionera: Pepa Vázquez. Fue la primera mujer que participó en la negociación del primer Convenio Colectivo de RENFE.

Ese encuentro me llevó a explorar en la memoria y regresar a la década de los años 70, en concreto a 1976, cuando un grupo de sindicalistas ferroviarios comenzábamos a esbozar una plataforma reivindicativa con el objetivo de lograr la negociación del primer convenio colectivo en RENFE.

Un año antes, en 1975, se celebraron las últimas elecciones sindicales del Sindicato Vertical. En ellas, las candidaturas apoyadas por CCOO obtuvieron muy buenos resultados en la elección de enlaces sindicales. Sin embargo, las trabas impuestas por las estructuras del sindicalismo franquista hacían prácticamente imposible acceder al Jurado de Empresa, órgano encargado de negociar las condiciones laborales en la empresa.

En ese contexto, y bajo una militarización decretada en enero de 1976 que afectó a RENFE y a otras empresas similares, iniciamos un amplio proceso de asambleas de base. De ahí surgió la plataforma reivindicativa y la elección de representantes al margen del sindicato oficial. Este proceso culminó en noviembre de ese mismo año con la designación de una Comisión Negociadora que, tras intensas conversaciones con la dirección de RENFE, se firmó el primer convenio colectivo el 20 de diciembre de 1976.

En aquella comisión, formada por 24 miembros, había una mujer: Josefa Vázquez Vázquez, “Pepa Vázquez”. Tenía 25 años, era informadora en Sevilla Plaza de Armas y estudiaba Derecho, carrera que concluiría a comienzos de los años 80 para ejercer posteriormente como abogada en Sevilla y Alicante. Regresó más tarde a Andalucía, donde falleció en la primavera de 2020, a los 70 años, probablemente a consecuencia de la maldita pandemia. Descansa en paz Pepa.

Por entonces, las mujeres que participaban en lo que llamábamos el “Pleno de Representantes Ferroviarios” —un organismo unitario creado al margen del Jurado de Empresa— se contaban con los dedos de una mano. Y entre ellas destacaba especialmente Pepa Vázquez: una joven sevillana, inteligente, firme y cercana. Yo tenía entonces 30 años; ella, 25. Conviene no olvidar que hablamos de 1976, apenas un año después de la muerte del dictador, asesino y genocidio, Francisco Franco.

Recuerdo también a otras compañeras: Minerva García, de Madrid; Teresa Hernández, de Contratas Ferroviarias; Amparo, de Valencia; Otilia, de Barcelona; Mercedes Blanco, de Zamora; y, por supuesto, la más conocida a partir de aquellas fechas: María Jesús Álvarez, también de Madrid.

En el boletín Carril, de las CCOO ferroviarias, en su número de enero de 1977, Pepa Vázquez señalaba que una de las tareas urgentes, tras la firma del convenio, era eliminar la discriminación de la mujer en los puestos de trabajo. Tenía toda la razón. Aquella reivindicación costó varios años de lucha. No fue hasta 1979 cuando se convocaron por primera vez plazas en categorías hasta entonces vetadas a las mujeres: factores, ayudantes de maquinista, especialistas de estaciones, entre otras comenzaron a ingresar en RENFE.

Hasta ese momento, las mujeres en RENFE estaban relegadas a puestos muy concretos: Pasos a nivel, oficinas, información o limpieza. Y, además, una ley franquista obligaba a las trabajadoras a abandonar su empleo al contraer matrimonio, bajo el pretexto de “liberarlas de la oficina, el taller y la fábrica”. Un despropósito tan real como injusto.

Fueron mujeres como Pepa Vázquez y otras quienes lograron romper esos corsés. Es cierto que desde CCOO y desde el sindicalismo masculino se les prestaba apoyo, pero no siempre en las condiciones que hoy consideraríamos adecuadas. Y lo dice alguien que lo vivió en directo..

Un ejemplo claro: en octubre de 1977 celebramos en Madrid el primer Congreso del Sindicato Ferroviario de CCOO. Se eligieron 50 personas para la Comisión Ejecutiva: 48 hombres y 2 mujeres (María Jesús Álvarez y Teresa Hernández). El Consejo Estatal Ferroviario lo componían 140 personas: 135 hombres y 5 mujeres. Aunque la presencia femenina en el sector era reducida, estas cifras evidencian un desequilibrio bastante evidente.

Con el paso de los años, se fue avanzando. Hoy, es motivo de orgullo, al menos para el que esto escribe, que la máxima responsabilidad de CCOO en el ferrocarril en conjunto del sector, esté en manos de una mujer: Pepa Páez Parada, una excelente sindicalista y mejor persona, también andaluza, como la pionera Pepa Vázquez. Curiosamente, entre una y otra median cerca de medio siglo.

En un acto celebrado en Atocha con motivo del 8 de marzo de 2020, Pepa Páez señalaba “que el camino hacia la igualdad efectiva no es sencillo, pero que se han dado pasos importantes en la buena dirección. Recordaba cómo el ferrocarril fue históricamente un ámbito hostil para las mujeres, con un sistema laboral claramente discriminatorio que limitaba su acceso y desarrollo profesional”

También destacaba el papel de CCOO, “como una de las primeras organizaciones en incorporar la lucha por la igualdad de género en su estrategia, incluyendo ya en 1976 reivindicaciones concretas para acabar con la discriminación de las trabajadoras ferroviarias”.

Para terminar, quiero añadir una reflexión personal. A lo largo de mi vida, las mujeres me han enseñado más valores positivos que los hombres: desde mi madre hasta mi compañera de vida. Pero, en el ámbito sindical —y especialmente en lo relativo a la igualdad y la solidaridad—, han sido muchas las mujeres quienes me han dado verdaderas lecciones.

En la actualidad, cuando viajo en tren y veo a una jefa de estación o a una trabajadora en cualquier otra categoría, no puedo evitar emocionarme. Es entonces cuando recuerdo a aquellas pioneras que lucharon por abrir camino.

Creo, sinceramente y sin ánimo de reprochárselo a nadie, que estas mujeres —y muchas otras que no he mencionado— merecerian un homenaje por parte de CCOO, su sindicato. Algunas, como Pepa Vázquez, Mercedes Blanco o Maria Jesus Alvarez y muchas más ya no podrán estar presentes. Pero su legado sigue vivo en cada avance logrado.

 

Francisco Naranjo Llanos, director de la Fundación Abogados de Atocha y sindicalista de CCOO.