LEMA DE ESTE BLOG...

LEMA DE ESTA BLOG: ... hay un rayo de sol en la lucha que siempre deja la sombra vencida. (Miguel Hernández)

RUSIA: BALLET EN EL BOLSHOI

He visitado un par de veces Rusia, bueno  la Unión Soviética, o como deciamos entonces la madre patria de los rojos.
De ambas ocasiones tengo varias anécdotas,  o chascarrillos, como denomina  estas historias una persona de mi entorno más cercano.

Tengo muchas  pero hoy me voy a centrar en una que me ocurrió en el Bolshoi, el  Teatro Estatal Académico Bolshói, que es la denominación que conserva en la actualidad en Moscu. Famoso teatro conocido en el mundo entero situado en un edificio inmenso con capacidad para 2000 personas. Y a pesar de ello nos contaron cuando estuvimos allí que se sacaban las entradas con tres o cuatro meses de anticipación.

Como decía antes he estado en la antigua Unión Soviética  un par de veces en representación de CCOO. En una ocasión a principio de los años 80 en un encuentro mundial de ferroviarios que se celebraba en Moscu y la siguiente vez al comienzo de  los 90, con la famosa Perestroika impulsada por Mijail Gorbachov ya en marcha, una reforma que fue ideada durante el Gobierno de Gorbachov con el fin de desarrollar una nueva estructura de la economía interna de la Unión Soviética.

La visión que Mijail Gorbachov tenía para el futuro de la URSS era  fundamentalmente reorganizar el sistema político socialista, para así poder conservarlo. Dentro de sus planes de cambio estaba que la sociedad soviética pudiera aceptarlo y asumirlo y así contribuir a la creación de la nueva Unión Soviética.
Como todo el mundo sabe  este proceso, estuvo lleno de polémicas con los miembros del Kremlin, trayendo consigo una enorme cantidad de tensiones y consecuencias en la economía y en la sociedad soviética que culminaron finalmente en el fin de la era de Gorbachov y en la caída de la Unión Soviética.

Pero vamos a la anécdota que quisiera contar hoy. Como éramos invitados oficiales nos hicieron el honor de llevarnos a ver una obra de ballet al Bolshói, obra que no recuerdo su nombre. Por supuesto que estuvimos encantados de asistir a esa representación, aunque debido a la falta de entradas el intérprete no pudo venir con nosotros, aunque en un musical no es muy necesario muchas  traducciones.

En  el intermedio del primer acto después de un gran aplauso puestos en pie de más de diez minutos, salimos a tomar café, cuestión que no pudimos hacer por la cantidad de personas que se abalanzo a la cafetería con la misma intención que nosotros en una cola inmensa. Es mas, cuando aun no se había servido el café y dulces a la mitad de las personas  que estaban en la enorme cola, sonó el timbre del teatro para continuar la función.

Después y al finalizar el segundo acto, con algún ronquido por medio por mi parte, de lo relajado que estaba en aquellas butacas milenarias y otro gran aplauso, nos encaminamos al guardarropa a recoger los abrigos. La chica del guardarropa gesticulaba con sus manos para decirnos que no nos lo entregaba. Te acuerdas Concha… Yo con las fichas en la mano diciéndole que si, que nos los entregara que ya había terminado el ballet y nos queríamos ir antes que vinieran los demás, que como en el descanso anterior, se habían encaminado a toda prisa a la cafetería.

Después de varios minutos de discusión gesticular -ya comente antes que el interprete se quedo fuera por falta de entradas- muy a su pesar  la chica nos dio los abrigos y cuando ya estamos cerca de la puerta de salida, con gran sorpresa para nosotros, sonó el timbre anunciando el comienzo del tercer acto, así que con abrigos y todo corrimos hacia las esplendidas butacas del Bolshoi para disfrutar del para nosotros sorpresivo tercer acto, pero no por ello menos interesante.

Y aunque parezca irreal esta es la preciosa historia, anécdota, chascarrillo, que de verdad, verdadera,  nos ocurrió a dos analfabetos musicales de Madrid en el gran y maravilloso teatro BOLSHOI. En alguna otra ocasión contare otras anécdotas no tan entrañables que también me ocurrieron en la madre patria.


RONTEKY

LA MARCHA NEGRA DE 1992

Hay una lumbre en Asturias
que calienta España entera,
y es que allí se ha levantado,
toda la cuenca minera...
Empezaron los mineros
y los obreros fabriles.
Si siguen los campesinos
seremos cientos de miles.
                                                               (De un poema de Marcos Ana)

Hace 20 años -en marzo de 1992- hubo una gran marcha negra. El motivo principal, la defensa del empleo, pues para reducir perdidas había que cerrar el Pozo María situado en el pueblo de Villablino (León), con lo cual perdían su puesto de trabajo 200 mineros.

 Todo el Valle de Laciana se movilizó para que la amenaza de cierre del Pozo María no fuera el primer paso para el cese de toda la actividad minera de la comarca, tras la posible quiebra de la legendaria Minero Siderúrgica de Ponferrada (MSP).

 Después de muchos días de movilizaciones en la comarca, huelgas y con ocho compañeros dirigentes sindicales, encerrados dentro del pozo minero Calderón  y tras varios enfrentamientos con los antidisturbios, los mineros decidieron emprender una nueva forma de lucha: Ir andando hasta Madrid para reivindicar el mantenimiento de los puestos de trabajo en la zona de Laciana. Esa fue la respuesta pacífica de los mineros lacianiegos como respuesta a las cargas de los antidisturbios.

Como decía un cronista de la época: “1000 pies  y la solidaridad de miles de personas a lo largo de cerca de 500 kilómetros y 18 largas jornadas fueron sus pacíficas armas. Casi 500 mineros conmovieron al país entero. La gesta surcó la provincia de norte a sur hasta dejarla atrás en Benavente, cosechó ovaciones en Valladolid y atravesó la ancha Castilla. Los  mineros entraron en Madrid como héroes, vitoreados y cantando a Santa Bárbara Bendita”.  

La primera parada que hicieron en la región de Madrid fue en Villalba. De ahí hasta Aravaca  y al día siguiente la entrada a Madrid por Moncloa. Después y antes de la manifestación ante el Ministerio de Industria pernoctaron en un polideportivo de Aluche. En todos los sitios muchas personas les daban la bienvenida, pero lo de Moncloa y ante el Ministerio fue donde más había.

Entrando en Madrid el 25 de marzo de 1992

El 25 de marzo de 1992 miles de personas estaban en  Moncloa para recibirles y acompañarles hasta el final de su recorrido que era el Ministerio de Industria. El Gobierno de Felipe González contestó con el silencio al paso firme de la marcha negra, pero los madrileños los recibieron con un gran aplauso de bienvenida.  

Al día siguiente salieron los encerrados del Pozo Calderón  y el 31 de marzo se firmó un acuerdo de mínimos. Fue una victoria por la mínima pero victoria al fin y al cabo  Por el camino se quedaron cientos  de anécdotas y  la solidaridad de miles de personas.

La solidaridad, por ejemplo, de una niña de unos ocho años que al paso por un pueblo de Valladolid se acercó a uno de los mineros  le dio la mano y a su vez le dejo 25 pesetas. O en Bembibre, que por papeletas que costaban 100 pesetas para financiar la Marcha, mucha gente daba billetes de 5.000.

 Uno de los portavoces de la marcha, creo se llamaba Javier Rubio, -y sé que era de CCOO- me contaba cosas como cuando después de pasar por Valladolid, cuando llego al lugar donde pernoctaban,  sorprendentemente se dio cuenta que tenía una gran hinchazón  en su mano derecha y era el resultado de haber dado la mano a muchísimas personas. Esta anécdota siempre la he recordado y la vuelvo a recordar hoy  para plasmarla en esta breve crónica de aquella marcha.

Marcha minera de Villalbino 1992

Estuve con este compañero de CCOO en las entrevistas con varios periódicos y  emisoras de radio durante el par de días que estuvieron en la región madrileña. También recuerdo que lo acompañe a Hora 25 de la cadena Ser. El compañero antes de irse de vuelta a  Villablino, quiso agradecerme mi labor con los medios de comunicación y me hizo el mejor regalo que puede hacer un minero. Nada menos que me regalo su casco de minero adornado con la pegatina de LACIANA. Para mí fue una gran alegría. Aun lo conservo en el despacho.

Ahora, 20 años después, que viene otra Marcha Negra a Madrid desde varios puntos de España, -también del Valle de Laciana- estoy convencido que la clase obrera madrileña y de todos los pueblos de España por donde pasen, volverán a echarse a la calle para estar con esos valientes mineros que lo único que piden es conservar sus puestos de trabajo. 


No digo más, pero el 10 y 11 de Julio de 2012, seguro que el pueblo de Madrid estará con ellos. Y así fue, pero esa es otra historia.



RONTEKY

LOS LIBROS Y LA LIBERTAD: 5ª edición de los premios Pilar Blanco


Un año más nos hemos reunidos en el salón de actos del edificio “Abogados de Atocha” de CCOO de Madrid, para entregar los premios “Pilar Blanco" a la Comunicación Socio laboral, pero también para acordarnos de una compañera y para muchos de nosotros también amiga.

Pilar Blanco Villarroel fue una compañera “metalúrgica”,  que en los años 60, años difíciles de la dictadura franquismo, comenzó a trabajar en Madrid, en Isodel, empresa del metal del barrio de Embajadores.

También fue una compañera “sindicalista”, que aquellos tiempos comenzó a construir, con muchas dificultades, -entre otras cosas porque era mujer- , las comisiones obreras del metal, que fueron el embrión en Madrid de las actuales comisiones obreras madrileñas.

Y como no, igualmente fue compañera “periodista”, ya que una vez que cerraron y fue despedida de la fábrica de Isodel, "su fábrica", hizo periodismo y lo ejerció en CCOO, primero en la revista "Unidad Obrera" y después en el periódico "Madrid Sindical", primero como redactora y después, varios años, como Directora, y a pesar de su precaria salud, con una gran energía y con una enorme profesionalidad hasta su fallecimiento, en enero de 2007.

Al año siguiente de su fallecimiento la Fundación Sindical de Estudios de CCOO como recuerdo y homenaje creó el premio “Pilar Blanco”.
Este premio es un reconocimiento de las Comisiones Obreras madrileñas a los medios y a los profesionales de comunicación, que se han distinguido por divulgar noticias de interés social y laboral en la Comunidad Madrileña. Noticias que reflejen la lucha y la vida de los trabajadores y las trabajadoras en los centros de trabajo, en la calle, en la sociedad; noticias donde el sindicalismo está presente de forma natural, hablando de conflicto y acuerdo, de movilización  y negociación, de lucha y pacto.

En Pilar Blanco se sintetizaba lo mejor del sindicalismo y lo mejor de la comunicación socio laboral, por eso el premio lleva su nombre, porque en ellos se pueden reflejar los luchadores de siempre, los que son generosos y son capaces de trasmitir y compartir sus conocimientos para hacer una sociedad más libre, más justa y más solidaria.

La información sociolaboral veraz es importante para la sociedad, en un doble sentido, como trabajadores y como ciudadanos; porque como trabajadores se difunden sus inquietudes y sus problemas, sus propuestas y sus acuerdos, sus reivindicaciones y sus movilizaciones y como ciudadanos porque todo lo que sucede a su alrededor les afecta.

La crisis económica que nos rodea ha llegado también a los medios de comunicación, y con frecuencia, condicionan la función periodística. Cada día hay más presiones de los grupos editoriales, cae el empleo, se precariza la profesión, se devalúa el oficio y todo esto altera el producto informativo.

Desde CCOO de Madrid, se agradece sinceramente que aun haya medios y personas que se rebelen contra esta forma de confundir el derecho ideológico o monetario con el derecho a la información. Estamos convencidos que tanto Javier Torres, periodista de los informativos de la SER-Madrid,  como el equipo humano del informativo territorial de TVE en Madrid, capitaneado por Prudencio Medel, son de ellas, y por eso, entre otras cuestiones, se destaca con este premio su trabajo y su trayectoria profesional y personal y se les concede el premio Pilar Blanco en su 5ª edición.

Como hoy 23 de abril es el día del libro, voy a dar a conocer  una de las muchas columnas que Pilar escribió en Madrid Sindical durante más de 10 años, dedicada a ese día. Su titulo es:

 Los libros y la libertad

“Alguien dijo “el conocimiento os hará libres” y cada día me gusta intentarlo. Pero el 23 de abril, Día del Libro, es un día especial, me resulta una fiesta familiar.

Siempre recuerdo mi primer libro, que fue producto de una confusión; unos familiares, de visita en casa, trajeron sendos regalos para los niños; para el mayor, pensando que era mi hermano, un libro de aventuras, el otro para la pequeña, un cuento troquelado.

Leía mejor que mi hermano y en cuestiones “fundamentales”, siempre defendí mi primogenitura. El troquelado no me parecía un libro y llegamos al acuerdo de intercambiar las lecturas. El libro tenía las tapas duras y en su portada, sobre un mar de barcos vikingos, la figura de un joven con pelo y barba pelirrojos; en letras grandes, brillantes y negras, su título, Eric el Rojo. Desde los siete años no he olvidado el regalo ni he perdido el contacto con los libros ni con sus contenidos.

Aprendí el mecanismo de la lectura a edad muy temprana, estuve rodeada de lecturas en la infancia y mi picardía me llevó en mi época de estudiante a aprender lo que intuía que el profesor de turno esperaba leer en los exámenes (tenía que aprobar), pero a la vez estaba convencida de que había otras versiones de las cosas y de motu propio me encargué de llegar a ellas (tenía que armarme la cabeza) y seguí leyendo.

Una sociedad que quiera progresar tiene que proveerse de personas instruidas, es la mejor inversión que puede hacer la sociedad en beneficio de su propio futuro. Para amar los libros y disfrutar con la lectura es preciso propiciar esa necesidad y ese placer en la más temprana edad.

Si somos capaces de crear un ambiente adecuado para el conocimiento y la instrucción de la juventud y la infancia, dejaremos como herencia el mejor capital para su prosperidad, deleite y libertad, pues estoy convencida, -que después de vivir- lo más hermoso que le puede ocurrir a una persona es poder y saber disfrutar de la lectura.
Pilar Blanco, Abril de 1999”

Por supuesto la afición de Pilar por los libros no es pura retórica. Recuerdo que los días 23 de abril llegaba casi todos los años a Lope de Vega con una docena de libros de segunda mano comprados en las casetas de la Cuesta de Moyano o cualquier otro lugar de “libreros de viejo” y nos lo regalaba, uno a uno, a los que consideraba sus amigos más cercanos que eran muchos.

Libros que personalizaba redactando siempre una preciosa dedicatoria, como por ejemplo esta: “Para Isabel con la confianza y esperanza de que siempre lea felizmente. Día de las letras españolas. Madrid 23.04.2001”.

Video 5ª edición de entrega de los premios Pilar Blanco

Aunque sólo sea por éste motivo creemos que el mejor homenaje que se le  puede rendir a Pilar es entregar el premio que lleva su nombre el 23 de abril de cada año, día elegido por la UNESCO Día Internacional del Libro, en recuerdo y homenaje al fallecimiento de varios escritores ese día, entre ellos nuestro gran escritor Miguel de Cervantes, que nació en Alcalá de Henares y murió en Madrid el 22 de abril de 1616.

 Ronteky