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EL 1º DE MAYO DE 2026 Y LOS “MÁRTIRES DE CHICAGO”


El Primero de Mayo, cualquier Primero de Mayo, es la fecha internacional que conmemora las luchas y reivindicaciones de la clase trabajadora.

En este año 2026 se cumple el 140 aniversario de aquel 1 de mayo de 1886, cuando la clase trabajadora de Chicago sufrió una brutal represión durante una huelga y en las manifestaciones en las que reclamaban la jornada laboral de ocho horas, base imprescindible de unas condiciones de trabajo dignas. Aquellas protestas, en las que murieron decenas de obreros y resultaron heridas cientos de personas, culminaron en los sucesos de Haymarket Square.

Por ello, estas fechas son propicias para recordar y rendir homenaje, como cada año, a figuras como Albert Parsons, August Spies y Adolf Fischer; al carpintero Louis Lingg; y al tipógrafo George Engel, condenados a muerte y ejecutados por encabezar aquellas movilizaciones. Junto a ellos, Samuel Fielden, Oscar Neebe y Michael Schwab fueron condenados a largas penas de prisión. Estos ocho trabajadores pasarían a la historia como los “Mártires de Chicago”.

También es un buen momento para reflexionar sobre aquellas reivindicaciones de hace casi siglo y medio, que aspiraban a una vida digna y a un trabajo decente. Su recorrido ha estado jalonado tanto de avances como de persecución, cárcel, dolor, tortura y muerte, muchas veces bajo acusaciones similares a las de entonces, promovidas por quienes han detentado el poder económico y político.

A pesar del tiempo transcurrido, las formas de explotación de la clase trabajadora siguen siendo, en esencia, las mismas, aunque más sofisticadas y, en ocasiones, presentadas como inevitables o incluso necesarias. Y, sin embargo, la clase trabajadora continúa existiendo porque la explotación no ha desaparecido; antes bien, en muchos casos se muestra hoy con mayor crudeza.

Si nos referimos al Primero de Mayo en España, debemos remontarnos a 1890, cuando se celebró por primera vez. El balance de aquella jornada fue ambivalente: por un lado, supuso un éxito indudable al tratarse de la primera movilización obrera general; por otro, los logros concretos fueron limitados. No obstante, sirvió para que patronal y Gobierno tomaran conciencia de la creciente fuerza del movimiento obrero.

Desde entonces, el Primero de Mayo se ha celebrado con continuidad, aunque con altibajos en participación, reivindicaciones y resultados. En el primer cuarto del siglo XX, su celebración osciló entre la autorización y la prohibición. El de 1931 fue especialmente significativo: celebrado pocas semanas después de la proclamación de la Segunda República, fue además el primero reconocido oficialmente como fiesta laboral por el Gobierno, a propuesta de su ministro de Trabajo, Largo Caballero.

Igualmente destacable fue el Primero de Mayo de 1936, marcado por la unidad obrera y el impulso del Frente Popular tras su victoria electoral. En Madrid, medio millón de personas salieron a la calle en una jornada que pronto quedaría ensombrecida por el golpe de Estado franquista y la posterior guerra civil.

Aquel año fue la última vez que el movimiento obrero español celebró el Primero de Mayo en libertad hasta 1978. Durante la guerra (1936-1939) y la dictadura franquista, las movilizaciones fueron prohibidas. Una orden de 1940 ratificó esa prohibición, que no empezó a suavizarse hasta 1956, cuando el régimen incorporó el 1 de mayo como festividad de San José Obrero, en línea con la doctrina de la Santa Sede. A partir de entonces, la jornada fue utilizada por el franquismo como acto propagandístico, con celebraciones oficiales, misas y exhibiciones sindicales.

Sin embargo, desde la década de 1960, con el resurgir del movimiento obrero —especialmente a través de Comisiones Obreras—, el Primero de Mayo recuperó progresivamente su carácter reivindicativo. Las jornadas de lucha del 30 de abril, las huelgas y movilizaciones clandestinas marcaron una etapa de creciente conflictividad laboral.

En 1977, tras la legalización de los sindicatos, el Gobierno prohibió aún las manifestaciones del Primero de Mayo. A pesar de ello, miles de personas salieron a la calle en lo que se conoció como “el día de los botes de humo”, expresión acuñada por Marcelino Camacho. La jornada se saldó con numerosos heridos y detenidos en todo el país.

No sería hasta 1978 cuando el Primero de Mayo pudo celebrarse plenamente en libertad democratica, con una participación masiva y en un ambiente de entusiasmo ciudadano.

Desde entonces, esta fecha no ha dejado de ser un referente de movilización y también de celebración. Año tras año, trabajadores y trabajadoras recorren las calles de España reafirmando la vigencia de sus reivindicaciones.

Resulta ilustrativa una anécdota que contaba Emilio Gabaglio, histórico dirigente sindical europeo: dos trabajadores se dirigían a una manifestación del Primero de Mayo cuando uno preguntó cuántos serían necesarios para lograr sus objetivos. La respuesta fue clara: “Todos, compañero, todos”. Porque las conquistas sociales requieren constancia: unas veces para avanzar, otras para no retroceder.

Este 2026 será, sin duda, un nuevo Primero de Mayo de movilización en toda España. Se reclamarán cuestiones centrales como el pleno empleo, la reducción de la jornada laboral y la mejora de los salarios y también que se busquen soluciones al gran problema de la vivienda. Junto a ello, la defensa de la democracia y la exigencia de paz en el mundo, desde conflictos visibles como la guerra en Irán. o la situación en Palestina, hasta otros menos conocidos.

En Madrid, la manifestación principal, convocada por CCOO y UGT, recorrerá el centro de la ciudad a partir de las 12:00, desde la Gran Vía (esquina con Alcalá) hasta la Plaza de España.

Termino con una reflexión personal: en los 49 años transcurridos entre 1977 y 2026, solo he faltado en una ocasión a esta cita —además del obligado paréntesis de la pandemia—. Este año volveré a estar presente, recordando aquellas palabras de Gabaglio: todos los Primeros de Mayo son necesarios, para avanzar o, al menos, para no retroceder en los derechos conquistados.

Si eres trabajador o trabajadora, en las manifestaciones del 1º de mayo, te esperamos.

Francisco Naranjo Llanos
Director de la Fundación Abogados de Atocha (2013-2024) y sindicalista de CCOO

11M; 193 VIDAS EN NUESTRO RECUERDO.

Aquel 11 de Marzo de 2004  a primera hora de la mañana iba escuchando la SER, en coche camino de Alcalá, a un congreso sindical de la comarca del Henares. Eran poco más de las ocho de la mañana cuando Iñaki Gabilondo, anunciaba que: “hace unos momentos se han registrado dos explosiones consecutivas en la madrileña estación de Atocha y muy cerca de ella, por el momento las noticias son confusas”.

A partir de ahí todo se precipita, llego tarde a Alcalá por los atascos y controles que había en varios puntos de la carretera. No se celebra el acto previsto, pero sí una manifestación a las doce de la mañana para condenar el atentado, desde la sede de CCOO de Alcalá hasta el Ayuntamiento.

A media tarde de vuelta a Madrid comenzamos los preparativos de la gran manifestación unitaria del día siguiente. Por aquel entonces yo era el responsable de Comunicación de CCOO de Madrid. También se empiezan a difundir los comunicados conjuntos condenando los atentados, así como los de la convocatoria de la manifestación.

Fatigado del todo el día, sobre las ocho de la tarde, lo primero que pienso es irme a casa. Un compañero dice de ir al IFEMA, lugar donde llevan los cuerpos sin vida de los fallecidos en los atentados. Las familias de los fallecidos o desaparecidos estaban en el recinto ferial Juan Carlos I, donde eran atendidos por psicólogos y psiquiatras, que les acompañan durante el tiempo que tarden con el proceso de identificación.

Aunque insisto en no querer ir al IFEMA, mis compañeros me convencen y al final voy, pero con la idea de estar solo un ratito.

El panorama que nos encontramos allí es muy difícil de describir. Hay que vivirlo. Después de ver muchas escenas de dolor y de muchas vueltas por el edificio, encontramos y tratamos de animar a la familia Benito Samaniego, con un hijo desaparecido, de 27 años, Rodolfo, sobrino del dirigente sindical de CCOO: Rodolfo Benito, que para el dolor de su familia apareció esa misma noche. Era uno de los asesinados por el atentado.

Con su nombre, Rodolfo Benito Samaniego, familiares y amigos crearon una Fundación, con sede en Alcalá de Henares, con el fin de mantener vivo su recuerdo y el de las personas que sufrieron el brutal atentado en las estaciones de RENFE de Madrid. Todos los años, además de otras actividades, se realiza un acto en recuerdo y homenaje de las víctimas en donde se entregan los premios de la Fundación a la Innovación Tecnológica.

Vuelvo de nuevo a la noche de aquel día. Serían ya más de las doce de la noche. Recuerdo que en otro lugar del edificio del IFEMA alguien nos comenta que se encontraba Pilar Manjón, a la que fuimos a ver y que también estaba a la espera de saber algo de su hijo Daniel. Pilar, sindicalista, miembro de la Ejecutiva de CCOO de Madrid en aquellas fechas, estaba destrozada ya en esos momentos.

Como comentaba antes, ya estábamos en la madrugada de la noche del 11-M y a Pilar, nuestros abrazos y palabras de ánimo, no le servían de nada. Su hijo estaba ya desaparecido y se temía lo peor. Y lo peor llegó cuando su hijo apareció días después y fue de los últimos en identificar. El dolor de esa madre, además de ser compañera y amiga, ha sido desde entonces algo que no he podido olvidar ni creo que nunca en mi vida olvidaré.

Abrazando a Pilar Manjón, bajo la atenta mirada de Pedro Sánchez,

Cerca de un año después, Pilar Manjón, en representación de la asociación 11M, Afectados del Terrorismo, dio muestras a todos de su entereza y valentía. Eso ya lo sabe la sociedad española y creo que todo el mundo. Entonces solo lo sabíamos algunos de nosotros. Cada vez que coincido con ella y la abrazo, siento como un pinchazo en el corazón, continúo emocionándome y me acuerdo de aquel fatídico día, 11-M del 2004, fecha que fueron asesinadas 193 personas, entre ellas su hijo de 20 años: Daniel Paz Manjón.

Recuerdo que me fui a casa más allá de las dos de la madrugada, ya 12 de Marzo, pues aunque pude hacer poco, me siento orgulloso de haber ido y haber estado en el IFEMA aquella tarde y parte de la noche, abrazando y compartiendo el dolor con algunos amigos y amigas.

No quiero finalizar sin dejar de decir algunos de los recuerdos que nos dejó la excelente intervención de Pilar Manjón en la Comisión de Investigación del Congreso de los Diputados, en diciembre de2004, así como la desagradable imagen de los representantes del Partido Popular: Eduardo Zaplana y Vicente Martínez Pujalte, “pasando” de la comparecencia, mientras leían distraída y al parecer divertidamente, un periódico, mostrando su desprecio con su aptitud y sus risas hacia las víctimas del 11 M, mientras Pilar hablaba emocionaba, en nombre de las víctimas. Algo, que aunque fue a través de TV, también se me ha quedado muy grabado en la memoria. Ese desprecio por las víctimas de esos representantes del PP, es difícil de olvidar…

Aquella intervención de Pilar, que fue calificada por muchos como un “aldabonazo a las conciencias”, a mí entender también fue una verdadera lección de valentía y coraje, de una madre que ha perdido un hijo, así como de una representante responsable de un amplio colectivo cruelmente golpeado. 



Desde que ocurrió el atentado criminal hasta la fecha han pasado veinte años y todos los años se organizan actos de recuerdo y homenaje desde distintas instituciones de la sociedad madrileña, entre otros los sindicatos de clase, CCOO y UGT, que conjuntamente con la Unión de Actores, recuerdan ese día, rindiendo a las víctimas y a sus familiares su más sentido homenaje. Este año se realizara el próximo lunes 11 de marzo a las 10,30 horas, en la explanada de la estación de ffcc de Atocha/Cercanias.


En el año 2014 también la Fundación Abogados de Atocha, coincidiendo con el 10º aniversario, se sumo a los homenajes pues su Patronato decidió ese año, otorgar su reconocimiento anual a las víctimas del 11M y en especial a la labor de solidaridad y de justicia y apoyo a las víctimas que ha desempeñado durante esos años la “Asociación 11M, afectados del terrorismo”.

En fin finalizo: en este 20 aniversario, sirvan estas breves lineas como recuerdo y homenaje a Daniel, a Rodolfo…, en definitiva a las 192 personas asesinadas y a los más de 1.500 heridos en el brutal atentado de aquel 11-M y que tanto dolor, rabia e indignación, causó a todos y especialmente a sus familiares y amigos.

Francisco Naranjo Llanos, director de la Fundación Abogados de Atocha y sindicalista de CCOO.

P.D.- Este articulo tambien esta publicado en el diario digital Madridiario.es, en el apartado de OPINION 






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14D, LA HUELGA GENERAL QUE PARO HASTA LOS RELOJES.

Cabecera manifestación 16D en Madrid, de 1988. Foto archivo histórico Fundación 1º de Mayo 
“Han parado hasta los relojes”, refiriéndose al éxito de la huelga. La frase, según Antonio Gutiérrez, Secretario General de CCOO por aquel entonces, la pronunció el responsable de organización de CCOO, Chema de la Parra, desgraciadamente ya fallecido y podría servir de pie de foto a la imagen icónica del Paseo de la Castellana de Madrid, absolutamente vacía, sin gente, sin coches, la mañana del 14 de diciembre de 1988.  

El entonces ministro de Trabajo, Manuel Chaves, años después desvelaría en una entrevista, que la noche del 14D decidió quedarse a dormir en el ministerio. Vivía en las afueras de Madrid y temió sufrir al día siguiente problemas de desplazamiento. “Me acuerdo que, cuando me levanté por la mañana y abrí la ventana, la Castellana estaba desierta, desierta. No había nada, ni personas ni   coches”.

El 14 de diciembre de 2025, se cumple el 37 aniversario del 14D, la primera gran Huelga General realizada en periodo democrático, después de 40 años de dictadura franquista, convocada conjuntamente por CCOO y UGT el 14 diciembre de 1988 y apoyada por multitud de organizaciones sociales y secundada por cerca de ocho millones de personas.

Este éxito sindical supuso el primer gran revés del Gobierno del PSOE, en su política de recortes, gobierno presidido por Felipe González y un gran avance en la consolidación de los sindicatos de clase en nuestro país. 

Por aquel entonces a los sindicatos les chirriaban las reformas laborales que pretendía el gobierno socialista y en especial las impulsadas por el ministro de Economía, Carlos Solchaga. A esto, se unió la incapacidad del ministro de Trabajo, Manuel Chaves, para lograr un acuerdo sobre la reforma laboral con la patronal y los sindicatos, cuyas negociaciones quedaron rotas a finales de octubre de 1988.

El detonante de la huelga, -la gota de agua que colmó el vaso de la paciencia de las centrales sindicales- fue la presentación por parte del Gobierno del mal llamado "Plan de empleo juvenil" en el Consejo de ministros del 28 de octubre de 1988. Dicho Plan preveía un contrato destinado a jóvenes de entre 16 y 25 años, por el salario mínimo interprofesional, una duración de entre 6 y 18 meses y exenciones del 100% en las cuotas de la seguridad social para los empresarios.

Los sindicatos, desde que se dio a conocer el proyecto dijeron que el plan era equivalente a expulsar del mercado laboral a los mayores de 25 años, pues se creaba un contrato muy precario y sobre todo muy beneficioso para la patronal para contratar a jóvenes.

El 1 de diciembre de 1988, hubo una huelga general de toda la enseñanza y una gran manifestación en Madrid, en la que participaron los secretarios generales de CCOO y UGT, en aquel entonces Antonio Gutiérrez y Nicolás Redondo respectivamente. La extraordinaria respuesta obtenida por las movilizaciones de los estudiantes y jóvenes fue un anticipo de lo que tendríamos el 14-D.

Cabecera de la manifestación de jovenes del 1 de diciembre de 1988.

En dicho sentido recordar a dos amigos, “jóvenes” por la responsabilidad que por aquel entonces tenían: Paco Moreno y Jesús Montero, lideres de los jóvenes de CCOO y de las Juventudes Comunistas (UJCE), respectivamente.

Dos semanas después y a pesar de los llamamientos del Gobierno a recuperar la mesa de diálogo y a desconvocar la huelga, los sindicatos realizaron y ganaron aquella huelga general, quizás la más conocida de la democracia, después de los 40 años de dictadura franquista, aunque hay que recordar que el 14D, viene precedida de importantes luchas sociales y políticas previas, entre las cuales hay que citar la Huelga General del 20 de Junio de 1985, convocada por CCOO, frente al ataque al sistema público de pensiones

La huelga del 14D marcó un hito en la historia del sindicalismo en España, después de la dictadura franquista: Ocho millones de personas, el 90% de la población activa de entonces, secundaron el paro general convocado por los sindicatos de clase contra la nefasta política económica del Gobierno felipista.

Una de las claves del éxito del 14.D, fue el corte de la señal de TVE. Hay que recordar que unos minutos antes de las doce de la noche, una redactora de TVE comentaba que la televisión pública iba a garantizar la emisión de toda su programación informativa para ese día. Unos minutos después, las doce en punto de la noche, los técnicos y trabajadores del repetidor de Navacerrada, secundando la huelga, cortaron la señal. España se quedaba sin TV. La huelga general iba camino de ser un éxito.

Felipe González tuvo que reconocer el éxito laboral y político de la huelga y el duro golpe que supuso para el Gobierno, convocando de nuevo la mesa del diálogo social para una semana después.

CCOO y UGT, fortalecidos por el respaldo de la clase trabajadora, exigieron sentarse a negociar tan sólo con el Gobierno, sin intermediación de la patronal. Sus reivindicaciones previas, e irrenunciables, fueron:

-La puesta en marcha de un nuevo plan de empleo que erradicase el contrato de inserción para jóvenes.

-El incremento del 2% en las pensiones y los salarios de los empleados públicos para compensar los efectos de la inflación.

-El incremento de la cobertura por desempleo hasta el 48%,

-La equiparación de las pensiones mínimas con el salario mínimo interprofesional.

Esos y otros puntos reivindicativos fueron conseguidos meses después en la mesa del diálogo social. Alguno, como el tema de las pensiones, se lograría algo más tarde: en concreto dos años después.

De forma muy resumida esa fue la crónica, en la distancia, de aquella gran huelga general, y sus resultados, aunque la llamamos “oficialmente” paro general, para no molestar.

Mis recuerdos de aquella gran movilización son muchos, pues en aquel momento era el responsable de Comunicación de CCOO de Madrid, pero muchos años después, no tengo por menos que recordar esta anécdota: La negociación de unos singulares servicios mínimos. Los relacionados con los entierros del 14-D, de los fallecidos en Madrid el día anterior.

En aquellas fechas los sindicatos eligieron Comités de Huelga Regionales y aunque en la mayoría de los casos eran los Comités de Empresa los que negociaban los servicios mínimos o esenciales, en otros lo hacían los representantes regionales. En este caso concreto el Comité de Empresa de la Compañía de Servicios Funerarios de Madrid, pidió a la Ejecutiva Regional que le acompañáramos en las negociaciones de los servicios esenciales y me toco a mí, por aquel entonces recién llegado a CCOO de Madrid, procedente del sector ferroviario, hacia solo unos meses.

La reunión se celebró en uno de los tanatorios madrileños. El de la M-30. Lugar donde estaba la sede de la compañía. Los compañeros muy educadamente, ya que yo estaba allí por primera vez, me enseñaron las dependencias del centro funerario y en los sótanos -al lado del local del Comité- el almacén de los ataúdes, subrayándome las diferentes características de cada uno, sobre todo hicieron hincapié en las diferentes calidades de las maderas.

Aparte de las calidades de las maderas, lo primero que aprendí es que en Madrid fallece una media de 100 muertos cada día, sí es invierno y unos 80 si es verano. Cifras de hace casi 40 años. Puedo asegurar que hasta entonces no se me había pasado por la cabeza ni siquiera preguntar. Pues hay cosas que casi mejor no saberlas.

A continuación, nos reunimos con la Dirección. Esta consideraba que había que enterrar a todos los muertos y los compañeros del Comité que a ninguno. Y se enzarzaron en la diferencia de tratamiento de los que fallecen en casa y los que lo hacen en los hospitales. Después de un extenso y vehemente debate, la Gerente de la Compañía, dirigiéndose a mí, me dice:

¿Vd., señor Naranjo, que tiene más responsabilidad sindical, no cree que es exagerado lo que plantean sus compañeros, dejando los muertos previstos del 13-D, sin enterrar el 14-D, ¿con los problemas de todo tipo, relacionados con la salud, que esa decisión podría acarrear?

“Lo importante es que lleguemos a un consenso sobre los servicios esenciales”, le contesté, escabulléndome como pude y por supuesto apoyando a los compañeros del Comité de empresa de la funeraria y como todavía quedaban varios días para el 14.D, decidimos continuar negociando unos días después. Eso sí, ese segundo día de reunión, el que eso escribe no volvió. “Una y no más Santo Tomas”. Con una visita a ese lugar ya tenía bastante.

La verdad verdadera es, que, a tantos años vista, aun me queda la duda de que paso con los muertos del 14.D. Lo que, si es cierto, -me entere años después gracias a una compañera- que una de las personas que murieron el 13 y fueron atendidas por los servicios esenciales del tanatorio el 14D, fue María Teresa León, escritora de la generación del 27 y compañera del poeta Rafael Alberti, cuya despedida fue silenciosa en el marco de esa gran huelga general.

FRANCISCO NARANJO LLANOS

Director de la Fundación Abogados de Atocha (2013-2024)  y sindicalista de CCOO.

P:D.- Cuando releo lo que he escrito sobre el 14D, recuerdo emocionado las palabras de mi compañero y además de amigo, Eduardo Saborido, sobre aquella gran huelga general. Esto dijo Eduardo: "Aquel día en Sevilla, los trabajadores de Renfe, iban manifestándose por la calle Alfonso XII, como un regimiento compacto de bolcheviques, con los brazos entrelazados, cantando al unísono : ¡ Aquí están, estos son, los que mueven la nación ! Nunca había vivido un momento tan emocionante, me senté en el borde de la acera y me eché a llorar" 


LA IMPORTANCIA DE LOS 1º DE MAYO

Pegada de carteles de CCOO de Madrid para convocar el 1º de mayo de 2023
Hace ya varios años Emilio Gabaglio, el dirigente sindical italiano que fuera durante más de una década, secretario general de la CES (Confederación Europea de Sindicatos),  en alguna de las ocasiones que estuvo en Madrid, nos contaba a un amplio grupo de sindicalistas una anécdota sobre la importancia  el 1º de Mayo para la clase obrera.

Decía, que  iban dos trabajadores camino de una manifestación del  Primero de Mayo, con sus banderas rojas al viento y uno de ellos le pregunta al otro: 

-Cuantos 1º de Mayo crees tú que vamos a necesitar para conseguir las dignas y justas  reivindicaciones obreras ¿
-Con toda seguridad: todos, compañero,  todos…

Y qué razón tenía Emilio Gabaglio y esas dos personas en su charla: Las reivindicaciones obreras son eternas. Hay que manifestarse, unas veces para conseguir logros  y otras para que no te los quiten y el 1º de mayo de cada año es el día clave para ello.

Los Primeros de Mayo, cualquier 1º de Mayo, es la fecha internacional, conmemorativa de las reivindicaciones de la clase  trabajadora. Este año,  se cumple el 137 aniversario de aquel Primero de Mayo de 1886, en el que los trabajadores y trabajadoras de Chicago padecieron la brutal represión de una huelga y de las manifestaciones en las que reivindicaban la jornada laboral de ocho horas, que constituía la base de unas condiciones dignas de trabajo. Manifestaciones en las que murieron y fueron heridas muchas personas y que culminaron en la revuelta de Haymarket Square.

Por tanto en estas fechas es un buen momento para recordar, como cada año, los nombres de aquellos tres periodistas, Albert Parsons, August Spies y Adolf Fischer. El de aquel carpintero, Louis Lingg. Y de aquel tipógrafo, George Engel, que fueron condenados a muerte y ejecutados de forma inmediata, por encabezar aquellas movilizaciones. Mientras Samuel Fielden, Oscar Neebe y Michel Schwab, eran condenados a cadenas perpetuas o numerosos años de cárcel. Estos 8 trabajadores quedarían para la historia del 1º de mayo como “Los mártires de Chicago”.

Es buen momento para recordar que aquellas reivindicaciones de hace 137 años, que aspiraban a una vida digna y un trabajo decente, han tenido un largo recorrido cargado de persecuciones, cárcel, dolor, tortura y muerte, bajo acusaciones parecidas, a cargo de los poderosos, los ricos y su ejército de pícaros plañideros, holgazanes y lameculos de los señoritos que no han dado un palo al agua en su vida.

También es buen momento para recordar que, pese a los años transcurridos, las formas de explotación de la clase trabajadora siguen siendo básicamente las mismas, aunque se han perfeccionado de tal manera que, al igual que en aquellos lejanos días, son presentadas y asumidas como inevitables y hasta necesarias.

Y, sin embargo, la clase obrera y trabajadora  sigue existiendo, porque la explotación de las personas trabajadoras no ha desaparecido. Es más, esa explotación se ha despojado de la careta y se nos muestra en su más cruda realidad.

En cuanto a los primeros de mayo en España, tendríamos que remontarnos a 1890 -133 años ya-  cuando se celebro por primera vez en nuestro país. El balance de ese primer 1º de mayo español fue ambivalente. Al ser la primera movilización obrera general el éxito fue indudable y, por lo tanto los patronos como el gobierno de aquel tiempo, comenzaron a ser conscientes que, a partir de entonces  había que tener en cuenta al movimiento obrero. Pero, también es cierto que el balance de lo conseguido fue muy exiguo.

A pesar de ello los 1º de mayo se fueron celebrando año tras año con altibajos en cuanto a la participación y a sus reivindicaciones y logros. La celebración del Primero de Mayo en la España del primer cuarto del siglo XX se desarrolló entre la autorización y la prohibición gubernamental y tuvo que ser el 1º de Mayo de 1931 el que fue muy especial, porque se realizo a las pocas semanas de la proclamación de la República y, sobre todo, porque fue la primera celebración como fiesta oficial.

En los recuerdos de la historia es destacable también, el 1º de mayo de  1936, aunque la alegría duro poco ya que pocos meses después llego golpe de estado franquista y la posterior guerra in-civil. Fue un gran primero de mayo de unidad obrera y frente popular, celebrado poco después de la victoria política del Frente Popular en febrero de 1936. Ese año se manifestaron en Madrid medio millón de personas. Las banderas rojas se mezclaron con la tricolor de las republicanas.

Ese año, 1936, fue la última vez que el movimiento obrero español se manifestó en paz y libertad del Primero de Mayo, hasta 42 años después: 1978. Durante los tres años que duro la guerra (1936-1939) los actos del primero de mayo fueron muy escasos, entre otras cosas porque donde triunfo el golpe de estado lo primero que hicieron fue prohibir cualquier tipo de movilización.

Concluida la guerra una orden del 9 de marzo de 1940 ratifico la suspensión, hasta el año 1956 que el ministro de los sindicatos verticalistas José Solís, después de una visita al Vaticano, se adhirió al uno de mayo, como fiesta de San José Obrero, “por solidaridad con la disposición de la Santa Sede” según consta en la orden ministerial del 27 de abril de 1956.

A partir de esa fecha todos los años la jerarquía católica y el régimen franquista organizaban los actos correspondientes al 1 de mayo de san José Obrero con misas y discursos de los jerarcas franquistas con la participación del sindicalismo vertical franquista,  inaugurándose las grandes exhibiciones sindicales en el estadio Santiago Bernabéu, alternando actuaciones deportivas y folclóricas a cargo de coros y danzas de la sección femenina con las culturales. Todo ello con gran difusión de estos actos…prensa, radio, televisión,  NO-DO.

A partir de los años sesenta con la revitalización del movimiento obrero en especial a través de las Comisiones Obreras, comenzó a generarse una nueva dinámica en relación con la celebración del 1º de Mayo. El día anterior, es decir, el 30 de abril, se establecía como jornada de lucha con paros cortos, boicots al transporte colectivo de las grandes empresas y minutos de silencio en los comedores de las fábricas

Y fue a partir de 1962, después de las huelgas mineras de la primavera y hasta 1976 cuando en España dibujaría una curva ascendente de conflictividad laboral, incluidos los 1 de mayo. Por ejemplo en el 1 de mayo de 1967 en Madrid miles de trabajadores se dieron cita en  Gran Vía, recorriendo de arriba abajo y al revés las amplias aceras de esa calle madrileña. En 1975 y 1976, en un contexto sin precedentes de la conflictividad laboral en España se dio un paso más desafiando en la calle a las autoridades el 1 de mayo de manera masiva.

Como es conocido las organizaciones sindicales fueron legalizadas el 27 de abril de 1977. Por entonces ya habían sido legalizados los partidos políticos. A pesar de ello el Gobierno de Adolfo Suarez prohibió las manifestaciones del 1 de Mayo de ese año, a lo largo y ancho de la geografía española.

Ese día estalla “el día de los botes de humo”, según acertada definición de Marcelino Camacho. Ocurre en Vallecas, Madrid. Acuden cerca de 100.000 personas, según los sindicatos; y 6.000 según el Gobierno. Y empiezan las carreras y los botes de humo.

Por la tarde se había organizado una fiesta campestre en el Pinar de las siete hermanas en la Casa de Campo, fiesta que tuvo un carácter pacífico hasta que al final de la tarde intervino de nuevo  la policía. La jornada de aquel 1º de mayo de 1977, ya con los sindicatos legalizados, se saldo con varios heridos graves, más de doscientos heridos de diversa consideración y centenares de detenidos.

Fue en 1978 cuando de verdad realizamos un 1 de mayo en libertad y democracia. Los medios de comunicación destacaron la normalidad ciudadana con la que trascurrió la conmemoración y en la que participaron centenares de miles de personas. Todo en un ambiente general de entusiasmo.

Desde entonces y hasta la fecha, nunca han faltado a cita un gran número de personas a los 1º de mayo reivindicativos pero también festivos. Los trabajadores y trabajadoras de Madrid y del conjunto de los pueblos de España han demostrado un año sí y otro también el vigor de la clase obrera recorriendo sus calles y plazas.

Recuerdo cuando decía un compañero -David del Rio, ya fallecido-  que fue secretario de la Federación de Sanidad de CCOO en Madrid: “Las calles de Madrid retumban al paso de las grandes masas de personas que las estamos recorriendo”. Gran sindicalista y mejor persona. DEP David.

Este año 2023,  convencido estoy, que va ser de nuevo un gran 1º de Mayo, el movimiento obrero va a seguir  pisando y retumbando las calles con las cientos de manifestaciones que se realizaran en toda España, reivindicando subir los salarios, bajar los precios y repartir los beneficios empresariales y por supuesto seguir reclamando Paz en todo el mundo, desde las guerras más conocidas, como es el caso de la originada por la invasión de Ucrania, como otras muchas que están silenciadas o son poco o nada conocidas.

En el caso de Madrid, la manifestación principal, la convocada por CCOO y UGT, está previsto recorrer el centro de la ciudad, a las 12 h,  desde Gran Vía (esq. c/ Alcalá) a Plaza de España. Allí estaremos una vez más.

Termino: Lo digo con orgullo, en esos 46 años, que van de 1977 a 2023, -de los botes de humo al Gobierno de Coalición-, solo he faltado una vez  a la cita del Primero de Mayo y fue por temas familiares y la obligada por la Covid 19 y  este año voy a estar ahí, como siempre, acordándome de la acertada anécdota que contaba   Emilio Gabaglio, pues todos los primeros de mayo son necesarios para avanzar o para al menos no retroceder.

Francisco Naranjo Llanos, director de la Fundación Abogados de Atocha y sindicalista de CCOO.

11.M: 192 VIDAS EN NUESTRA MEMORIA

“Por favor, señorías, dejen de crispar a los ciudadanos desde sus escaños, dividiendo al pueblo. No hagan política de patio de colegio. Va siendo hora de dejar de trasladarnos sus miserias y crispaciones"...

Así comenzó Pilar Manjón su intervención en la Comisión de Investigación del Congreso de los Diputados...casi nueve meses después de aquel brutal y cruel atentado islamista, en el que murieron en Madrid 192 personas...

Aquel 11 de Marzo de 2004, -me acuerdo tal como si fuese hoy- a primera hora de la mañana iba escuchando la radio, camino de Alcalá, a un congreso sindical de la comarca del Henares.

Eran poco más de las ocho de la mañana cuando Iñaki Gabilondo en la SER, anunciaba que: “hace unos momentos se ha registrado dos explosiones consecutivas en la madrileña estación de Atocha y muy cerca de ella, por el momento las noticias son confusas”

A partir de ahí todo se precipita, llego tarde a Alcalá por los atascos y controles que había en varios puntos de la carretera. No se celebra el acto previsto, pero sí una manifestación a las doce de la mañana para condenar el atentado, desde la sede de CCOO hasta el Ayuntamiento.

Por la tarde de vuelta a Madrid se comienzan los preparativos de la gran manifestación unitaria del día siguiente. También se empiezan a difundir los comunicados conjuntos condenando los atentados, así como los de la convocatoria de la manifestación.

Fatigado del todo el día, sobre las nueve da la noche, lo primero que pienso es irme a casa. Un compañero dice de ir al IFEMA, lugar donde llevan los cadáveres de los atentados. Las familias de los fallecidos o desaparecidos están en el recinto ferial Juan Carlos I, donde son teóricamente atendidos por psicólogos y psiquiatras, que les acompañan durante el tiempo que tarden con el proceso de identificación.

Aunque insisto en no querer ir al IFEMA, mi compañero me convence y al final voy pero con la idea de estar solo un rato. El panorama que nos encontramos allí es muy difícil de describir. Hay que vivirlo.

Después de ver muchas escenas de dolor y de muchas vueltas por el edificio, encontramos y tratamos de animar a la familia Benito Samaniego, con un hijo desaparecido, de 27 años, Rodolfo, sobrino de un amigo, conocido dirigente sindical: Rodolfo Benito, que para el dolor de su familia apareció esa misma noche. Era uno de los asesinados por el atentado.

Con su nombre, familiares y amigos ha creado una Fundación, con sede en Alcala de Henares, con el fin de mantener vivo su recuerdo y el de las personas que sufrieron el brutal atentado en las estaciones de RENFE de Madrid. Todos los años, además de otras actividades, se realiza un acto en recuerdo y homenaje de las victimas en donde se entregan los premios de la Fundación a la Innovación Tecnológica.
Ver pagina Web: http://www.fundacionrodolfobenitosamaniego.org/

Vuelvo de nuevo a la noche de aquel día. Serian ya más de las doce de la noche. Recuerdo que en otro lugar del edificio del IFEMA alguien nos comento que se encontraba Pilar Manjón, a la que fuimos a ver y que también estaba a la espera de saber algo de su hijo Daniel. Pilar, sindicalista, miembro de la Ejecutiva de CCOO de Madrid en aquellas fechas, estaba destrozada ya en esos momentos. Como comentaba antes ya estabamos en la madrugada de la noche del 11-M y nuestros abrazos y palabras de ánimo no le servían de nada. Su hijo estaba desaparecido y se temía lo peor. Y lo peor tardo, su hijo fué de los últimos en identificar, no apareció hasta algunas semanas después.

El dolor de esa madre, además al ser compañera y amiga, ha sido desde entonces algo que no he podido olvidar ni creo que nunca en mi vida olvidare.

Meses después Pilar Manjón, dio muestras a todos de su entereza y valentía. Eso ya lo sabe la sociedad española y creo que todo el mundo. Entonces solo lo sabiamos algunos de nosotros. Cada vez que la veo y la abrazo, siento como un pinchazo en el corazón, continuo emocionándome y me acuerdo de aquel fatídico día, 11-M del 2004, día que fueron asesinadas más de 190 personas y su hijo: Daniel Paz Manjón, de 20 años.

Recuerdo que me fui a casa más allá de las dos de la madrugada, de aquel 11-M, ya 12 de Marzo, pero aunque pude hacer poco, me siento orgulloso y nunca me he arrepentido de haber ido y estado en el IFEMA aquel día y parte de la noche.

No quiero finalizar sin dejar escritas en este blog algunas de las palabras de Pilar en la Comisión de Investigación del Congreso de los Diputados, en diciembre de 2004, con la desagradable imagen de los representantes del Partido Popular: Eduardo Zaplana y Martínez Pujalte, "pasando" de Pilar y leyendo distraída y al parecer divertidamente un periódico, mientras ella hablaba y lloraba en nombre de las victimas. Algo, que aunque fue por TV, también se me ha quedado muy gravado en la memoria. Ese desprecio por las victimas de los "teóricos" representantes del pueblo es difícil de olvidar...

Aquella intervención de Pilar, fue calificada por muchos como un “aldabonazo a las conciencias”, a mi entender también como una verdadera lección de valentía y coraje, de una madre que ha perdido un hijo, así como de una representante responsable de un amplio colectivo cruelmente golpeado.

Estos son algunos párrafos de sus palabras:

“Sr. Presidente, señoras y señores Comisionados:

Mi nombre es Pilar Manjón. Vengo en representación de la Asociación 11M Afectados del Terrorismo, de las víctimas, heridos y sus familias...

...Por favor, señorías, dejen de crispar a los ciudadanos desde sus escaños, dividiendo al pueblo. No hagan política de patio de colegio. Va siendo hora de dejar de trasladarnos sus miserias y crispaciones. A veces logran contagiarnos, aunque finalmente, los ciudadanos, estamos atentos a cualquier gesto y obramos en consecuencia".

                                Video de la intervención de Pilar Manjón en la Comisión
                                                  del Congreso de los Diputados.

Desde que ocurrió el atentado criminal hasta la fecha han pasado once años y todos los años los sindicatos de clase, CCOO y UGT, conjuntamente con la Unión de Actores, recuerdan ese día en la estación de Atocha-Cercanías,  rindiendo a las victimas y a sus familiares su mas sentido homenaje. Este año esta previsto realizar el acto el miercoles 11 de marzo a las 10 de la mañana.


Sirva este breve escrito como recuerdo y homenaje a Daniel, a Rodolfo,.. en definitiva a las 192 personas inocentes  asesinadas y a los más de 2000 heridos en el brutal atentado de aquel 11-M  y que tanto dolor, rabia e indignación, causo a todos, especialmente a sus familiares y amigos.

Ahh y gracias por estar ahí y por tu fortaleza  Pilar ...compañera, ademas de amiga...



Ronteky

23.F: GRACIAS SEÑORA ANASTASIA

Asalto al congreso de los diputados el 23 de febrero de 1981.

Eran algo más de las seis y media de la tarde del 23 de febrero de 1981. Estábamos en la estación de Príncipe Pío de Madrid. Lugar donde la representación sindical de RENFE tenia ubicado el Comité Intercentros de la compañía ferroviaria. Otro compañero del Comité y yo fuimos a tomarnos un café a “Casa Germán”, una pequeña cafetería que aun se mantenía en esta estación, y ya estaba de boca en boca la noticia: ¡Se esta produciendo un Golpe de Estado en el Congreso de los Diputados!.

“El asalto al Congreso de Diputados; (18,23 horas del 23.F)
 …/…
Los oficiales golpistas, bajan de los autobuses y reducen a los nueve números de la Policía Nacional que custodian las puertas y entran en el Congreso.
-Con vosotros esto no va. Pero si ofrecéis resistencia, os abrasamos-
-Don Manuel Núñez Encabo. -No-. Contesta el Diputado.
Mientras Antonio Tejero Molina y sus oficiales, van dando órdenes a la tropa, ¡Vamos.Vamos. Rápido!-.
Las fuertes voces de mando, se extienden por todo el Congreso. Y el ruidoso caminar de las pesadas botas contra las gruesas alfombras, que cubren el parquet, ponen en sobre aviso a los Diputados y al presidente del Congreso, Landelino Lavilla, que se dirige a uno de los ujier.
-Vaya Vd., por favor, a ver cuál es la causa de ese ruido…
El griterío va en aumento. Se escucha un fuerte golpe y se inicia un altercado con el personal del Parlamento. Y el ujier entra y e informa rápidamente al Presidente, fuera de si. -¡Han entrado unos hombres. Unos hombres armados. Pegando tiros!-


La toma del Hemiciclo

-Se ha escuchado un golpe muy fuerte en el Hemiciclo-. Emite, en directo, para la Cadena Ser, el periodista radiofónico Rafael Luis Díaz, desde la tribuna de la prensa.
-¡Quieto todo el mundo!-. Grita, desde la tribuna, el Teniente Coronel de la Guardia Civil, Antonio Tejero Molina, que ha conseguido entrar en el Hemiciclo, esgrimiendo una pistola en su mano derecha.
-La policía, ¡La Guardia Civil!, entra en estos momentos en el Hemiciclo del Congreso de los Diputados-, continúa narrando Rafael Luis Díaz, mientras escucha las ráfagas de disparo de los guardias civiles y las de las cámaras de los periodistas gráficos presentes en la sala.
-Hay un teniente coronel que está apuntando al Presidente del Congreso de los Diputados. No podemos emitir más, porque nos están apuntando. Llevan metralletas.


Las imágenes

-No enfoques para acá la cámara o te mato. ¡Desenchufa eso. Desenchúfalo!
El cámara de televisión española, con cierta sangre fría y profesionalidad, quitó el brillo del visor y no desenchufó la cámara. Que continuó emitiendo…
…/… (Breve resumen del relato del periodista Roberto Cerecedo en su blog)”.

Esto es lo que estaba pasando  en el Congreso. Mi amigo y yo continuábamos en la cafetería de la estación del Norte. Germán puso la TV  y los que estábamos allí aun pudimos ver unos minutos en directo lo que estaba pasando en el  hemiciclo: unos sonidos y unas imágenes nada tranquilizadoras.

A partir de las siete de la tarde, casi no recuerdo más, quizás algo de música militar y una película, pero en esos momentos me preocupaba más que mi compañera y mis hijos, entonces de 4 y 8 años, no llegaban y encima cada vez que pasábamos por las puertas de la comisaría de la estación sentíamos como los policías se les notaba mas nerviosos.

Al fin sobre las ocho de la noche llego mi familia. Vivíamos en un pueblo de las afueras de Madrid y  corrían rumores de que estaban cortadas las carreteras, así que sin dudarlo nos fuimos en casa de un compañero en Madrid a continuar escuchando las emisoras de radio y ver la Tele. Santi: te acuerdas?.

Serian algo más de las diez de la noche cuando sonó el teléfono de la casa de mi amigo.
 -Ha llamado Manolo y dice que el El Partido ha decidido que  hay que ir a concentrarse a las puertas del Congreso de los Diputados.
 -¿Pero porque y para que?
-No se, pero si lo dice El Partido será por algo.
 -Eso sí, ahí tienes razón. Pues vámonos.

Mi amigo vivía en un tercero sin ascensor. Dejamos a los niños con mi compañera en la casa, nos pusimos los abrigos y comenzamos a bajar las escaleras. Ya estábamos casi en la puerta de la calle cuando mi mujer nos grita:
 -Que ha llamado el otro Manolo por teléfono y  que hay contraorden: que El Partido ahora dice que no hace falta ir al Congreso.
-Y porque?
-Pues porque va a ser, dice mi compañero: Porque lo dice El Partido, te parece poco.
 -Vale si el Partido lo dice, no hay más que discutir.
 Y en el piso del Paseo de Extremadura nos quedamos hasta que hablo el Rey.

Después de la comparecencia del Rey Juan Carlos en TVE  consideramos que el golpe estaba controlado y decidimos irnos a dormir a nuestro domicilio, como decía antes, a un pueblo a las afueras de  Madrid. Así que cogimos el automóvil y llegamos a casa sobre las dos y pico de la madrugada.

Pero para nosotros las sorpresas a lo largo día -ya noche- no habían acabado. No llevamos ni cinco minutos en la casa y sonó repetidamente el timbre del telefonillo del portal. Contestamos con más nervios de lo habitual. Era una vecina de urbanización que al ver luz en el piso quería hablar con nosotros con urgencia, especialmente conmigo.

La hicimos pasar para ver que ocurría con sus urgencias. No recuerdo su nombre -hace 30 años- y la memoria en algunos casos es débil, pero si me acuerdo perfectamente lo que sucedió:

 Con unas llaves en las manos, con gran ansiedad y muy nerviosa, me insistía una y otra vez:     
       
-Coge estas llaves y vete a un piso vacío que tengo en Cuatro Caminos en Madrid. Yo viví los años posteriores a la guerra en el bando de los vencidos y se lo que pasa en estos casos. (Recordar aquí que su marido fue uno de los muchos represaliados por el franquismo en el ferrocarril).

No acepte su propuesta y me quede con mi mujer y mis hijos en la casa,  pero le agradecí de corazón  su solidario gesto.

Aun hoy al escribir esto y recordar esa anécdota  se me humedecen los ojos, pensando en aquella señora: La recuerdo enlutada, pequeña, con las llaves en la mano y unos ojos y una mirada que lo decían todo. Hace muchos años que no se nada de ella pero me temo que por la edad que tenia por entonces ya no estará entre nosotros. 

Ahora en la distancia quiero decirle: GRACIAS SEÑORA por su compromiso y su solidaridad.



Al día siguiente, mejor dicho ese mismo día  24 febrero, sobre las diez de la mañana, un grupo de  representantes sindicales de RENFE le presentamos a la Dirección una comunicación  condenando el golpe y convocando un paro laboral en el ferrocarril  y tres días después –el 27 de febrero- se realizaba en Madrid una de las mas grandes manifestaciones que recuerdo: “por la libertad, la democracia y la constitución” convocada por las organizaciones sociales, políticas y sindicales. Pero eso ya es otra historia.

RONTEKY



P.D.-.Despues de escribir esta  entrada, una brujita buena me ha informado que la vecina en cuestión  se llamaba señora Anastasia. Así que dicho queda..