Las redes sociales me recuerdan que, por estos días, pero de 2017, hace ya nueve años, la Fundación 1º de Mayo de CCOO organizó en Madrid una exposición en recuerdo y homenaje a una gran muestra celebrada en Milán (Italia) en 1972, en apoyo al movimiento obrero español. Como tuve la oportunidad de estar en la inauguración de aquella exposición, quiero compartir estas líneas con quienes deseen acercarse a esta parte, tan valiosa como poco conocida, de nuestra memoria obrera.
La
exposición Amnistía: Que trata de España fue una de las iniciativas
culturales y políticas de solidaridad internacional más importantes contra la
cruel dictadura franquista, esa dictadura que algunos partidos tratar de
blanquear. Se celebró en Milán en marzo de 1972 bajo el título italiano Amnistia
che tratta di Spagna.
La
muestra fue organizada conjuntamente por las centrales sindicales italianas CGIL,
CISL y UIL, junto a las entonces clandestinas Comisiones Obreras de España, con
la inestimable colaboración del PCE.
Aquel
proyecto tenía un doble objetivo: recaudar fondos para apoyar las luchas
obreras y ayudar a las familias de los presos políticos antifranquistas, al
tiempo que denunciaba internacionalmente la represión ejercida por la dictadura
de Francisco Franco contra la clase trabajadora española.
El título de la exposición fue propuesto por Rafael Alberti, inspirado en el poemario Que trata de España, del poeta Blas de Otero.
Participaron
cerca de trescientos artistas, poetas, intelectuales y músicos. Entre ellos
figuraban nombres imprescindibles de la cultura europea y española como Pablo
Picasso, Joan Miró, Antoni Tàpies, Rafael Alberti, María Teresa León, Pablo
Neruda, Juan Genovés, Raimon, Lluís Llach, Manuel Gerena, Julia León o Elisa
Serna, entre muchos otros. El documental que recogía las intervenciones, poemas
y canciones de aquellos artistas continúa siendo hoy un testimonio
especialmente emocionante.
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| En la exposición de 2017. De izquierda a derecha: Manuel Gerena, Paco Naranjo, Julia León y Paco Acosta. ( En la imagen de fondo del televisor, Julia León, en la exposición de 1972, cantando A la Huelga) |
Uno
de los aspectos más impresionantes de aquella iniciativa fue el traslado
clandestino de numerosas obras desde España hasta Italia. Muchos cuadros
cruzaron la frontera ocultos en coches y furgonetas, mientras artistas y
militantes se arriesgaban a detenciones y represalias policiales. Entre quienes
participaron activamente en aquel arriesgado traslado se encontraban mis
queridos amigos Juan Genovés y Tino Calabuig.
La
exposición no se limitó al ámbito artístico. También incluyó recitales poéticos,
conciertos de cantautores, proyecciones de documentales clandestinos y
abundante material de propaganda antifranquista. Fue, en definitiva, un
extraordinario ejemplo de alianza entre cultura, movimiento obrero y
solidaridad internacional en los últimos años del franquismo.
Como
comentaba antes, cuarenta y cinco años después, en 2017, parte de aquella
memoria fue recuperada en la exposición Amnistía. Que trata de España. Arte
y solidaridad (Milán 1972-Madrid 2017), organizada por la Fundación 1º de
Mayo de CCOO y presentada en el Museo de Historia de Madrid.
La
exposición madrileña evocaba la de Milán, su enorme dimensión artística y sus
profundos valores democráticos, supuso, además, una nueva contribución a la
recuperación de la memoria democrática de nuestro país. Permaneció abierta
durante varios meses en el antiguo Hospicio de Madrid, en el emblemático
edificio situado junto a la plaza de Tribunal y contó con trece cuadros
pertenecientes a la CGIL, cedidas temporalmente para la ocasión.
La
mayoría de las obras originales de 1972, sin embargo, permanecen en manos de
sus propietarios y no pudieron trasladarse a Madrid. Especial relevancia tiene Le
Fumeur, el cuadro de Picasso propiedad del Ayuntamiento
de Milán. Desde
hace unos días se custodia y exhibe en el prestigioso Museo del Novecento de Milán.
Dicha
exposición fue inaugurada por el secretario general de CCOO, Ignacio Fernández
Toxo; la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena; el responsable de Políticas
Europeas e Internacionales de la CGIL, Fausto Durante y el secretario general
de CCOO de Madrid, Jaime Cedrún.
La
asistencia al acto inaugural fue muy numerosa. Allí coincidieron cantautores y
sindicalistas de aquella época, abogados laboralistas y muchas personas
comprometidas con la recuperación de una memoria democrática que durante
demasiado tiempo ha sido silenciada y que todavía hoy continúa siendo
cuestionada por determinados discursos revisionistas y neofranquistas
empeñados, una y otra vez, en blanquear la cruel dictadura franquista.
La
exposición tuvo como comisarios a Ana Abelaira, Susana Alba y José Babiano,
bajo la coordinación general de Bruno Estrada. A todos ellos hay que felicitarlos
por el excelente trabajo realizado.
Personalmente,
y valorando muy positivamente el conjunto de la muestra y sus valiosísimas
piezas históricas, me quedo especialmente con el documental que la
acompañaba. Un trabajo realizado con medios modestos, pero capaz de
transmitir con enorme emoción la importancia de aquella iniciativa, así como
las palabras, canciones y sentimientos de solidaridad que despertó el apoyo
internacional al movimiento obrero español y a las Comisiones Obreras
clandestinas.
Hoy, junio de 2026, cuando vivimos tiempos de retroceso en valores como la
solidaridad, la justicia social y la memoria democrática, amenazados por el
avance de posiciones reaccionarias de extrema derecha, no estaría de más
recuperar y volver a exponer esta imprescindible muestra en distintas ciudades
de España. Sería una magnífica forma de preservar la memoria colectiva y, sobre
todo, de transmitir a las generaciones más jóvenes el valor de la lucha por la
libertad, la democracia y los derechos sociales.
Francisco Naranjo Llanos, director Fundación Abogados de
Atocha (2013-2024) y sindicalista de CCOO.


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