LEMA DE ESTE BLOG...

LEMA DE ESTA BLOG: ... hay un rayo de sol en la lucha que siempre deja la sombra vencida. (Miguel Hernández)

FIN DE SEMANA EN PUERTA DE HIERRO

Hospital Puerta de Hierro
Llegue temprano, a primera hora de la mañana de un viernes dispuesto a pasar un fin de semana lo mas agradable posible. Enseguida pase de la sala de espera del pueblo a la sala de espera Vips. Eso sí, tuve que cambiarme de vestuario para hacerlo. Allí no se pasa de cualquier manera, hay que vestirse con las mejores galas. Me hicieron un test nada más llegar y creo que lo supere con nota, pues fui de los elegidos.Ver foto. 

Al cabo de un par de horas me montaron en un bólido, un artefacto lo más parecido a una cama, pero que iba a unas velocidades por los pasillos del complejo que ya quisiera el Fernando Alonso de esta temporada. Una vez finalizada la carrera de unos cuantos kilómetros vinieron a comprobar como me encontraba un grupo en principio algo disperso, pero eso si todos vestidos de verde y alguno de azul.

Como notaban que tenía algo de frío, lo advirtieron por los tiritones que daba, me dijeron que me iban a poner una manta eléctrica. Al final lo que me colocaron fue un tubo de aspiradora que echaba aire caliente. Seria una “manta eléctrica” moderna.

Después de un tiempo, no más de media hora, me pasaron a otra estancia y me subieron a otro artefacto. Creo que le llamaron mesa de operaciones. Nada que ver con la mesa-camilla que tenía mi madre en el pueblo. Me tumbaron y pusieron delante una mampara de tela verde como sus trajes para que pudiera imaginarme que estaba en otoño en pleno campo. Un detalle más a destacar del trato exquisito que tenían conmigo.

A continuación y detrás de la mampara cerca de media docena de personas, en las que predominaba el género femenino, comenzaron un debate que duro mas de un hora, debate que no me resulto nada de pesado, sobre todo teniendo en cuenta que yo me quede medio dormido.

Una vez finalizado dicho debate y posteriores conclusiones me pasaron de nuevo al artefacto-cama y esta vez a menos velocidad me llevaron a una estancia comunal cercana y que no era tan agradable como las anteriores estancias. No, no era un spa, ni nada parecido. Además las personas allí recluidas se quejaban bastante, incluido el que esto escribe. Quizás se estaba pasando los efectos de la anestesia.

Unas horas después me llevaron a una habitación con vistas muy bien equipada, incluida terraza y TV de plasma, TV que aunque en principio parecía que era de pago, resulto que no,  que todo era gratis total. Es posible que fuese de pago y  que el cliente anterior pagara por adelantado pensando que  seria él, el que iba a pasar el finde allí. 

Como estábamos tan a gusto en la suite decidí pasarme todo el tiempo allí. Para que salir si en la suite  tenia todos los caprichos al alcance de tres “mandos”: El mando de la TV, el de la cama y el de llamar a las enfermeras. Por cierto y dicho sea de paso hacia mucho tiempo que no veía tantos partidos de futbol en TV.

De cualquier manera justo es reconocer que las primeras 24 horas -las que fueron del viernes a sábado-  no las pase nada de bien, a pesar de mi buena disposición y del grandísimo apoyo familiar y del personal de enfermería que tuve, pues los dolores de la operación de tobillo que me hicieron eran a veces difíciles de aguantar. Recordar aquí que cuando se estaba produciendo la tertulia debate que comentaba antes se escuchaban de fondo ruidos de sierras y taladradoras y seguro que eso me estaba afectando.

El domingo ya fue otra cosa. Ya pude levantarme del artefacto-cama, corretear por la estancia, salir a la terraza a ver los jardines, etc, etc.  En fin que queréis que os diga, ese día cuando llego el jefe de la marea blanca del finde, al verme tan dispuesto me convenció de que a pesar de lo bien que se estaba allí me fuera a mi casa. Así que le tuve que hacer caso y aquí estoy. Eso sí con el pie en alto.


Por ultimo, y ya mucho más en serio, gracias al equipo medico de traumatología del hospital Puerta de Hierro que con exquisito cuidado me opero. Gracias al resto del personal por lo bien que me trataron y especialmente gracias a las personas que nos tienen que aguantar cuando estamos tan quejumbrosos. 

Mención especial a las enfermeras Carmen y Raquel y al enfermero colombiano que me trato la noche del viernes-sábado y que no me quede con su nombre, pero perfectamente se podría haber llamado Ángel.


RONTEKY 

ESTACIONES DE FFCC DE PEÑUELAS E IMPERIAL

y la importancia de la expresión “todo es según el color del cristal con que se mira”,
Estación de Peñuelas 
Imperial  era una estación ferroviaria destinada al tráfico de mercancías. Debe su nombre a encontrarse situada junto a Paseo Imperial, muy cerca del estadio Vicente Calderón. Sus instalaciones fueron conocidas popularmente como estación de las pulgas, denominación que ya recibían los terrenos en los que se erigió la estación antes de su construcción en 1881. Era una estación fundamentalmente dedicada al trafico de mercancías, sobre todo de materiales pesados, como la piedra, el carbón, la madera y el hierro, así como al ganado y pescado.

Peñuelas se construyó en 1909 y estaba situada entre los paseos de la Esperanza y Yeserías, sobre los terrenos de unos grandes almacenes comerciales llamados La Alhóndiga. Fue la última de las estaciones que se construyeron del llamado Contorno de Madrid. Era la estación aduana de Madrid, en ella se recibía mercancías del extranjero y se distribuía a otras ciudades españolas y a su vez era punto de partida de los productos españoles hacia el exterior de nuestro país.  

Ambas estaban emplazadas sobre la línea de circunvalación, que unía las estaciones madrileñas de ferrocarril de Atocha y Norte. Fueron  construidas por la Compañía de los Caminos de Hierro del Norte de España como ampliación de la estación terminal de dicha compañía, Príncipe Pío. En 1941pasaron a ser propiedad de RENFE al absorber esta a todas las compañías ferroviarias privadas de España.

Fue el  5 de junio de 1987 cuando paso el último tren de mercancías por esas estaciones y en esta ocasión el tiempo pasado parece que no fue mejor, al menos urbanísticamente hablando. La desaparición de ambas estaciones dio paso al soterramiento de las vías, así como el  traslado de la estación Sur de autobuses, la desaparición de la Papelera Peninsular y el Matadero Municipal, con el fin de mejorar el desarrollo urbanístico  de la zona de Arganzuela. Dichas estaciones ocupaban más de 150.000  metros cuadrados, en la actualidad  reconvertidos en viviendas, equipamientos y zonas verdes, dentro de la zona conocida como Pasillo Verde.
Estación de Imperial 

El que esto escribe durante muchos años trabajo en ambas estaciones y vivió en una de ellas: Peñuelas. Mis recuerdos, anécdotas e historietas  de mi estancia en ellas por tanto son innumerables. De Imperial recuerdo muchas, alguna de ellas ya referida en otra entrada de este blog. Contare aquí alguna nueva.

Era un caluroso día de verano del año 1969. De la Mahou, la fabrica de cervezas de al lado del estadio Vicente Calderón, empresa que tenia un ramal de vías que enlazaba con la estación, vino un empleado con una caja de 24 cervezas preguntando por el Jefe de Estación. Inmediatamente le dije: “hoy  domingo yo” y me entrego la caja de cervezas. En todas las estaciones había un frigorífico viejo, Imperial no era una excepción, así que allí las metimos y en cuanto estuvieron en su punto invite a los compás de la brigada de maniobras a tomar unas cervezas fresquitas. Creo que eran mahou cinco estrellas.  

Al día siguiente, lunes, D.Alejandro, Jefe de Estación principal, persona que los domingos descansaba, vino a preguntarme que si el día anterior le habían traído una caja de cervezas. Le dije “no,  para vd D. Alejandro, no han traído nada, para mi si. Aun queda alguna botella en el frigo, por si quiere probarlas”.

Don Alejandro muy enfadado, tirando a colérico,  comenzó a gritar diciendo que esas cervezas eran para él. Yo le reitere que el empleado solo pregunto por el jefe de estación y ese domingo era yo, así que no había mas que hablar. Con un enorme cabreo no dijo más y se fue. Aclarar aquí que aunque yo solo tenía la categoría de factor de circulación, al estar el jefe titular de descanso, asume esa función el agente de mayor categoría según las normas de RENFE. La verdad que aunque le sentara mal a Don Alejandro aun recuerdo lo bien que nos sentó aquellas cervecitas en pleno verano, je je. Eso sí el empleado de la mahou no volvió a aparecer por allí.

Salida de Imperial hacia Peñuelas

En cuanto en Peñuelas, además de trabajar, viví en el edificio antiguo de la estación. Al parecer fue un palacete del Conde de Romanones y de la Condesa de Arganzuela. Un antiguo palacete de caza a las afueras de Madrid, construido cuando Madrid por esa zona terminaba en la Puerta de Toledo. Una vivienda donde crecieron mis hijos pasando de niños a adolescentes, en esas fechas de la década de los 70/80 en que España estaba recién salida de una cruel dictadura y pasaba por la transición democrática. Esos tiempos tan cuestionadas últimamente por los partidos llamados emergentes...

Recuerdo que en 1975 era enlace sindical y militaba en las comisiones obreras aún clandestinas y en la puesta en marcha del pleno de representes ferroviarios (órgano sindical asamblearió y unitario de RENFE), haciendo asambleas alegales cada dos por tres para dar cuenta de la marcha de las negociaciones del Convenio Colectivo. En Peñuelas también estaba cuando la militarización de RENFE de 1976, motivo por el cual de golpe me ascendieron a Sargento, eso sí “de complemento”. Ya en 1977 y con motivo de la legalización de los sindicatos y de la afiliación voluntaria, tengo algunas anécdotas que contar.

En Peñuelas e Imperial, prácticamente el cien por cien de la plantilla, unas 120 personas, se afiliaron  a CCOO. Cuando estaba afiliando en Peñuelas a los compás, recuerdo a una persona que todos los 18 de julio iba con su traje azul marino a la plaza de Oriente a darles vivas al Caudillo, que también quiso afiliarse y por ahí no pase. Le dije “lo siento pero no te afilio a comisiones obreras”. Este se lo tomo muy mal no entendiendo porque no lo hacia socio pues el quería colaborar y tal. Le dije: “pues no, no voy a afiliarte porque una organización de la clase obrera como CCOO no merece que un falangista como tu este en ella”. Que yo recuerde creo que a lo largo de mis muchos años de vida sindical fue la única vez que no afilie a una persona por sus ideas políticas.

Ya en 1978 se celebraron las primeras elecciones sindicales en democracia en RENFE y me presente al comité de empresa correspondiente por CCOO. Había algún otro compañero de UGT que también participaba y organizamos un debate para presentarnos como candidatos y dar a conocer nuestras alternativas sindicale. Yo ya tenía un poco de experiencia en hablar en publico por mi participación en los plenos de representantes y me presente con una cuartillas que  me servían de guión pero el compañero de UGT dijo que como no estaba acostumbrado a  hablar en publico traía un reproductor de cassette, donde tenía gravado su intervención. O sea que lo del plasma de Rajoy ya hace mucho que se invento. Al margen de la situación cómica que se produjo, por supuesto el debate lo gane yo, pues al compañero ugetista lo del cassette solo le sirvió para la primera  intervención, después se lío un poco.

Pero al margen de anécdotas sobre todo mi estancia en Peñuelas e Imperial reafirmó en mí la importancia de la  expresión “todo es según el color del cristal con que se mira”, sabía reflexión atribuida al escritor y pensador español Ramón de Campoamor. Me explico: Comencé a trabajar en Imperial a finales de la década de los años 60, pero al cabo de poco tiempo pase a hacerlo en ambas estaciones  con lo cual aprendí pronto las labores y el trabajo real de cada una de ellas. Para mi la carga de trabajo colectiva que teníamos en una u otra estación era similar. En ninguna de ellas reventábamos, puedo asegurarlo. Pero eso era para mí, para el resto de la brigada de maniobras que había en ambas estaciones y que solo trabajaban en una de ellas, era todo lo contrario.

Si estábamos en Peñuelas en cuanto teníamos que hacer alguna maniobra a un tren -quitar o poner vagones- inmediatamente los de la brigada decían: “Jo, lo que se curra aquí y los de Imperial tocándose las partes nobles”. Si el apretón de trabajo ocurría en Imperial, el comentario de los currelas era exactamente el mismo: “Jo, lo que se curra aquí y los de Peñuelas tocándose las partes nobles”.

La verdad verdadera, es que a mi entender la verdad absoluta no existe,  se puede decir que hay aseveraciones que tienen pretensiones de verdad absoluta, pero casi siempre están condicionados por la subjetividad, por nuestra particular perspectiva, en definitiva por el color del cristal con el que miramos.


RONTEKY

ADIOS A UN SINDICALISTA ADELANTADO A SU TIEMPO

Hoy lunes 7 de septiembre de 2015 la alegría y la tristeza pasan por mi mente, la alegría de ver a  los trabajadores de Coca-Cola Fuenlabrada  volver a su fábrica de siempre, después de más de 500 días de lucha y tristeza por perder a un compañero de CCOO que nos ha dicho adiós estos días.

Me refiero a Alfredo García Moreno un sindicalista, que entre otras responsabilidades fue secretario general de la Federación de Comunicación y Transportes de CCOO de Madrid en los años 80 y que ha fallecido ayer domingo 6 de septiembre de 2015 en Madrid a la edad de 69 años.

Conocí a Alfredo en los años 70 del siglo pasado. Él era enlace sindical y jurado de empresa en Telefonica y yo en RENFE. Después ya en los 80 el fue responsable de organización de la federación regional de Comunicación y Transporte de CCOO y yo el responsable de prensa del Sindicato Ferroviario, englobado en esa federación. Lo conocía especialmente de asistir a los Consejos Regionales de la federación. Pero fue en la huelga general del 20.J de 1985, que convocó CCOO en “En defensa de las Pensiones”, cuando comenzamos a intimar.

Recuerdo con nitidez aquella huelga, como digo solo convocada por CCOO y apoyada por USO y la CGT, pero no por UGT, contra el gobierno socialista de Felipe González, que con la reforma prevista recortaba y abarataba las cuantías de las pensiones. En ella participamos activamente un amplio grupo de sindicalistas ferroviarios, no solo dentro de nuestra empresa sino también, -creo que casi por primera vez-  fuera de ella, es decir de piquetes por las calles de Madrid.


De ahí el comentario de Alfredo, semanas después de la huelga general del  20J, en un Consejo Regional, para reafirmar la gran participación sindical dijo que “incluso el Naranjo, ese de Renfe” y otros compañeros ferroviarios, habían participado activamente en los piquetes del transporte. Yo,  aparte de meterme debajo de la mesa por el comentario,  no dije nada.

Años después, ya en 1988, coincidimos en la Unión Regional. El como secretario general de la Federación Regional y representante de CCOO en el Consorcio Regional de Transporte y yo como responsable de comunicación de la Unión Regional y coordinador del área del transporte de CCOO en Madrid.

En aquellos tiempos y dada la responsabilidad que asumimos cada uno,  trabajamos codo con codo,  en muchas ocasiones. Este artículo de opinión titulado "La realidad y el deseo" publicado en El Pais el 16 de noviembre de 1988 da fe de ello. Por cierto ese artículo está escrito a solo un mes de la famosa huelga general del 14D y muchas de las cuestiones que decíamos fueron incluidas en la plataforma reivindicativa (PSP) y posteriormente negociadas con el Gobierno Regional de Leguina, meses después de la Huelga General.

Pues como es conocido históricamente, después del 14D,  desde los sindicatos de clase, CCOO y UGT, se puso en marcha la llamada Propuesta Sindical Prioritaria (PSP). Una plataforma reivindicativa que se negoció con el Gobierno Central, pero también en versiones autonómicas con los Gobiernos Regionales de turno. En nuestro caso con el Gobierno socialista de Joaquín Leguina.  Y de nuevo de la mano de Alfredo, hasta diciembre de 1989 que se firmo,  nos pasamos meses negociando el  apartado de transportes de la PSP con Eduardo Mangada, consejero de Transportes e Infraestructuras por aquel entonces, dicho sea de paso uno de los consejeros del Gobierno socialista madrileño con más peso en el Ejecutivo. Con el tiempo con Eduardo,  tanto Alfredo como yo,  mantuvimos una buena amistad.


Son muchos y muy buenos los recuerdos que tengo de Alfredo, aunque en una breve columna de opinión no caben todos, pero si para dejar meridianamente claro que Alfredo, como digo en el titulo de esta columna, fue un adelantado a su tiempo de sindicalista, pues además de ser un gran activista sindical, era de esas personas que se instruía leyendo libros y trabajos relacionados con su labor sindical y además escribía y lo hacía bien. En dicho sentido  buscando cosas de sus trabajos he encontrado tres libros donde esta su pluma, todos ellos relacionados con sus responsabilidades como secretario de Política Industrial, labor que realizó en la década de los años 90 en CCOO de Madrid y después de un breve paso por la Confederación ( 2000-2002) en la Fundación Sindical de estudios.


“Crecimiento, empleo y reducción del tiempo de trabajo”, “Organización del trabajo: Una aproximación a las nuevas tendencias” y “Globalización y organización de los trabajadores”, son algunos de los libros en los que Alfredo ha colaborado activamente y aunque están editados a finales del siglo pasado o comienzos de este, en todos ellos se pueden leer cosas escritas por él, que cuando se releen ahora, tienes que decir sin rubor “qué razón tenía Alfredo”, cosas que entonces la gran mayoría de nosotros, los sindicalistas,  no le hacíamos mucho caso.

Recuerdo cuando nos contaba como trabajaban los chinos, cuando desde Europa se les encargaban televisiones por ejemplo. Según Alfredo, los trabajadores chinos, eran muy competitivos,  no solo por sus bajos  salarios, (en su país no ganan más de un euro al día), si no también por su organización.

En el caso de las TVs, una vez que una empresa europea les hiciera el encargo, cargaban los componentes en un barco y durante el trayecto de China a Europa, montaban las TV para cuando llegaran a los puertos estuvieran a punto de funcionamiento. Por tanto todo eran ganancias.

La verdad que muchos de nosotros le hacíamos un caso relativo pero el tiempo, da o quita razones. En el caso de Alfredo el tiempo ha dado mucho más razones que ha quitado.

En fin compañero Alfredo, hoy te hemos dicho adiós, pero es una forma de hablar pues tu siempre estarás en nuestro recuerdo por las muchas lecciones que nos diste en vida y en especial estarás en el recuerdo de tu compañera Mercedes, esa gran mujer que te ha dedicado muchas horas de su vida para que vivieras tus últimos años lo más feliz posible, a pesar de tu  cruel y dura enfermedad.

Descansa en paz y que la que la tierra te sea leve compañero y camarada Alfredo García Moreno, una gran persona comprometida y honesta y un activista sindical que -reitero-  se adelanto a su tiempo.



RONTEKY