A veces conviene
comprender el
silencio que habla,
de un pueblo
callado
que plasma en las
vallas
profundos
sentires,
con negras
pintadas.
(del poema “A veces conviene” de Mercedes Blanco).
Conocí a Mercedes en la década de los años 70 del siglo pasado, en el Pleno de Representantes Ferroviarios, organismo sindical unitario de RENFE, creado al margen del sindicato oficial, “El Vertical”. Venia en representación de Salamanca o Zamora. Hablamos de 1976/77, más menos. Después participo activamente en los primeros congresos del sindicato ferroviario de CCOO. Ya despuntaba en la poesía reivindicativa o como ella le gustaba decir: rebelde. Repasando la revista de CCOO del ferrocarril “Carril”, encontré una de sus poesías, escrita en 1978: “A veces conviene”, de la cual una de sus estrofas encabeza esta crónica.
Después le perdí la pista, como vulgarmente se dice y cuando en enero de 2018,
-más de 40 años después- estuve en Salamanca presentando mi libro “Los Carriles
de la Vida”, me dio una gran alegría saber de ella y a través de su hija, le
dediqué uno de mis libros a mi amiga Mercedes Blanco de RENFE. En julio de ese
mismo año, me mando su opinión sobre el libro, con unas palabras que para mí
son muy especiales. Me han llegado al corazón, porque Mercedes Blanco
Rodríguez, era una gran rebelde y luchadora, entonces y ahora, a pesar de los
momentos difíciles por los que estaba pasando ya en aquellos días. Incluso fue su
hija quien le leyó el libro. Esto es lo que decía la nota que me envió
Mercedes:
"Gracias por tu
interesante y precioso libro, que me ha traído tantas evocaciones del pasado,
que me han hecho rejuvenecer por lo menos 40 años.
¿Cómo podemos ser tan mayores
y no revelarnos? Yo nunca me he creído las edades hasta que me llegó la
enfermedad que padezco.
Las fotografías del libro son
entrañables, permitiendo ver rostros tan conocidos y queridos, lugares tan
nuestros, por ejemplo: El Charco el Obrero, de Madrid, donde una vez en los
años 70 se me ocurrió repartir octavillas de las que siempre llevaba en mi
mochila, que daban miedo a mis compañeros.
Yo sigo igual de
rebelde, aunque ahora la enfermedad (cáncer) me tiene un poco postrada y sufro
las secuelas de muchísimas sesiones de quimio, entre otras, un problema de
visión que me impide la lectura y ha convertido a mi hija en "lectora
oficial", cuando ella puede. Supongo que en tus planes no figura volver a
Salamanca. Si vienes, avísame y nos vemos.
Si te interesa y me mandas tu
dirección postal te puedo enviar un libro de poesía de trenes "La
estación del frío" fruto de la sanción encubierta que sufrí los
últimos años de mi estancia en Renfe. Y repito: muchas, muchas gracias por tu
hermoso libro. Un abrazo y salud compañero Paco."
Le mandé mi dirección postal y
poco tiempo después recibí varios de sus libros, todos ellos premiados en los
numerosos certámenes en prosa y verso en los que ha participado. En especial el
titulado "La Estación del Frio", premiado en un certamen de poesía en
Cuenca, me ha impactado. Esta fue su dedicatoria:
“Para mi amigo Paco Naranjo, compañero de luchas clandestinas, soñadores de sueños imposibles, que nos han destrozado.
Entonces éramos tan jóvenes, tan pobres, tan felices y tan desinformados que nuestra vida solo se alimentaba de buscar la justicia social.
Y ahora estamos sentados
esperando los trenes del invierno que aún están por llegar.
Con la esperanza de volver a
leer otro de tus libros que me devuelvan a la vida…Con todo mi cariño: Salud.
Salamanca, Julio 2018. Mercedes Blanco”
Reconozco que me emocioné con su cariñosa dedicatoria y recordé sus
intervenciones en el pleno de representes, cuando éramos jóvenes y como decía ella
en su dedicatoria “…éramos tan jóvenes, tan pobres, tan felices y tan
desinformados que nuestra vida solo se alimentaba de buscar la justicia social”.
Que razón tenia al escribir eso.
En fin, continuo: Mercedes, en
una entrevista que le hicieron hace ya bastantes años, decía de ella misma:
“Nací una madrugada de enero
en Aldehuela de la Bóveda (Salamanca), junto a los raíles del ferrocarril. De
ahí, probablemente, mi oficio de ferroviaria que he compaginado con diversos
estudios inconclusos casi todos ellos. Escribo desde que tengo memoria de
mí. O sea, que ni se sabe, teniendo en cuenta que conocí a Franco, aprendí a
escribir en pizarra y me salió callo en el dedo corazón de apretar el palillero
que sujetaba la pluma de mis primeros borrones. Luego inventaron la
estilográfica, el bolígrafo, y el ordenador, que me facilitó la tarea para
alguna vez aliviar penurias en los tiempos difíciles…».
Mercedes falleció también en un
mes de enero, en concreto el 25 de enero de 2021, a causa de su enfermedad:
Cáncer. DEP, compañera.
Mercedes recorrió la geografía
española recogiendo galardones, de poesía, entre otros, como el de Juan Bravo,
Villa de Galisteo, Ardamuz, Pluma de Oro de Alcorcón, Antonio Machado de
Sevilla, Villa de Aranda, Daya Nueva y José Hierro. En prosa logró el “Villa de
Guarbo” (Palencia), “Premio Atenea” (Salamanca), El “Clarín”, en dos ediciones;
el “Ciudad de Ponferrada”, el de “Ciudad de Tres Cantos”, el “Carmen Martín
Gaite”, el “Miguel de Unamuno de Salamanca, y el “Blas de Otero” de San
Sebastián de los Reyes (Madrid).
Su pueblo, Aldehuela de la Bóveda,
en mayo de 2022, pusieron en marcha una biblioteca gracias a la donación de
libros de Mercedes Aurora Blanco. La biblioteca lleva su nombre y cuenta con
unos 2.000 volúmenes, todos ellos donados por la familia de Mercedes.
Decía yo entonces, cuando hace
casi cuatro años recibí sus libros, y digo ahora: Mercedes, eras, eres, además
de una extraordinaria escritora, sobre todo una gran mujer rebelde y luchadora,
eres una mujer entrañable, sensible, cariñosa y sobre todo libre.
Estés donde estés siempre recordaremos
tu rebeldía, tu lucha por los más desfavorecidos, pero también por tu ternura y
sensibilidad que dejas clara en tus muchos poemas y escritos que has esparcido
por muchos pueblos -como decía la cantante Cecilia- de nuestra querida España.
Este es mi humilde homenaje. DEP,
querida Mercedes y reitero, que estes donde estes, aquí en la tierra siempre te
recordaremos, y mientras te recordemos, seguirás viva en nuestras mentes y
corazones.
Francisco Naranjo Llanos, director
Fundación Abogados de Atocha y sindicalista de CCOO.



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