LEMA DE ESTE BLOG...

LEMA DE ESTA BLOG: ... hay un rayo de sol en la lucha que siempre deja la sombra vencida. (Miguel Hernández)

Gente decente en el Congreso de los Diputados.

Rueda de prensa del PCE en Junio de 1977

En los distintos actos celebrados en estas fechas del 39 aniversario, para recordar y homenajear a los Abogados de Atocha —cuando un año más se conmemora un nuevo aniversario de su asesinato— surgen con frecuencia reflexiones y preguntas ante ciertas descalificaciones hacia la historia de la Transición en España. Estas críticas proceden, en demasiadas ocasiones, de dirigentes de algunas organizaciones políticas llamadas “emergentes”, que muchos sitúan en la izquierda, aunque ellos prefieran definirse desde una supuesta “centralidad del tablero”, un concepto tan ambiguo como revelador de su voluntad de situarse equidistantes entre derecha e izquierda.

Desde esta perspectiva, comparto una reflexión personal.

Si aquellos mártires de la libertad —los Abogados de Atocha, vilmente asesinados en enero de 1977— hubieran sobrevivido, hoy seguirían defendiendo el proyecto político que su partido, el PCE, impulsó durante la Transición y que, con todas sus limitaciones y en función de la correlación de fuerzas del momento, quedó reflejado en la Constitución de 1978. Seguramente mostrarían también su indignación ante la tergiversación —o el desconocimiento— de quienes hoy hablan con demasiada ligereza de “pacto de castas” o de “régimen del 78”.

Conviene recordar que en aquellos años no hubo concesiones gratuitas al franquismo. Los avances democráticos y los derechos conquistados fueron fruto de la lucha colectiva: de las movilizaciones en las calles, de las huelgas del movimiento obrero, del papel decisivo del sindicalismo de clase —con CCOO a la cabeza— y de las campañas por la libertad y la amnistía que movilizaron a toda una sociedad comprometida con la democracia.

Hoy, algunos pretenden erigirse en “la gran esperanza blanca” de una ciudadanía legítimamente indignada por las injusticias sociales y laborales. Sin embargo, pierden credibilidad política e histórica cuando, con una osadía injustificada, desprecian la memoria de la Transición repitiendo eslóganes como “pacto de castas”, “régimen del 78” o afirmaciones tan simplistas como que “por primera vez llega gente normal y decente al Congreso”.

¿Acaso olvidan que en ese mismo Congreso estuvieron, porque así lo quiso los votos el pueblo español, figuras como Dolores Ibárruri, Santiago Carrillo, Rafael Alberti, Marcelino Camacho, Jordi Solé Tura, Cipriano García, Simón Sánchez Montero, Eduardo Saborido o Horacio Fernández Iguanzo?.  Muchos de ellos regresaban del exilio o salían de la cárcel, y todos lucharon en condiciones extremadamente difíciles para sacar a este país de la dictadura. Si ahora algunos se autoproclaman “los decentes”, ¿qué están insinuando sobre quienes les precedieron, que eran indecentes ?

Un poco de humildad y de respeto hacia nuestra historia reciente no vendría mal. Persistir en estos discursos demagógicos resulta, a mi juicio, tan injusto como ofensivo. Es equiparar, de manera inadmisible, a quienes arriesgaron —y en muchos casos entregaron— su vida por la democracia, con quienes dedicaron la suya a perpetuar privilegios y a explotar a la clase trabajadora.

Basta ya de despreciar el esfuerzo colectivo por la libertad. Basta ya de ningunear a quienes tuvieron el coraje y la generosidad de construir el futuro. Basta ya de trivializar nuestra historia con consignas vacías y alejadas de la realidad.

Para mí, que no quede ninguna duda, los Abogados de Atocha son y deben seguir siendo un referente. Entre otras cosas, nos recuerdan que los derechos sociales y laborales no se heredan: se conquistan y se defienden cada día. Mantener viva su memoria significa también mantener encendidos los valores que representaron y representan:  libertad, igualdad y justicia.

Ese es el compromiso de la Fundación Abogados de Atocha. Y por eso quiero concluir con las palabras del poeta Paul Éluard, que de tanto repetirlo, se ha convertido en nuestro lema:

“Si el eco de su voz se debilita, pereceremos.”

Francisco Naranjo Llanos, Director de la Fundación Abogados de Atocha y sindicalista de CCOO.


3 comentarios:

  1. La memoria es quebradiza, pero si además se hace todo lo posible por no recordar y desviar la realidad, si que es grave, quieren reescribir la historia y parecer como los salvadores, me refiero a todos esos nuevos políticos que se creen que han descubierto la pólvora, sin respeto ninguno a todo lo anterior y que deliberadamente intentan tapar... OJO!! no nos dejemos engañar...

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  2. Algunos creen que han inventado la pólvora, y la pólvora, como la decencia, se inventó hace muchos años.

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  3. Soy currante y tiro pa... lante
    Los que no vivieron la dictadura y la transición no pueden recordar. Hablan de referencias oídas y leídas, no vividas. Empecé a trabajar en 1973 y tres años después, en la clandestinidad, ya tenía un carne de CCOO, sin foto, sin nombre ni ningún tipo de datos para que no te pudieran identificar.
    Los que pasamos por aquello sabemos las huelgas, los palos, la cárcel y las vidas que se quedaron en el camino. No nos regalaron nada, lo conquistamos con esfuerzo y luchas, llevando a los obreros hasta el Congreso de los Diputados.

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