LEMA DE ESTE BLOG

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...Vivir consiste en construir futuros recuerdos.(Ernesto Sábato)

UNA FOTO, UNA HISTORIA: FERIA EN MÉRIDA

Con mi hermano y primos en la Feria de Mérida (1951/52)

Decíamos ayer que la mejor fórmula de acordarse de lo que se vive a lo largo de los años es contemplar 
una imagen..Enseguida te viene a la memoria lo que hay detrás de la foto y en su entorno.

 Hoy la foto que vamos a ver y analizar es de la feria de Mérida. La fecha, poco más, de los años 50 del siglo pasado. 1951/52. Tendría no más de 6 o 7 años. Habíamos  ido mi hermano y yo desde Proserpina a pasar la tarde a la feria de septiembre de Mérida, que por aquel entonces se situaba en la Rambla Santa Eulalia, muy cerca del Parque López de Ayala.

Habíamos quedado con nuestros primos, que venían de los pueblos de La Garrovilla y Esparragalejos, Nosotros, mi hermano y yo, como decía antes, veníamos en tren desde Proserpina.  En la foto, estamos de izquierda a derecha: arriba, mi primo Diego (fallecido DEP) y su hermana, mi prima Vicenta.  Abajo, en primer lugar yo, a continuación en el centro, mi primo José María y por último, a la derecha, mi hermano Juan. 

Después de hacernos la foto, de las pocas que tengo de esa época, nos dimos una vuelta por la feria, especialmente  para comernos algunas chucherías y una pastillita de turrón de Castuera y montarnos en los caballitos y de poco más me acuerdo.

Montando en los Caballitos en la feria de Mérida
 (Años 50 del siglo pasado)  

Pero recuerdo el entorno de la foto y me vienen a la memoria varia historias de aquella época o quizás, algún año después.  Por ejemplo recuerdo que una tarde mi padre me llevo  al cine Trajano, a ver una película de Joselito, creo que era “El pequeño Ruiseñor” que se estreno en 1954. Los niños de entonces éramos de Joselito o de Marisol, de guerrero del Antifaz o de Roberto Alcázar y Pedrín. O de todos a la vez. El día de la película, una vez que finalizo, nos encaminamos  a la estación de ffcc de  Mérida y allí estuvimos unas horas hasta que cogimos un tren para  Proserpina.


 
Y en la estación me ocurrieron cosas extraordinarias, resultado de las cuales lo pase muy mal. Resulta  que viviendo y estando en Proserpina yo tenía claro que había un Sol y una Luna   y me encuentro de golpe y porrazo que en Mérida, desde los andenes de la estación se ven al menos 8 o 10 Lunas y todas llenas. Dolor de cabeza tenia de tanto pensar, pero no dije nada para no pecar de inculto, pero al otro día, nada más levantarme, le pregunte a mi padre el porqué de esa diferencia y su contestación me lo aclaro todo. Lo de Mérida no eran lunas, eran  luces muy altas que alumbraban las playas de vías de la estación.


En otra ocasión, viendo la foto, recuerdo otra anécdota que me ocurrió en el Teatro Cine Alcazaba, de reciente inauguración por aquel entonces (1960). Ya seria los primeros años de los 60. Íbamos mi primo Paco y yo solos a ver una película de sesión continua. Era por la tarde y  entramos a oscuras y sin acomodador.  Subimos sin luces y en los primeros asientos libres que pudimos nos sentamos. Al cabo de un ratito de estar allí comenzamos a pensar que vaya mierda de cine, tan nuevo y tal y vaya asientos tan duros e incómodos tiene, con lo bien que vemos el cine de verano en mi pueblo (Esparragalejos),  que nos llevamos las sillas de casa. Cuando ya nos acostumbramos a la oscuridad del cine Alcazaba nos dimos cuenta de nuestro error, nos habíamos sentado en los escalones de las escaleras del cine.  

En fin otra foto más que me hace recordar mi infancia extremeña.

Francisco Naranjo Llanos


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