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LEMA DE ESTA BLOG: ... hay un rayo de sol en la lucha que siempre deja la sombra vencida. (Miguel Hernández)

41 ANIVERSARIO DE LOS ABOGADOS DE ATOCHA

El miércoles 24 de enero de 2018, como cada año, recordamos aquella nefasta fecha del 24 de enero de 1977 en la que un grupo de pistoleros de extrema derecha entraron en el despacho de abogados laboralistas de Atocha 55 y ametrallaron a los allí reunidos. Resultado cuatro abogados y un sindicalista muertos y otros cuatro abogados malheridos. Eso ocurrió hace 41 años  y como cada año, a primera hora de la mañana del 24, en Madrid, visitamos los cementerios de Carabanchel y San Isidro y realizamos una ofrenda floral  en la plaza de Antón Martín, junto al simbólico “Abrazo” del artista Juan Genovés.

Después, a media mañana, damos comienzo al tradicional acto conmemorativo en el Auditorio Marcelino Camacho de las Comisiones Obreras de Madrid, en el cual la Fundación Abogados de Atocha,  cada año, -y hoy hace ya 14-, hace entrega  de sus premios y reconocimientos a las personas y entidades que hayan llevado en su trabajo el ADN de los de Atocha: Su lucha por la libertad, la democracia y la justicia.

Este año, el reconocimiento a ese trabajo de dignidad, de libertad y de justicia, donde se basa el espíritu de Atocha, ha recaído en la persona de José, “Pepe” Mujica y en la organización  no gubernamental Reporteros Sin Fronteras (RSF).
Pepe Mujica, que por indicación médica no estará con nosotros, -nos ha enviado un saludo a través de un video-  es un referente de lucha y de dignidad. Un verdadero  auténtico preso político, que en su periplo por las cárceles uruguayas, cerca de medio centenar de ocasiones fue internado en celdas de aislamiento, pero sobrevivió física y mentalmente gracias a la solidez de su ideología, de sus principios, de su dignidad.


Con la llegada de la democracia en su país fue elegido diputado en 1994, posteriormente senador y en 2005, ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, hasta que en 2009 alcanza la presidencia de su país, Uruguay.  Bajo su presidencia se dio especial relevancia a la educación y el medio ambiente, a la vez que se convertía en el mandatario más humilde del mundo porque llevó a la práctica su máxima: “los políticos tenemos que vivir como vive la gran mayoría, no como vive la minoría”.

Por otra parte, Reporteros Sin Fronteras, la institución galardonada también con el premio de la Fundación Abogados de Atocha, lleva ya muchos años realizando la difícil labor de velar por el oficio de periodista, por lo tanto por la libertad de opinión y expresión, que es la base fundamental de una democracia. En la actualidad los periodistas están en el punto de mira de los poderosos. Un punto de mira que en muchas ocasiones es literal.

Solo hay que ver los datos del último informe de RSF. En los últimos quince años se han contabilizado más de 1000 asesinatos de periodistas en el mundo. Y aunque hay una tendencia  a la baja los datos siguen siendo igual de alarmantes.

En España la situación también es preocupante, pues nuestro país se encuentra en zona amarilla, en el puesto 29 de la libertad de expresión. Por debajo de países como Letonia, Cabo Verde, Ghana, Uruguay, Namibia, República Checa, etc

Reporteros Sin Frontera en nuestro país, al igual que venimos haciendo otras organizaciones, entre ellas las CCOO,  denuncio la Ley de Seguridad Ciudadana, conocida como la “ley mordaza” por el impacto tan negativo que tiene en la libertad de expresión y de información y que ya esta teniendo consecuencias entre algunos profesionales de la comunicación en España.


En fin un año mas, que desde las CCOO y desde la Fundación queremos recordar y 
homenajear a esos héroes de la libertad que son y seguirán siendo los Abogados de Atocha, pues como dice en muchas ocasiones, Alejandro Ruiz-Huerta, presidente de la Fundación Abogados de Atocha y ultimo superviviente de aquel brutal atentado, citando al poeta francés Paul Eluard : "Si el eco de su voz se debilita pereceremos".

FRANCISCO NARANJO LLANOS

Director de la Fundación Abogados de Atocha 

UN TAL ANTONIO… GUTIÉRREZ

El pasado mes de julio, en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, tuvo lugar la lectura y defensa de la Tesis Doctoral sobre Reformas laborales, competitividad y empleo (1977-2012), presentada por Antonio Gutiérrez Vegara.

La Tesis de Antonio fue evaluada como Sobresaliente Cum Laude por unanimidad de un Tribunal compuesto por prestigiosos expertos en economía, sociología y derecho. Dicha Tesis resulta relevante tanto por el objeto de la investigación como por el autor de la misma, pues el propio Antonio habría participado en muchos de los episodios que ahora analiza, contribuyendo decisivamente tanto a la renovación del sindicalismo en su doble dimensión de reivindicación  y propuesta, como al debate político sobre los retos sociales y económicos de nuestro país.

Antonio Gutiérrez en su Tesis pone en cuestión el paradigma sobre el que se han sustentado las más de cincuenta reformas laborales acumuladas durante 35 años, articuladas en torno “al principio recurrente que correlaciona desregulación y flexibilidad con creación de empleo”, lo que la realidad desmiente reiteradamente al tiempo que pone de manifiesto sus negativas consecuencias tanto en términos de pérdida de competitividad económica como de aumento de la vulnerabilidad social. 

Cada vez que se pone en marcha una “nueva reforma” se presentaba como “la necesidad inaplazable de superar las rigideces de nuestro mercado laboral para facilitar el crecimiento económico y la creación de empleo”, ignorando deliberadamente que se trata de un mercado derivado de otros, cuyas  responsabilidades se omiten. (Ver un articulo de su puño y letra en El Pais titulado "Reformas sin progreso" )

En definitiva que Antonio Gutiérrez, mantiene en la tesis, con una serie de datos incontestables, que ninguna de estas 52 reformas laborales sirvió para crear empleo, -todo lo contrario para precarizarlo-, ni para incrementar los salarios, mejorar la productividad o la competitividad, ni por supuesto para arreglar el desajuste  en el reparto de la riqueza entre capital y trabajo. 

Soy de los pocos privilegiados que tiene completa su Tesis, con sus 300 paginas, pues el mismo día que la presentó en la Universidad me puse en contacto con él para que me la enviara. Antonio no solo me la mandó sino que  me sugirió que solo leyera determinadas páginas para que me resultara menos pesada su lectura. Yo como siempre le hice caso, aunque en principio me puse chulito y le comente que la iba a leer de cabo a rabo, pues hay que leer los clásicos y Antonio a pesar de su  juventud -acaba de cumplir los 66 años- es un clásico y de los buenos.

A mi modesto entender es una muy gran Tesis, que debería ser útil  para el debate de quienes están vinculados actualmente con el mundo de trabajo, la economía y la política.  Esperemos que alguna editorial la publique para conocimiento general. Por cierto resaltar que la aprobación de esta Tesis Doctoral, supone en lo personal, que Antonio  a partir de ahora debe de incluir en su curriculum, lo de Licenciado en Ciencias Económicas, con calificación final de Sobresaliente Cum Laude,  todo un honor para él, pero también un orgullo para muchas personas que conocemos su afán de lucha y superación.

Con Nicolas Redondo y Antonio Gutierrez el 1 de mayo de 1989


Estos han sido los hechos. Pero quien es Antonio... Brevemente: Antonio Gutiérrez Vegara es un político y sindicalista español. Nacido en Orihuela el 20 de mayo de 1951. Desde muy joven participó en el movimiento sindical clandestino durante el franquismo. Con 15 años sufrió su primera detención. Desde 1987 hasta el 2000 fue secretario general de CCOO, reemplazando a Marcelino Camacho. También ha sido parlamentario, adscrito al Grupo Socialista durante las dos legislaturas del gobierno Zapatero (2004-2011).

Dice de él, Javier López -amigo y compañero- en un artículo reciente: Un hombre que ha sido secretario general de CCOO durante más de 12 años. Que dirigía el sindicato aquel 14-D en que se produjo la primera gran Huelga General de la democracia. Que fue luego diputado socialista durante las dos legislaturas de Zapatero. Ese Antonio Gutiérrez, de extracción trabajadora y de estudios universitarios tardíos, no merece unas cuantas reseñas cuando, a sus 66 años, lee su tesis doctoral ante un tribunal universitario, que termina concediéndole un Sobresaliente Cum Laude…”

Pues si, Javier, tienes toda la razón, pero en un país que Belén Esteban vende mas libros que un premio Cervantes y Terelu Campos mas que un Nobel, que vas a esperar…

En fin, continuo. Cuenta Antonio a sus íntimos,  que unos días después de dejar la secretaria general de CCOO llamo por teléfono a un compañero dirigente del sindicato y le contesto una de las hijas, la saludo por su nombre y le dijo querer hablar con su padre. Ella sin más y sin tapar el teléfono llamo en voz alta a su padre diciendo: un tal Antonio quiere hablar contigo. Antonio pensó: Joder y sólo llevo una semana sin ser secretario general.

Conocí a Antonio en los años 80, aunque anteriormente ya tenía referencias de él.  El era responsable de comunicación Confederal  y yo  del sindicato ferroviario y fueron muchas las ocasiones que tuve que hablar con el para cuestiones de información y prensa. Por cierto siempre dispuesto a asesorarte y darte consejos -nunca órdenes- de lo que consideraba que había que hacer.

Después en los muchos años que estuve de secretario de comunicación de CCOO de Madrid continuamos contactando con buena química personal y política. Recuerdo muchas anécdotas de Antonio, de esas que yo siempre digo que son  pequeñas historias o intrahistorias.

NOS DEJO EL POETA MARCOS ANA


De izquierda a derecha, Marcos Ana, Amparo Climent y Paco Naranjo 

Decidme como es un árbol,
contadme el canto de un río
cuando se cubre de pájaros,
habladme del mar,
habladme del olor ancho del campo
de las estrellas, del aire...

(del poema de Marcos Ana "decidme como es un árbol" )

El último adiós a Marcos Ana se le dio en el Auditorio Marcelino Camacho de CCOO de Madrid, el sábado, 25 de noviembre de 2016, un adiós que supuso un gran acto de homenaje y despedida al poeta, compañero, comunista, luchador por la libertad Fernando Macarro Castillo, más conocido como Marcos Ana, murió en Madrid a los 96 años, el 24 de noviembre de 2016.

Marcos Ana, el gran poeta comunista, era uno de los últimos supervivientes que más tiempo cumplieron condena en las cárceles del Dictador Francisco Franco (23 años). Fue encarcelado en 1939 y condenado a muerte cuando sólo tenía 18 años.

En prisión, muy joven, empezó a escribir sus poemas y el pasado año 2015 publicó su última obra, “Vale la pena luchar”, en la que alentaba a los jóvenes a seguir perseverando por un mundo más justo.

“Los presos políticos fuimos los primeros en aceptar la política de reconciliación nacional, pero una cosa es la amnistía, que era necesaria, y otra la amnesia”, decía Marcos Ana, que firmaba bajo este seudónimo literario, en recuerdo de sus padres campesinos, Marcos Macarro y Ana Castilla.

De origen humilde, nació el 20 de enero de 1920 en el pequeño pueblo salmantino de San Vicente de Alconada, aunque creció en la vecina Ventosa del Río Almar, donde a los quince años vivió el estallido de la contienda civil. Con 16 años, se alistó en el bando republicano y cuando estaba finalizando la guerra civil, en marzo de 1939, fue capturado en el puerto de Alicante y conducido al campo de concentración alicantino de Albatera.

Aunque consiguió evadirse y ocultarse en Madrid, a los pocos días fue detenido y comenzó su periplo por las prisiones españolas: la cárcel del Conde de Toreno; el penal de Ocaña, donde estuvo 307 días incomunicado; la prisión de Alcalá de Henares y el penal de Burgos, donde pasó 15 años.

En esta etapa, como otros muchos presos, sufrió castigos y lo único que le mantuvo con vida era la fuerza que le daban los ideales por los que fue encarcelado durante 23 años y condenado a muerte en dos ocasiones.

Fue durante su estancia en el penal de Burgos, hacia 1954, cuando escribió sus primeros poemas, que firmó con el seudónimo literario de Marcos Ana que ha mantenido hasta su muerte. Tenía entonces 33 años.

Cuando recuperó la libertad, en noviembre de 1961, se exilió a Francia y emprendió una campaña internacional contra la represión política en España y en el mundo y se hizo un firme defensor de los derechos humanos y la democracia.

Un actividad que le llevó a viajar por medio mundo, en especial en Europa y América, donde conoció a Pablo Neruda y Salvador Allende, dos de sus grandes amigos, así como al poeta Rafael Alberti, quien le llamaba “Marco Polo” y “Ciudadano de la Vía Láctea” y a Miguel Hernández, con quien coincidió en la cárcel de Conde de Toreno, en 1939.

En Francia fundó el Centro de Información y Solidaridad con España, presidido por Pablo Picasso. Desde 1973, junto al pintor malagueño y otros intelectuales, participó además activamente en actos de solidaridad con Chile, sometido a la dictadura de Pinochet. Tres años después, regresó a España tras la amnistía de 1976.

Entre sus obras, destacan “Autobiografía”, “Mi mundo es un patio” y “Te llamo desde un muro”, escritas en la cárcel. Sin embargo, su obra cumbre es “Decidme cómo es un árbol” (2007), una novela en la que entremezcla la poesía y calificada por él mismo de autobiografía. Prologada por el escritor portugués José Saramago, Premio Nobel de Literatura, el poeta reconoció que decidió escribir esta obra cuando comprendió que “no tenía derecho a ocultar” su vida, que “era la vida de muchos, la de la Generación de los Vencidos”.

Comunista tolerante y moderado, como se definía, su “única venganza” era “llegar a ver el triunfo de las ideas por las que tantos sufrimos tanto”. Y con ese afán firmó en el año 2015 su última obra, “Vale la pena luchar”, en el que alentaba a los jóvenes a seguir luchando por un mundo más justo y comulga con el activismo del 15M. “Hay que seguir calentando las calles y las plazas porque en la calle está la fuerza”, decía.

Además de ser homenajeado en multitud de ocasiones, obtuvo entre otros galardones la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo, el Premio Rene Cassin de Derechos Humanos, concedido por el gobierno vasco, y en 2010 el premio de la Fundación Abogados de Atocha. También el gobierno chileno reconoció su trayectoria con la medalla presidencial Pablo Neruda.

Por mi parte poco más que añadir a esta extensa y generosa biografía. Quizás un par de cosas personales: Una de ellas es que tuve el honor de asistir a una cariñosa fiesta que le hicieron sus amigos en el Círculo de Bellas artes, con motivo de su 90 cumpleaños y participar activamente para que la Fundación Abogados de Atocha le concediera el premio que lleva su nombre, conjuntamente con Domingo Malagón, el falsificador del PCE.

Fotografía de octubre de 2009: Con Marcos Ana y Javier Lopez, secretario general de CCOO de Madrid, por aquel entonces.

Otra fecha, que nunca olvidaré, fue cuando en un homenaje que le hizo la Fundación Sindical de Estudios de Comisiones Obreras de Madrid, en octubre de 2009, en un acto brillantemente conducido por los actores Amparo Climent y Juan Diego Botto, se refería a la memoria histórica: “hay quien dice que hay que pasar página, y yo siempre les digo, sí de acuerdo, pero antes de pasar página, hay que leerla”. Que razón tenía Marcos Ana.

En fin, estés donde estés, descansa en paz camarada Marcos Ana. Aquí en la tierra siempre te recordaremos.

P.D.- Fernando Macarro Castillo, conocido como Marcos Ana, nació en San Vicente de Alconada (Salamanca), el 20 de enero de 1920 y murió en Madrid el 24 de noviembre de 2016.

Francisco Naranjo Llanos, director Fundación Abogados deAtocha y sindicalista de CCOO.