LEMA DE ESTE BLOG...

LEMA DE ESTA BLOG: ... hay un rayo de sol en la lucha que siempre deja la sombra vencida. (Miguel Hernández)

23 DE ABRIL, DIA DEL LIBRO Y DE PILAR BLANCO

Hoy 23 de abril, día del libro, día de Pilar Blanco, pues desde hace muchos años siempre he relacionado este día con ella, pues aun recuerdo cuando  en la década de los años 90 entraba por la sede de CCOO de Madrid, cargada de libros,  comprados y escogidos con todo cariño en las librerías de viejo de la Cuesta de Moyano, para regalar a los que ella consideraba sus mejores amigos y amigas…Cuantas anécdotas agradables tenemos de esa gran compañera todos los que convivimos con ella.

Pero quien es Pilar Blanco. ¿. Intentare retratarla…

En los años sesenta llegaban muchos emigrantes de provincias para trabajar en Madrid, Pilar Blanco Villarroel era una de esas personas. Su intención sólo era trabajar en la capital pero con el tiempo triunfó. Los que hemos estado muchos años a su lado estamos seguros de ello.

Llegó sin hacer ruido, despacito, sin prisas, sin alterarse y se encontró en un momento dado dentro de un polvorín político y sindical como fueron los últimos años de la dictadura y los años de la transición de la dictadura a la democracia en España.

Trabajó de metalúrgica en la que siempre fue su empresa, aunque ya no existe: Isodel, una empresa del metal situada en Méndez Álvaro y que vivió muchas movilizaciones y una autentica crisis en los años 1975/1980 que finalizó con el cierre total... Allí estaba ella de enlace sindical, al lado de dirigentes sindicales que les llevaban años de experiencia sindical, luchando por sus compañeros de Isodel y del metal para conseguir las mejores reivindicaciones para la clase trabajadora.

No hay que olvidar que en aquella época se podían contar con los dedos de la mano las mujeres que se dedicaban a representar sindicalmente a los trabajadores. Pilar era una de ellas.

Pero a Pilar le gustaban las palabras, así que cuando definitivamente cerraron la empresa, en la década de los  80, terminó periodismo y fue una periodista de raza. Cuando comenzó a colaborar en CCOO de Madrid al comienzo de los 90, apenas existía el gabinete de comunicación como tal y fue ella, conjuntamente conmigo, quien más contribuyo  a que nuestro sindicato, CCOO, con mayúsculas, se diera a conocer entre los medios de comunicación de la Comunidad Autónoma Madrileña, además de colaborar con la revista  Unidad Obrera y posteriormente con el periódico Madrid Sindical.

Cuando en el año 2000, por motivos de procesos congresuales en el sindicato, se hizo cargo de la dirección de Madrid Sindical -periódico de CCOO de Madrid- acababa de volver de una larga baja laboral por una grave operación, de la cual en su recuperación tuvo incluso que aprender a  hablar, andar y leer correctamente.

Le dio algo de miedo no responder al reto de mantener el prestigio que había adquirido Madrid Sindical, pero supo sobreponerse a sus miedos y sus dudas y superó ese reto con sobresaliente. Todos los que trabajábamos con Pilar lo sabemos muy bien y los lectores del periódico también. Ahí están en las hemerotecas y los cerca de 7 años y más de 70 números editados bajo su dirección para demostrarlo. En esto también  triunfo plenamente.

Pero donde sin duda, donde más triunfo, fue en los valores de la vida: sin prisas, sin ruidos, sin alterarse, despacito, iba desgranando su filosofía social y política; la justicia, la libertad, el ecologismo, el apoyo a los más débiles, sus lecturas, sus libros. No hacía una sola crítica de un libro, para su querida página de Madrid Sindical, "Agenda", hasta que lo leía  y releía reiteradamente..

Sus más de cien columnas de la última página del Madrid Sindical, primero firmando como Pilar Blanco y después con el seudónimo de Clara Pérez, o Feli Gutiérrez, como homenaje a sus abuelas, dan muestra de su pensamiento sindical, social y político sobre los temas y las personas. Todas estas columnas están recogidas en el libro “Que florezcan cien rosas”, editado por CCOO de Madrid en abril de 2007.

Cuando llegaba el 23 de abril -día mundial del libro- siempre regalaba varios libros para algunos amigos, sobre todo para recordarnos que teníamos que ver menos la TV y leer más libros. Tenía también razón en esa aseveración.

Pilar, metalúrgica, sindicalista y periodista, triunfo, en todo lo que se propuesto, excepto en una cosa: la lucha contra el cáncer, la cruel enfermedad que se la  llevo por delante.

Pero incluso en este doloroso trance, ella, Pilar, con la seriedad y dignidad que le ha caracterizado toda su vida, pidió a su familia y amigos poder ir a descansar para siempre  en el patio de la casa de su pueblo, al lado del olivo, rodeada de peonías y azucenas y cerca del lilo centenario.

En el años 2008, un año después de su muerte,  CCOO de Madrid, a través de la Fundación Sindical de Estudios, creo un premio a la Comunicación Sociolaboral, premio que lleva el nombre de una gran persona, Pilar Blanco, que era sindicalista y periodista y que sintetizaba como pocos la pasión por la lucha de la clase trabajadora y por la comunicación veraz, honesta y de interés general.

En su recuerdo y homenaje, el  Premio Pilar Blanco, a la comunicación sociolaboral, se entrega todos los años entorno a estas fechas, y es un reconocimiento de CCOO de Madrid a los medios y a los profesionales de comunicación, que se han distinguido por divulgar noticias de interés social y laboral.

En fin esta es la breve historia de Pilar, esa gran luchadora de la clase obrera y gran periodista de raza. No se si he sabido retratarla como se merece, pero es que no doy para mas…

Francisco Naranjo Llanos
Director de la Fundación Abogados de Atocha


P.D.- Pilar Blanco Villarroel, nació en Villalcón (Palencia) el 15 de julio de 1946 y murió en Madrid el 29 de enero de 2007.

LECCIONES EN “TIERNO & BUENO”

Crónica de la visita de la Fundación Abogados de Atocha al IES Enrique Tierno Galván de Usera (Madrid)

“Como extraños frutos, sus nombres
 saben a justicia y su recuerdo nos
 abraza a la vida”
                   (de Manuel Rivas, en el periódico Tierno & Bueno,
                                                dedicado a los Abogados de Atocha)

Aun no me he recuperado de las diversas sensaciones emocionales,  todas ellas positivas, que recibí el pasado viernes en el IES de Tierno Galván, en el distrito de Usera en Madrid. Instituto que  había invitado a la Fundación para dar una charla histórica sobre los Abogados de Atocha. Pero la lección histórica no la dimos nosotros,  nos las dieron ellos, el profesorado y los alumnos del centro. 

Gracias Benjamin, alumno de bachillerato de ese centro educativo, por tu excelente y preciosa pieza de piano que compusiste e interpretaste en exclusiva para homenajear a los Abogados de atocha y en especial a uno de los supervivientes de aquel atentado: Alejandro Ruiz-Huerta, presidente de la Fundación Abogados de Atocha, que estuvo allí presente.

Gracias Natali, Sara, Patricia y demás componentes del consejo de redacción, por vuestra exquisita sensibilidad en los trabajos literarios en el periódico del IES, Tierno & Bueno, “periódico informal con espíritu positivo” que en su edición especial del viernes se dedico a los Abogados de Atocha y que tuvimos el placer de recibirlo enmarcado de vuestras manos.

Raul Cordero, Alejadro Ruiz-Huerta y Francisco Naranjo en representación de la 
Fundación Abogados de Atocha reciben los regalos de los alumnos del Instituto Tierno Galván 

Gracias a la Directora del centro, Sagrario del Olmo, por las facilidades dadas para que se celebrara el evento en el centro y Alejandro, Raul y yo mismo, pudiéramos dar a conocer  la importancia del suceso histórico de los Abogados de Atocha en un salón de actos lleno a rebosar por alumnos y alumnas  y algunos compañeros de las asociaciones de vecinos de la zona de Usera.

Y por ultimo gracias a los compañeros de CCOO (que una vez más hicieron su labor en la sombra), al profesorado del centro y de forma especial a la profesora, Concha Vázquez, por la organización de ese homenaje a los Abogados de Atocha, “pensado y organizado por los alumnos de Bachillerato del centro”, como decís en el periódico Tierno & Bueno, pero todos sabemos que para que eso ocurriera se necesita un dinamizador y estamos convencidos que esa persona fuiste tu, así que gracias de corazón, compañera y amiga Cocha.

Tu artículo en el periódico Tierno & Bueno: “Con Alejandro”, en el  que recuerdas una semana de viajes con él por Castilla-La Mancha, “por privilegios de tu trabajo” lo dice todo de tu compromiso.

Y en ese sentido no quiero finalizar esta breve entrada en el blog sin plasmar aquí uno de los párrafos de tu artículo que hace referencia a como salvo la vida Alejandro en el atentado de Atocha, y que tratas con exquisita sensibilidad: “Una tarde -viajando hacia Cuenca con el recuerdo del compañero de Casasimarro- Alejandro me regalo la historia preciosa de aquel Boli Inoxcrom ( ¡La escritura y la vida!)  y yo, rompiendo el vértigo de quien se acerca a su héroe, me atreví a darle un Tigre Azul.”

En fin lo dicho, una mañana de viernes 10 de abril inolvidable y cargada de emociones en un Instituto del sur de Madrid, el IES de Tierno Galván en Usera. Esperemos que se repita en otras partes de Madrid, pues la experiencia lo merece.


Ronteky 

LAS COSTALERAS DE LA DEMOCRACIA

Con mi compañera Isabel y Josefina Samper, compañera de Marcelino Camacho 

Hoy, en el gimnasio, escuché una conversación sobre las personas que hacen de “costaleros” en la Semana Santa. Aquello me llevó a rememorar una columna de opinión que escribí con motivo de la conmemoración del 50 aniversario de CCOO en el ferrocarril.

Aquel acto tuvo lugar en Madrid, en febrero de 2015. En él presentamos el libro Vías de Libertad, del compañero ferroviario, escritor y poeta José Luis Esparcía. Tuve el honor de presentar el acto y, en mi intervención, quise hacer un breve pero sentido reconocimiento a las mujeres de los sindicalistas ferroviarios: mujeres cuyos compañeros se jugaron la cárcel y, en algunos casos, la vida, en la lucha por la mejora de los derechos sociales y laborales, así como por la libertad y la democracia en nuestro país durante la dictadura franquista.

Porque la transición democrática no fue solo un proceso institucional, sino una etapa conquistada con esfuerzo, lucha y compromiso por la clase obrera, y muy especialmente por los militantes de las entonces ilegales CCOO y el PCE. Y aunque la mayoría eran hombres, no estaban solos. Detrás de cada uno de ellos —como dice el viejo dicho— siempre hubo una gran mujer.

Esto es, más o menos, lo que entonces dije: a lo largo de la historia, las mujeres han sido musas, inspiración y sostén emocional de muchos hombres a los que la historia ha señalado como protagonistas. Y, en el caso que nos ocupa, sin ellas no habría sido posible la fuerza del movimiento obrero ni la lucha por la libertad sindical y la democracia durante la dictadura y la transición.

Hoy quisiera profundizar un poco más en esta idea. Para ello, quiero recordar, en primer lugar, a dos mujeres que acompañaron a dos grandes hombres, cada una en su ámbito. Curiosamente, ambas se llamaban Josefina.

Josefina Manresa fue para el poeta Miguel Hernández mucho más que esposa y madre de sus hijos: fue su inspiración y la guardiana de su legado en los duros años de la represión. Quizá El rayo que no cesa sea una de las obras que mejor reflejan esa influencia.

Por su parte, de Josefina Samper, compañera de toda la vida de Marcelino Camacho, poco cabe añadir. Quienes tuvimos el honor de conocerla, antes y después de la muerte de Marcelino, sabemos bien lo que significó no solo para él, sino para la lucha por la libertad, la democracia y la justicia en nuestro país.

Pero lo que hoy quiero destacar es que, al igual que Miguel Hernández o Marcelino Camacho tuvieron a sus Josefina, nosotros, los sindicalistas ferroviarios, también tuvimos las nuestras. Mujeres, en su gran mayoría, desconocidas, olvidadas y poco reconocidas, pero que compartieron con enorme fortaleza y entereza nuestras angustias, nuestros miedos y nuestras tristezas, y también —por qué no decirlo— nuestras alegrías.

La mayoría no militaba sindicalmente, entre otras razones porque no trabajaban fuera de casa. Conviene recordar que, en muchas empresas, las leyes franquistas impedían trabajar a las mujeres casadas, como ocurría en RENFE. Pero sí participaban activamente en lo social y lo político: apoyando a sus compañeros, repartiendo propaganda, pegando carteles, ayudando a preparar octavillas o comunicados.

Diversas publicaciones editadas en la clandestinidad durante la dictadura franquista

Algunas de las que voy a nombrar ya no están entre nosotros, pero permanecerán siempre en nuestra memoria. Seguro que me dejo a muchas en el camino, pero sirva esta pequeña muestra como homenaje:

África, compañera de José Luis Martino; Amparo, de Domingo Bartolomé; Mercedes, de Benito Barrera; Cuqui, de Manolo Fernández Aller; Palmira, de Leandro Esteban; Marisa, de Pedro Ovejero; Emi, de Antonio Maestre; Antonia, de Paco González; y, por supuesto, la más importante para mí: Isabel, madre de mis hijos y compañera de toda una vida.

Estas mujeres son solo una pequeña representación de muchas otras. Por su valor, por su sacrificio y por su compromiso, merecen un reconocimiento público. Me atrevo a proponer para ellas un título tan simbólico como justo: “Costaleras de la Democracia”.

Porque sostuvieron, en tiempos oscuros, el peso de la lucha por la libertad y la democracia tanto o más que muchos hombres a los que hoy recordamos.

Francisco Naranjo Llanos, director Fundación Abogados de Atocha (2013-2024) y sindicalista de CCOO.