LEMA DE ESTE BLOG...

LEMA DE ESTA BLOG: ... hay un rayo de sol en la lucha que siempre deja la sombra vencida. (Miguel Hernández)
Mostrando entradas con la etiqueta carmen rodriguez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta carmen rodriguez. Mostrar todas las entradas

CARMEN: EJEMPLO DE LUCHADORA CONTRA EL FRANQUISMO

El 6 de enero de 2012 falleció en Madrid, a los 91 años, Carmen Rodríguez Campoamor, viuda del histórico dirigente comunista Simón Sánchez Montero. Descansa en paz, Carmen. Ayer fuisteis vosotras y vuestros compañeros quienes luchasteis por la libertad; hoy somos muchos de nosotros —vuestros hijos y nietos— quienes, gracias a vuestro ejemplo, seguimos y seguiremos defendiendo aquellos mismos ideales.

Nacida en 1920, desarrolló desde muy joven una intensa e incansable actividad militante contra el franquismo, lo que le costó ser encarcelada en tres ocasiones. Recordaba siempre la dureza de las cárceles franquistas, pero también la solidaridad y la fraternidad que existía entre las presas. Reivindicó durante toda su vida el papel de las mujeres en la lucha antifranquista: “Nosotras hemos luchado como los hombres o más”, decía con orgullo y convicción.

Hija de padres comunistas, sufrió desde muy temprano las consecuencias de la guerra y la represión. Su padre murió en el frente del Ebro como teniente del Ejército republicano. En 1939, en los últimos días de la Guerra Civil, Carmen ya militaba en el PCE y desempeñaba responsabilidades como secretaria de Agitación y Propaganda.

Casada con Simón Sánchez Montero, uno de los dirigentes históricos del Partido Comunista, compartió con él una vida marcada por la lucha, la clandestinidad y la represión. Simón pasó diecisiete años en las cárceles franquistas y Carmen recorrió junto a sus hijos innumerables prisiones para visitarlo allí donde era trasladado.

En 2008 recibió, junto a otras mujeres, el Premio Abogados de Atocha en su cuarta edición, cuando la Fundación Abogados de Atocha de CCOO concedió este reconocimiento a las mujeres de los presos políticos del franquismo. Años después, en marzo de 2011, el Ayuntamiento de Getafe le otorgó el Premio 8 de Marzo en su categoría regional, en reconocimiento a toda una vida de lucha y compromiso coincidiendo con la celebración del Día Internacional de la Mujer.

El último acto público en el que participó tuvo lugar en septiembre de 2011, durante la Fiesta del Partido. Allí se rindió homenaje a la labor desarrollada por los abogados del PCE durante la lucha antifranquista, una causa que Carmen reivindicó siempre que tuvo ocasión y un micrófono delante.

Conocí personalmente a Carmen y a Simón en las fiestas del barrio madrileño de Aluche. Me habían invitado unos amigos que vivían allí, Domingo y Amparo. Debía de ser a finales de los años setenta. Simón era entonces diputado por Madrid en el Congreso, elegido en las primeras elecciones democráticas de 1977 en las listas del PCE.

Recuerdo que me sorprendió ver a todo un “señor diputado” detrás de la barra de la caseta del partido, despachando tiques de bebidas y comidas como uno más. Después de todo lo que había oído sobre él, aquel gesto de sencillez y cercanía me impresionó muy positivamente. A su lado estaba Carmen, su inseparable compañera de lucha y de vida, preparando tortillas y bocadillos de panceta, para los asistentes.

Aquel encuentro fue el comienzo de una larga relación de amistad y coincidencias. No había acto, movilización o reivindicación obrera en Madrid en la que no terminaba encontrándome con ellos. Quizás la pareja más conocida en las luchas obreras y sociales fuese la formada por Marcelino Camacho y Josefina Samper, pero Carmen y Simón, sin alcanzar tanta notoriedad pública, estaban igualmente presentes en cada movilización, en cada protesta y en cada acto de solidaridad. Incluso cuando la salud de Simón ya era bastante delicada.

Un año después de la muerte de Simón, en septiembre de 2007, CCOO de Madrid colaboró en el homenaje que la Fundación de Investigaciones Marxistas le rindió en el Auditorio Marcelino Camacho. En aquel acto, Carmen intervino en nombre de la familia y volvió a reivindicar el reconocimiento debido tanto a los Abogados de Atocha como a las mujeres de los presos del franquismo. Siempre he pensado que fue allí donde nació la idea que, tiempo después, acabaría convirtiéndose en el Premio Abogados de Atocha concedido en 2008 a las mujeres de los presos políticos franquistas.

También en los homenajes a “Las Trece Rosas”, celebrados en el Cementerio del Este de Madrid, Carmen era siempre de las primeras en llegar. Nunca faltaba al recuerdo de aquellas jóvenes de su generación, fusiladas vilmente por el régimen franquista en las tapias del cementerio pocos meses después de finalizar la Guerra Civil.

Y como este solo pretende ser un breve retrato de Carmen, quiero terminar recordando una frase que suele decir una amiga: Carmen Rodríguez Campoamor fue una de esas mujeres “sin las cuales la lucha antifranquista hubiera sido imposible”. O como afirma otra compañera: “Se nos ha ido otra gran guerrillera por la paz y la memoria de nuestra historia, esa que nunca debemos olvidar”.

Descansa en paz, Carmen. Aquí seguiremos intentando que tu legado no sea en vano. Tu ejemplo nos acompaña y nos obliga a continuar defendiendo los ideales de justicia, libertad y dignidad de la clase obrera, los mismos que guiaron toda tu vida.




Francisco Naranjo Llanos, patrono de la Fundación Abogados de Atocha y sindicalista de CCOO.