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| Entrega Premio Abogados de Atocha: Pepe Mujica, entre Unai Sordo y Alejandro Ruiz-Huerta. |
El 13 de mayo de 2025 falleció José Alberto Mujica Cordano, expresidente de Uruguay, más conocido como “Pepe Mujica”, a los 89 años de edad. Descanse en paz. Se nos ha ido uno de los principales referentes de la izquierda latinoamericana y mundial de las últimas décadas; una figura admirada no solo por sus ideas, sino por algo mucho más escaso: su honestidad y su coherencia.
Cuatro meses antes, el 9 de
enero, en una entrevista cargada de serenidad y lucidez, había anunciado que
padecía cáncer de esófago y que la enfermedad se estaba extendiendo. También
dejó claro que no se sometería a nuevos tratamientos. “Me estoy muriendo y el
guerrero tiene derecho a su descanso”, dijo entonces. Una frase que resume su
forma de entender la vida: sin dramatismos, con dignidad y con la serenidad de
quien ha luchado siempre según sus principios.
Mucho se ha escrito y se seguirá
escribiendo sobre Pepe Mujica. Y, en la inmensa mayoría de los casos, para
bien. Porque fue un referente no solo sudamericano, sino universal. Antes y
después de ser presidente de Uruguay entre 2010 y 2015, representó una forma
distinta de hacer política: austera, cercana y profundamente humana. Militó
desde muy joven, fue guerrillero, sufrió doce años de prisión durante la
dictadura uruguaya y conoció el dolor y la represión. Pero nunca perdió la
esperanza ni la capacidad de sonreír.
Por mi parte, en estas líneas,
quiero recordar su relación con el Premio Abogados de Atocha, concedido en
2018.
Pero antes, un poco de
historia de los Abogados de Atocha:
El 24 de enero de 1977, un grupo
de pistoleros de extrema derecha irrumpió en el despacho de abogados
laboralistas vinculado a CCOO y al PCE, situado en el número 55 de la calle
Atocha de Madrid. Allí acribillaron a las nueve personas presentes. Cinco
fueron asesinadas —cuatro abogados y un sindicalista— y otras cuatro resultaron
gravemente heridas.
Desde entonces, CCOO de Madrid y
posteriormente conjuntamente con la Fundación Abogados de Atocha, han mantenido
viva la memoria de aquellos hombres y mujeres que entregaron su vida por la
libertad y la democracia.
El Premio Abogados de Atocha se
concede desde la creación de la Fundación, en 2005. Cada año reconoce a
personas e instituciones comprometidas con la democracia, la libertad, la
justicia y los derechos de todos. El galardón consiste en una reproducción en
bronce del emblemático cuadro El Abrazo, del artista Juan Genovés, cuya
escultura también preside la plaza de Antón Martín, junto a Atocha 55.
Pepe Mujica y Reporteros Sin
Fronteras, premios Abogados de Atocha 2018
El 24 de enero de 2018,
coincidiendo con el 41.º aniversario del atentado, el Auditorio Marcelino
Camacho acogió el acto de homenaje anual y la entrega de los Premios Abogados
de Atocha.
Ese año, el Patronato de la
Fundación decidió conceder el premio a José Alberto Mujica Cordano, presidente
de Uruguay entre 2010 y 2015, y a la organización periodística, Reporteros Sin
Fronteras.
En aquella fecha solo pudieron
entregarse los premios a Reporteros Sin Fronteras y a los ganadores del certamen
de narrativa joven “Abogados de Atocha”. Pepe Mujica excuso su presencia, ya
que, por recomendación médica, debido a su estado de salud, no realizaría
viajes a Europa durante el invierno. El galardón quedaba pendiente para un acto
específico en los meses siguientes.
Un entrañable acto de
reconocimiento
Tras varias tentativas, las
gestiones realizadas por la Secretaría de Internacional de CCOO —gracias,
Cristina Faciaben— dieron finalmente fruto.
Así, el 24 de agosto de 2018 tuvo
lugar la entrega del Premio Abogados de Atocha a Pepe Mujica en la sede
confederal de CCOO.
En nombre de la Fundación
Abogados de Atocha, tuve el honor de presentar el acto como director de la
misma, recordando que estos premios reconocen a quienes luchan por la paz, la
justicia, la democracia y la libertad.
El secretario general de CCOO,
Unai Sordo, calificó aquel encuentro como un acto “emotivo” y de enorme
importancia para la organización. Destacó la figura de Mujica como un referente
político, ético e intelectual en América Latina y más allá de sus fronteras; un
ejemplo de sencillez, una virtud que —recordó— la izquierda nunca debería perder.
También aprovechó para reivindicar el valor de la memoria histórica,
fundamental para un sindicato sociopolítico como CCOO.
La entrega del galardón corrió a
cargo del presidente de la Fundación Abogados de Atocha, Alejandro Ruiz-Huerta,
acompañado por Unai Sordo. Alejandro subrayó la humildad de Pepe Mujica y su
firme compromiso con los valores de paz, justicia y libertad que representaron
los abogados de Atocha.
Y para finalizar habló Pepe
Mujica:
No tardó en definirse como “un
viejo luchador” que seguía aprendiendo y que pertenecía a una generación que
creyó, con fe inquebrantable, que era posible cambiar el mundo.
Explicó que el ser humano no
puede perder ni la esperanza ni la capacidad de creer en un futuro mejor.
Insistió varias veces en la importancia del pensamiento y de la cultura, porque
es ahí donde nacen las verdaderas revoluciones.
También reivindicó el valor de la
sociedad y de la solidaridad entre generaciones frente a la soledad, recordando
una de esas frases que resumían su pensamiento: “Los derechos hay que
arrancarlos y para eso hay que organizarse colectivamente”.
Buena parte de su intervención la
dedicó a denunciar el crecimiento desmedido del consumismo y advirtió del
peligro de un “holocausto ecológico” cuyas consecuencias se conocen desde hace
décadas. Denunció la “esclavitud del mercado” como la nueva religión
contemporánea y reivindicó, una vez más, una palabra que repitió varias veces:
libertad.
Una libertad que, según Mujica,
solo es posible cuando somos capaces de gobernar nuestras propias vidas y
nuestras propias cabezas.
Acompaña a este relato vídeo
completo del acto, celebrado en la sede de CCOO, donde se hizo entrega
del Premio Abogados de Atocha a Pepe Mujica. Un acto entrañable y sencillo,
acorde con la humildad que siempre transmitió el expresidente uruguayo, quien
agradeció el reconocimiento con una intervención que fue una auténtica
reivindicación de la vida, la libertad y la dignidad humana.
Y para terminar, poco más puedo
añadir: Solo diré que conocer personalmente a Pepe Mujica, conversar con él y
escuchar su extraordinaria intervención ha sido una de esas experiencias que la
vida regala muy pocas veces.
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| En la imagen Pepe Mujica, Paco Naranjo y Unai Sordo |
—Me dicen que tu apellido es
Naranjo. Entonces… ¿por qué vienes vestido de color limón?, como era
inevitable, rompí a reír sin saber muy bien qué responder.
En su homenaje, la Fundación
Abogados de Atocha, conocedora de su cariño por las flores, ha enviado un recuerdo
personal al Palacio Legislativo de Uruguay, donde se encuentra su velatorio.
Y finalizo con una certeza:
Dicen que nadie muere mientras
permanezca en la memoria de quienes le quisieron y admiraron. A Pepe Mujica,
“el viejo luchador”, como él mismo se definía, nunca lo olvidaremos.
Francisco Naranjo Llanos,
director Fundación Abogados de Atocha (2013-2024) y sindicalista de CCOO.


Paco: es una suerte contar contigo y con tus recuerdos Besos
ResponderEliminarPepe Mujica siempre en nuestra memoria
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