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| Con Rodolfo Serrano en un encuentro periodístico, hace ya varios años. |
El centro de formación Abogados
de Atocha ha sido escenario de la entrega de galardones en la 13ª edición de los
Premios Pilar Blanco a la Comunicación Sociolaboral, que concede
la Fundación Sindical Ateneo 1º de Mayo de CCOO de Madrid desde 2009,
ha reconocido al periodista, escritor y poeta Rodolfo
Serrano.
Cuando desde CCOO de Madrid me
informaron que Rodolfo Serrano, periodista, escritor y poeta, además de padre
del cantautor Ismael Serrano, iba a ser reconocido con el galardón de
los Premios Pilar Blanco a la Comunicación Sociolaboral me lleve una gran
alegría. Esta es la décimo tercera edición de los premios y reconocimientos y
ya han sido bastantes las personas premiadas y reconocidas, pero sin
menoscabo de ninguna de ellas, creo y lo digo con total sinceridad, que
si Pilar
Blanco levantara la cabeza, con lo seria y rigurosa que siempre
fue, felicitaría uno por uno a los miembros del jurado por reconocer a un
periodista de raza como ha sido y es Rodolfo Serrano.
Conocí a Rodolfo a finales de los
años 70 del siglo pasado, cuando estábamos enfrascados en la negociación
de los primeros Convenios Colectivos en RENFE. Tengo un recuerdo,
anécdota o intrahistoria de entonces, que lo define como persona.
Está relacionada con la dirección de la compañía ferroviaria y en concreto
con Miguel Corsini, director de Personal de Renfe por
aquellas fechas. Rodolfo era un reconocido periodista de laboral en El País
y yo era el portavoz de CCOO en el Comité Intercentros y por tanto
informaba a los periodistas de la marcha de las negociaciones y siempre me
enseñaron “que las mentiras tienen las patas muy cortas”.
Pues bien, Rodolfo Serrano y
otros periodistas de laboral asistieron a un almuerzo-comida con Miguel
Corsini, y una vez que dieron buena cuenta de las viandas, ya en los
cafés, Corsini, comenzó a contar a su manera como iban las
negociaciones del Convenio y en especial para que no hicieran caso de
“los bulos” y “milongas” que les contaba algún miembro de la comisión
negociadora, con clara referencia a mi persona.
Cuando Miguel
Corsini finalizo su intervención, Rodolfo Serrano pidió la palabra y
le dijo: “Sr Corsini, le puedo respetar que diga Vd lo que le
parezca, faltaría más, pero no le consiento que tache Vd de
mentirosa a una persona que siempre nos dice la verdad a los periodistas
que estamos aquí. Francisco Naranjo se merece un respeto por su
parte”. Él nunca me contó nada de esto, me entere por otros
periodistas presentes. Solo puedo decir de aquella anécdota: gracias Rodolfo,
siempre te lo agradeceré. Eran tiempos muy duros, estábamos en plena transición
democrática y detalles como el que he contado no los realizaba cualquiera.
Reitero ha pasado casi medio siglo, pero hay cosas que nunca se olvidan.
Después, no es que nos hiciéramos
amigos, pero si nos tratábamos con confianza, seriedad y respeto, al margen de
ideas políticas y personales. Cuando en 1984 Rodolfo tuvo un encontronazo con
CCOO Confederal, por ciertas informaciones que publicó en El País, yo continúe
tratándole con la misma confianza y respeto y jamás me
arrepentí de ello.
En la primera semana de Mayo de
1987, hace ahora la friolera de 36 años, con motivo de la celebración del 4º
Congreso de Unión Sindical de Madrid, convocamos Rueda de Prensa en CCOO de
Madrid, La primera en la que participaba en la Unión Regional. Vinieron tres
periodistas, otros tres se fueron por error a Fernández de la Hoz, sede de CCOO
Confederal. Cosas de la falta de costumbre de realizar ruedas de prensa del
sindicato en la sede de Lope de Vega.
De los tres que vinieron uno de
ellos fue Rodolfo Serrano. Publicó una
breve reseña de aquel encuentro periodístico de
Lope de Vega, en la que se destacaba que Juan Moreno, secretario general
saliente se volvía a presentar y que CCOO en Madrid tenía 90.000 afiliados y
que se estaba intentado consensuar una candidatura única que aglutinara todas
las sensibilidades del sindicato. Después de aquella vinieron muchas más. Solo
hay que hacer un pequeño esfuerzo y tirar de hemeroteca.
Tengo muchas historias de Rodolfo
como periodista y como escritor, quizás demasiadas, para una columna de opinión,
pero no voy a desaprovechar la ocasión de contar alguna más. Por ejemplo, como
es conocido junto con su hijo Daniel: Toda
España era una cárcel: Memoria de los presos del franquismo,
libro que aun se puede adquirir en cualquier librería y libro que
hemos presentado al menos un par de veces en CCOO de Madrid, siendo yo el
responsable de comunicación del sindicato. Siempre con la asistencia de
compañeros del Proceso 1001 que aparecen en el libro. Desde su primera edición
en el año 2002 se han reeditado, al menos que yo conozca cuatro ediciones.
Otra cuestión a destacar es al
hecho, que en el periodo que Rodolfo estuvo de responsable del cuadernillo de
El País-Madrid, sin lugar a dudas es cuando ese periódico
publicó más noticias de laboral, en su sección de local, pues como
es conocido, en general para muchos medios, tiene mayor importancia
que los bomberos salven un gatito que se encaramo a un árbol que 100
trabajadores se queden sin trabajo por un cierre patronal injustificado,
cuestión que no ocurría en lo que cuento.
Como voy de memoria selectiva,
recuerdo que en 1997, con motivo de unas elecciones políticas, un grupo de
compañeros madrileños decidimos solidarizarnos con un dirigente político
histórico gallego, Ángel
Guerreiro, y una vez que recaudamos una cierta cantidad
económica en Madrid, una delegación nos fuimos a Santiago de Compostela a
entregársela en mano a Anxo. Me acompañaron, además de mi querida
compañera Isabel, Ángel Requena y Manolo Lindo.
Después del acto de entrega,
casualmente, en un bar nos encontramos con Rodolfo Serrano, que estaba
siguiendo la campaña electoral con IU y charlamos ampliamente de lo
divino y humano, pero como la memoria es selectiva, solo recuerdo es que ese
día me entere que uno de sus hijos era Ismael Serrano, el cantautor,
ya conocido por su canción “Papa cuéntame otra
vez”. Me dio una gran alegría enterarme.
Yo conocía personalmente a Ismael
y alguno más de sus hijos, pero eran muy pequeños, pues en los años 80 habíamos
coincidido en los primeros de mayo y si sabía de Ismael Serrano cantautor, pero
no lo relacionaba con Rodolfo. Desde ese día de septiembre de 1997 ya me quedo
claro que Rodolfo Serrano, más que periodista, escritor y poeta, es decir
artista de la pluma y la palabra, iba a ser el padre de Ismael. Cosas de la
popularidad, pero Rodolfo encantado. El mismo comenta sonriendo: “Antes Ismael
era el hijo de Rodolfo. Ahora soy yo el que se ha convertido en el padre de
Ismael”.
Volviendo a su faceta de
periodista, solo un par de cuestiones: Cuando desde CCOO de Madrid, el año 2001
lanzamos una campaña para conmemorar el 25 aniversario de la constitución de la
Unión Sindical de Madrid Regional (1976-2001) y decidimos utilizar
el Abrazo de Genovés como símbolo del aniversario, muy poco medios se hicieron
eco de ello, excepto El País, que con la pluma de Rodolfo Serrano hizo el
interesante reportaje titulado: Un
abrazo de 25 años. Ese mismo año, los compañeros de CCOO
de la sección sindical de Radio Televisión Madrid, se encargaron de
realizar el video conmemorativo de
los 25 años y casualmente finalizaba con la canción de Ismael
Serrano Papa cuéntame otra vez. Casualidades de la vida.
En marzo de 2012 (29.M) se
realizó la sexta huelga general de la democracia. Esta vez contra la política
de recortes del gobierno de Mariano Rajoy, es decir contra el PP.
Como casi siempre, por no decir siempre, la mayoría de los medios de
comunicación tacharon a los sindicatos de clase, CCOO y UGT de todo: desde
insolidarios, manipuladores, huelga política, etc, etc. Pocos periodistas se
atrevieron a contradecirlos. Entre esos pocos estuvo de nuevo Rodolfo Serrano.
Este es el artículo que escribió defendiendo la convocatoria de huelga de los
sindicatos: De
la huelga política y otras cosas.
Por mi parte poco más, aunque
podría seguir. Aparte de felicitar a todos los premiados de esta edición, sobre
Rodolfo solo desear que siga escribiendo esas estupendas poesías y que nos
sigamos viendo, aunque sea solo en la presentación de libros y en actos de
premios y reconocimientos como el mencionado aquí. Un rato de charla con él es
más que ir un año a la Universidad. Un gran abrazo amigo Rodolfo y mi más
sincera enhorabuena por este reconocimiento tan merecido.
Francisco Naranjo Llanos,
director de la Fundación Abogados de Atocha y sindicalista de CCOO
Este articulo de opinión
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