LEMA DE ESTE BLOG

Lema de este Blog:

...Vivir consiste en construir futuros recuerdos.(Ernesto Sábato)

PEDRO PATIÑO Y LA LUCHA POR LA LIBERTAD

Quisiera romper la pena secar tu llanto de ser,
Ser libre como tus sueños y ver el día nacer.
Oscura como la noche se acerca la soledad,
Y por las calles se oyen palabras de libertad.
                (Poema de Andrés García Madrid, dedicado a Pedro Patiño)

Pedro Patiño Toledo era un obrero de la construcción  militante activo de  CCOO y el PCE que luchando por la libertad, hace estos días 45 años, fue asesinado por la espalda por un disparo de un guardia civil el 13 de septiembre de 1971, cuando se encontraba repartiendo  propaganda y pegando carteles con los motivos de una huelga, junto a la carretera de Villaverde a Leganés, en el polígono de Zarzaquemada. Ese día se iniciaba una huelga general clandestina en la construcción convocada por CCOO, que duro seis días y que paralizó por completo el sector en Madrid.

La Guardia Civil alegó que había sido un  "accidente”, pero todos los testigos dijeron que fue algo intencionado y que el guardia civil que disparó tenía conocimiento de a quién iba dirigido el disparo.

Pedro Patiño nació en plena guerra civil, el 10 de noviembre de 1937, su padre fue ejecutado extrajudicialmente y su madre condenada a muerte, pena que le fuera conmutada. La primera condena que sufrió dictada en Consejo de guerra por delito de rebelión militar el 17 de febrero de 1959 fue de un año de prisión junto a otros seis procesados, cuatro de ellos, como el propio Patiño según recogía la sentencia, “hijos de padres ejecutados durante la guerra o la posguerra”.

El “delito” que se le atribuía en aquella primera ocasión era imprimir propaganda clandestina que habían editado en “rudimentaria multicopista” doscientos ejemplares de una hoja de reivindicación de derechos laborales bajo la leyenda “Por una vida más digna, por un salario mínimo vital de 100 pesetas con escala móvil”.

Según los  antecedentes que obran en la causa del Juzgado Militar Permanente, Patiño se refugió en Francia en el año 1962 para evitar la persecución por “actividades comunistas en el complot industrial de Villaverde-Getafe”, sumario 1324/1962, en la que fue procesado por pertenencia al Partido Comunista y declarado en rebeldía.

Regresó a España en 1968; fue detenido el 5 de marzo de 1969 durante el estado de excepción por asociación ilícita –era la misma causa que había conocido la justicia militar- y absuelto en sentencia del Tribunal de Orden Público de 12 de diciembre siguiente.

Como decía al comienzo de este breve artículo, el 13 de septiembre de 1971 Pedro Patiño, según el atestado policial, murió por disparo del arma de fuego que portaba un guardia civil, antes de las nueve de la mañana, en un camino junto a la carretera de Villaverde a Leganés, cuando formaba parte de un piquete de extensión del conflicto, junto a otros tres compañeros que visitaban los tajos de la zona.

Los tres acompañantes de Patiño fueron condenados por el Tribunal de Orden Público por delito de “propagandas ilegales” a las penas de dos años de prisión y multa de diez mil pesetas, con arresto sustitutorio de treinta días. Su defensa corrió a cargo del abogado Jaime Miralles.

Según la sentencia el resultando de los hechos probados afirma la acción criminal: “arrojaron y esparcieron en obras y caminos indeterminado número de hojas ciclostiladas, tamaño cuartilla, unas con el pie de Comisión Obrera Provincial de la Construcción de CCOO…otras, pie del Comité de Madrid del Partido Comunista de España”.

Y además en el texto de las octavillas se decía “Compañeros se acerca la hora de la lucha. Del 13 al 20 de septiembre huelga general de la construcción, todos a una, compañeros, para sacarle nuevamente de la cárcel (la sentencia omitía el nombre del preso, se trataba de Francisco García Salve, conocido como el cura Paco) y conseguir nuestros derechos!”.

La familia de Patiño tuvo que esperar hasta junio de 2009 -38 años después desde que se cometió el crimen- para que el Gobierno de turno expidiera un reconocimiento escrito, solo personal, de que Pedro Patiño fue perseguido y encarcelado injustamente “sin las debidas garantías por el ilegítimo Juzgado Especial de Espionaje y Comunismo” y que murió “en defensa de su actividad política”.

En su memoria y reconocimiento en la actualidad existen varias calles en municipios madrileños como Getafe y Leganés, con su nombre, así como diversos centros de formación ocupacional y sindical, como por ejemplo la Escuela de Formación Sindical de CCOO de Madrid “Pedro Patiño”

Esta es la breve historia muy resumida de cómo fue perseguido y como murió un militante obrero de los muchos que lucharon por traer la democracia y la libertad a España.

Dolores Sancho, viuda de Pedro Patiño en el homenaje 
que se realizo en Getafe hace cinco años


El 4 de Octubre de 2011 tuve el honor y la satisfacción de coordinar el homenaje que CCOO, el PCE y otras organizaciones le realizamos en el teatro Federico Garcia Lorca de Getafe hace cinco años, con motivo del 40 aniversario de su asesinato, fecha cuando conocí personalmente a su viuda,  Dolores Sancho,  y a varios de sus compañeros y amigos, solo tengo que decir, alto y claro, que personas como Pedro Patiño o como los Abogados de Atocha son los que de verdad lucharon y algunos de ellos murieron para traer la democracia a España.

Por ello la memoria de personas como Pedro Patiño debe ser reivindicada una y otra vez  porque no olvidar es la   condición necesaria para conocer el pasado, sacar conclusiones sobre el presente, para así mejorar el futuro.




FRANCISCO NARANJO LLANOS
Director de la Fundación Abogados de Atocha

ORGULLOSO DE LLEVAR LA MOCHILA DE IU

No serian más allá de las cinco de la tarde de un caluroso mes de junio cuando llegamos al pueblo, un precioso pueblo blanco de la sierra de Málaga. Me acompañaba un camarada que iba en las listas de diputados de IU de Andalucía. Veniamos de la capital malagueña, después de haber estado toda la mañana repartiendo panfletos electorales en el mercadillo. En el primer bar que encontramos, o quizás el único, nos tomamos un café y preguntamos por la casa del Alcalde y el dueño del bar, antes de contestarnos por lo que le habíamos preguntado nos dice:

-Que vienen ustedes ha intervenir en el acto electoral de esta tarde ¿.
-Si, como lo sabe…
-Porque son Vds. forasteros y preguntan por el Alcalde, les parece poco.

Una vez aclarada la situación nos encaminados a la casa del Alcalde y nos encontramos que en su puerta había una banda de música compuesta por al menos cincuenta miembros de todas las edades. Desde niños de unos 10 años hasta personas con más de 60, todos ellos con su correspondiente instrumento musical.

Veníamos de hacer campaña por distintos lugares de Andalucía, realizando asambleas en los talleres y dependencias de RENFE, fábricas, tajos, reparto de propaganda en mercadillos, etc. Eran las elecciones políticas para el Parlamento Europeo, para las Autonomías y para los Ayuntamientos. Estamos hablando de junio de 1987 y era la primera vez que el PCE y otros partidos se presentaban bajo el paraguas de  IU. En el caso de Andalucía, como IU-Convocatoria por Andalucía.

Yo, como según los estrategas del PCE era muy conocido por entonces, por ser el portavoz de CCOO en el ferrocarril y salir mucho en los medios, me propusieron  ir  el número 13 en las listas por IU al Parlamento Europeo, por supuesto sabiendo que iba de "florero", pues las previsiones máximas eran sacar tres.

Así que cogí la mitad de mis vacaciones laborales para hacer campaña por esa fuerza política recién constituida, bajo el liderazgo de  Gerardo Iglesias, que tanta ilusión creo entonces. En mis 15 días de vacaciones hice campaña, en Madrid, Castilla León, Extremadura y Andalucía y en esas dos semanas me ocurrieron anécdotas variadas.

Candidatura de IU al Parlamento Europeo 
en las elecciones de junio de 1987

Pero volviendo al pueblo que da comienzo este relato: Hablamos con el Alcalde y este nos comento que donde considerábamos donde hacer el mitin, si desde el balcón del Ayuntamiento o en el local del PCE. Después de ver los pros y los contras decidimos hacerlo en el local del PCE y nos encaminamos a anunciarlo, pues muchos del pueblo sabían que ese día había acto pero no estaba claro donde se celebraría. Por cierto allí gobernaba el PCE con mayoría absoluta.

Con una furgoneta con altavoces por delante y detrás de ella los candidatos a los distintos estamentos, Alcalde, Concejales, Diputado Autonómico y Parlamento Europeo, seguido por la amplísima banda de música, nos recorrimos las calles del pueblo para anunciar el acto. Una calles empinadas, que como decía antes, de un pueblo situado en lo alto de un monte, con tantas personas subiendo y bajando por ellas, al ver el cortejo, mas que anunciar un mitin parecía una procesión, pero una procesión pagana, o los de Novecento avanzando, je je.

De vez en cuando parábamos para que la banda tocara tranquilamente  alguna pieza musical, parada que aprovechaban algunos de los vecinos para ofrecernos algún refrigerio y sobre todo algo fresco. Nos tiramos por lo menos un par de horas transitando por la calles hasta que llegamos al lugar del mitin. Lugar que al menos a mí me reservaba otra sorpresa: Un amplio local, con capacidad para cerca de 500 personas, con una larga barra de bar y un gran escenario coronado con dos grandes fotografías de cuerpo entero, desde el techo hasta el suelo,  de dos históricos del PCE: José Díaz (secretario general del PCE entre 1932 y 1942) y Dolores Ibarruri “Pasionaria”.

Imagen de Novecento


Así que una vez allí y después de tomarme el penúltimo refrigerio, con un buen moriles, el mitin fue coser y cantar. De las mejores intervenciones que he realizado en campañas electorales. Con el salón abarrotado de incondicionales, solo con mirar y señalar a esos  dos grandes líderes del comunismo histórico español que estaban en mis espaldas: Pepe Díaz y Pasionaria lo tenía uno todo hecho. Y hablando de hacer, lastima de no haberme hecho un selfie, tan de moda ahora y tan escasos entonces.

Eso fue un día, como dije antes del mes de junio de 1987, al día siguiente participamos en otro pueblo de Málaga, esta vez en llano, en un precioso parque, habilitado al efecto con cerca de 500 sillas y con muchas intervenciones desde el escenario: El presentador, que dicho sea de paso era un poco tartamudo, el candidato a Alcalde, un candidato al parlamento regional, el responsable de IU de Málaga y el del pueblo, alguien de los Verdes y yo mismo. Teniendo en cuenta que eran mas de la nueve de la noche y éramos seis los oradores,  yo propuse que fuéramos cortitos en nuestras  intervenciones para que el acto no resultara pesado. Quedamos que nadie pasara en su intervención de 10 minutos.

Y dicho y hecho, el presentador se encargo de reiterar el tema de los tiempos en cada una de las intervenciones para que nadie se pasase y en una hora y pico habíamos terminado. Y ohh, sorpresa, después de los aplausos de rigor, el respetable público nos pedía en voz en grito que repitiéramos la faena, pues eran algo menos de las 10,30 h de la noche y allí se estaba muy fresquito y  a gusto.

Y claro el público manda. Nos reunimos los del estrado y decidimos hablar otros cinco minutos cada uno. Así que todos contentos. Nunca ni antes ni después me había ocurrido, pero así es la vida. Como decía Don Quijote: cosas veredes amigo Sancho, o lo que es lo mismo, verdad verdadera.

Por cierto ese año en el pueblo de la sierra continuo ganando IU por mayoría absoluta, en el otro quedamos mas menos igual que antes, con tres o cuatro concejales y lo que no se si contribuimos o no a sacar algún voto, aunque yo creo que en los dos lugares, como diría un castizo: “ya estaba todo el pescado vendido”, pero a mi me cabe el honor de además de contarlo, de haberlo vivido con el orgullo de llevarlo en mi mochila o en esa gran mochila que fue IU y que espero siga siendo.


RONTEKY

PACO CAÑO: ORDENANDO LA MEMORIA

El 18 de abril de 2016 falleció en Madrid a la edad de 69 años, Francisco Caño, Paco para los amigos, victima de una cruel enfermedad (cáncer de pulmón).

Con una humanidad que servirá de ejemplo a las generaciones venideras, Paco dedicó cada segundo de su vida a luchar contra la injusticia social y por la dignidad de las personas que menos tienen. Por hacer de Madrid y de sus barrios populares lugares más habitables, solidarios y abiertos. Lo hizo desde el Partido Comunista de España, desde Izquierda Unida, desde CC.OO. y, por supuesto, desde la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) y desde su barrio, de la mano de la Asociación de Vecinos Villa Rosa, de la que fuera fundador y auténtico alma mater.

Paco Caño lo fue todo en el movimiento vecinal. De hecho, no es posible hablar de las asociaciones vecinales de Madrid sin mentarlo y reconocerlo. La Asociación de Villa Rosa fue una de las veinte entidades que en 1977 dio vida a la FRAVM, organización que hoy cuenta con 270 agrupaciones y más de 114.000 socios y socias. Vinculado desde aquellos primeros años a la “Fede”, el 10 de enero de 2005 reemplazó al histórico Prisciliano Castro como presidente de la entidad, cargo que ocuparía hasta el 23 de mayo de 2007, cuando Nacho Murgui, hoy concejal y responsable del Área de Gobierno de Coordinación Territorial y Asociaciones del Ayuntamiento de Madrid, recogió su testigo.

Durante sus algo mas de dos años de su mandato, con el acuerdo de las asociaciones vecinales, el Consistorio de la capital desarrolló importantes Planes Especiales de Inversiones y Actuaciones en barrios desfavorecidos de distritos como Villaverde, Puente y Villa de Vallecas, San Blas, Vicálvaro, Tetuán, Carabanchel y Latina.

Hablar del movimiento vecinal madrileño es hablar de Paco Caño: de su entrega sin límites, de su tesón, de su paciencia infinita, de su coherencia. Persona de convicciones férreas aunque profundamente abierto y tolerante, se dejó la piel para lograr la unidad del movimiento vecinal y de este con otros como el sindical y el conservacionista.

 Gran impulsor de los huertos urbanos comunitarios, al frente de la Comisión de Medio Ambiente y Consumo de la FRAVM trasladó a las asociaciones vecinales las visiones y demandas del ecologismo social. Detrás de la incorporación al movimiento ciudadano de cuestiones como la lucha contra la polución atmosférica y la contaminación electromagnética, la gestión ecológica de residuos o los grupos de consumo responsable, se halla también la huella del infatigable Paco. 

Conocí a Paco Caño hace muchos años, en la década de los 70 del siglo pasado. El militando activamente en las asociaciones de vecinos y yo en el sindicalismo de clase, en tiempos difíciles para los vecinos y para los trabajadores y que era necesario aglutinar las fuerzas de ambas instituciones para conseguir logros para los mas desfavorecidos.

Por aquel entonces, los dos jóvenes, los dos estábamos en el mismo lado de la tapia y así hemos continuado. No con todas las personas que coincidías hace 40 años siguen igual. Como decía un amigo, compañero del metal: “unas personas evolucionan y otras degeneran”. En el caso de Paco su evolución ha sido constante, pero sin abandonar el “hilo rojo”, ese hilo rojo que le ha hecho luchar toda su vida por las causas mas justas.

En la ultima época y por azares del destino hemos coincidido en el Patronato de la Fundación Abogados de Atocha desde su creación hace algo mas de 10 años y de nuevo el espíritu de Paco ha coincidido con la filosofía  y el espíritu de la Fundación que no es ni mas ni menos que conservar y dar a conocer la memoria de los Abogados Laboralistas asesinados en Atocha 55, hizo el  24 de enero de 2017, 40 años.

Francisco Caño en una reunion del Patronato de la Fundación Abogados de Atocha 

Lo recuerdo en la mayoría de las ocasiones con un libro bajo el brazo  pues aprovechaba cualquier viaje en metro o en autobús para ilustrarse. Buen conversador y con una buena memoria era una auténtica historia del movimiento vecinal madrileño para cualquiera que lo quisiera escuchar. Esa cualidad lo convirtió en todo un  maestro para jóvenes activistas vecinales. 

Una de las ultimas ocasiones que charle ampliamente con él, al margen de las reuniones del Patronato de la Fundación,  hará unos seis meses, por supuesto de política, fue en una sede que la FRAVM tiene en la calle San Damian, en el barrio de Lavapies, lugar donde en los últimos tiempos Paco se tiraba horas y horas con una clara, concreta  y decidida ilusión: ordenar la memoria histórica de la FRAVM. Un legado que quería dejar a disposición de las actuales y futuras  generaciones del movimiento vecinal, “pues lo hecho y además si esta escrito”,  escrito queda. Y no digo más…

En su ultimo adiós en el Tanatorio de la Paz lo comentaba con la compañera Mari Carmen de la Federación de Vecinos y con Manoli, su compañera de fatigas: Paco era una persona sencilla, afable y siempre dispuesta a dar la cara por lo que consideraba justo, sin esconderse,  pero a su vez sin  protagonismo, pues su autentico afán era conseguir mejoras para los vecinos de Madrid  y para ello él consideraba  necesario  la unidad y el consenso vecinal,  sin renunciar a sus ideales. Que razón tenia!.

Descansa en paz Paco Caño, los vecinos de Madrid y tus amigos personales, políticos y sindicales te recordaremos siempre.  Desde la Fundación Abogados de Atocha decirte que siempre estarás en nuestra memoria.

FRANCISCO NARANJO LLANOS

Director de la Fundación Abogados de Atocha

SE NOS FUE EL CURA PACO, UNO DE LOS 10 DE CARABANCHEL

El sábado 5 de Marzo ha fallecido en Madrid, a la edad de 85 años, Francisco García Salve, “El Cura Paco”, histórico sindicalista de CCOO, gran luchador por las libertades sindicales y políticas en nuestro país, siempre defendiendo a los más desfavorecidos y a la clase obrera. Paco era una de esas personas que llevamos algunos con mucho orgullo de clase y como referente en nuestra Mochila, aunque en los debates en algunas ocasiones no hubiéramos coincidido, cuestión que no tiene que ser óbice para que admirásemos su capacidad intelectual y política.

De orígenes modestos, nació en un pequeño pueblo de Zaragoza en 1930 (Farlete) y perdió a su padre siendo un niño, en 1934,  durante la revolución de Asturias. Recogido por los abuelos en Palencia, la madre lo llevó cuatro años después a vivir a Bilbao, en casa de su tío Vicente, tranviario y sindicalista de UGT, persona que fue condenada a muerte por el régimen franquista “por el grave delito” de tener en su casa un retrato de Pablo Iglesias, el fundador del PSOE y UGT.

Cursó estudios en un colegio de jesuitas e ingresó en la Compañía de Jesús al terminar el Bachillerato. Su proximidad al movimiento obrero se inició por su conocimiento directo, mientras residía en San Sebastián, de la represión que sufrían algunos participantes en huelgas. En 1967 se trasladó a Madrid donde, además de ejercer de cura obrero, trabajo como peón de la construcción, en muchas empresas y fue despedido de todas por implicarse en las reivindicaciones, luchas y huelgas que en ellas se desarrollaban junto con otros dirigentes históricos de aquellas incipientes Comisiones Obreras de la Construcción, Arcadio, Macario y Tranquilino.

En junio de 1972, conjuntamente con la dirección nacional de CCOO, Paco fue detenido en el convento de Oblatos de Pozuelo de Alarcón, en el caso conocido popularmente  como Proceso 1001 o los 10 de Carabanchel, junto con Marcelino Camacho, Eduardo Saborido, Nicolás Sartorius, Fernando Soto, Juan Muñiz Zapico, Francisco Acosta, Miguel Ángel Zamora, Pedro Santiesteban y Luis Fernández Costilla.



A consecuencia de esa detención a los 10 dirigentes sindicales de CCOO acusados  en el Proceso 1001 los condenaron a 164 años de prisión por los jueces del régimen franquista (TOP). Paco fue condenado a 19 años de prisión y aprovecho el tiempo que estuvo en la cárcel, (tres años y medio), para iniciar los estudios de Derecho, que terminó ya en libertad. Tras dejar la orden y el sacerdocio, además de pertenecer varios años a la Dirección Confederal de CCOO y también al Comité Central del PCE,  ejerció como abogado laboralista hasta su jubilación

Conocí personalmente a Paco en la década de los 70 del siglo pasado y siempre me pareció una persona con unas ideas políticas muy firmes y una conciencia de clase a prueba de bombas. Sus libros “Yo creo en la clase obrera” y “Con esta sangre obrera”, entre otros, lo atestiguan. Libros que dicho sea de paso por decir verdades como puños le hizo pasar por los tribunales. También lo escuche participar en los Consejos Confedérales y en los primeros Congresos de CCOO ya en democracia y aunque se quedara en minoría, cosa que ocurría en muchas ocasiones,  defendía con gran vehemencia y cargado de argumentos sus propuestas.


La ultima vez que estuve con él fue hace poco mas de un año, en enero de 2015,  en la presentación del libro:  “Preso político, cura obrero y sindicalista de CCOO” y la verdad es que me encanto ir pues  escuchar en vivo y en directo a una persona de 84 años que han vivido intensamente la dictadura franquista y esa transición española, tan denostada por algunos en los últimos tiempos, te da moral, sobre todo porque uno también algo la ha vivido y aunque pueda tener algunas discrepancias coincide con el en lo esencial.

Y es que en lo esencial coincidimos casi todos, en lo que se tuvo que luchar en las calles, en las fábricas y en el tajo,  para llegar a una democracia en nuestro país  y a tener una Constitución que en aquellos momentos (año 1978) era ejemplo para muchas democracias avanzadas y consolidadas.  Aunque algunos despectivamente califiquen ahora aquella etapa  como el  “régimen” de la Transición  y que hay que acabar con él.

También participaron en la  presentación del libro Nicolás Sartorius, Paca Sauquillo, Cristina Almeida, Ignacio Fernández Toxo  y el historiador y autor del libro Juan Antonio Delgado.


Pero como el protagonista principal era Francisco García Salve “Paco el Cura”, solo comentar sobre ese evento, esta breve reflexión, que una persona con 84 años, que son los que tenia Paco, con una mente lucida y una buena memoria, daba gusto oírle decir con esa gran voz: “Hay que continuar luchando para recuperar lo que el  Gobierno del PP   nos esta robando en estos últimos años. Sobre todo me refiero a  lo más preciado,  que es la cultura,  la educación y  la historia”.

Yo por mi parte nunca olvidare Paco, que tú  fuiste uno de los pocos dirigentes sindicales que  nos enseñaste conciencia de clase, cuando algunos comenzábamos a caminar por el sindicalismo, pues además de que por entonces eras el responsable de la secretaria de formación confederal de CCOO, lo reflejas en algunos de los cerca de cuarenta libros que has escrito hasta la fecha. El que mas recuerdo, como decía antes, y  creo que fue de los más leídos, era “Yo creo en la clase obrera”.

Gracias Paco, por haber estado ahí y no lo dudes eternamente te recordaremos, pues siempre ocuparas un lugar preferente en el renacer del movimiento obrero en España, pues personas como tú han hecho posible que en nuestro  país aun quede conciencia de clase.

 FRANCISCO NARANJO LLANOS

Director de la Fundación Abogados de Atocha

EL CHARCO DEL OBRERO

En los años sesenta y especialmente por cuestiones económicas una gran mayoría de madrileños veraneaban en la ciudad. El calor y la escasez de piscinas hacían que las orillas del Manzanares, la casa de campo  y las pocas piscinas que había, se llenasen de gente buscando un alivio al sofoco veraniego.

Una de las más concurridas era la piscina del Parque Sindical de Madrid, que con una capacidad de 12.000 metros cúbicos fue en su día la más grande de Europa. Fue inaugurada por el Dictador Franco el 18 de julio de 1958junto al ministro Solís, para disfrute de los «productores» denominación que recibieron durante años los trabajadores.

Conocida popularmente como «el charco del obrero», algún domingo sus instalaciones recibieron a 40.000 madrileños, y de manera muy habitual, llegaban a cerca de 30.000. Había tres piscinas. Una para niños de solo 40 centímetros de profundidad. Otra enorme, de 132 por 80 metros, con una profundidad de 1,20 metros, ideal para la mayoría de los visitantes, que o no sabían nadar o no lo hacían muy bien.

Para los más avezados, una piscina olímpica de 50 metros y una profundidad de entre 1,5 y 4 metros, que contaba con la innovación de la iluminación nocturna, lo que le permitía albergar competiciones nocturnas. Los bañistas llegaban la mayoría en autobus o tranvía y cargados con las viandas necesarias para pasar un día lejos del calor de la ciudad. Acudían familias enteras o pandillas de amigos.

Era el del Parque Sindical un veraneo barato, casi a la puerta de casa. Se admitían bebidas y comidas y había merenderos para poder almorzar cómodamente. Los precios del restaurante eran módicos -algún día se podía dar un capricho la familia-, la sombra de los chopos agradable para una siestecita, el entorno mejor que las calles del barrio antes de ponerse el sol, y las horas transcurrían placidas entre los cantos de las chicharras, los gritos de los niños, el bostezo de la suegra, el sonido del chapoteo de la piscina y alguna que otra risa.

Mi anecdota comienza una tarde de un caluroso verano del año 1970 en Madrid. Acababa de comer en una casa de comidas baratas cerca de Tirso de Molina y  a continuación me encamine al “charco del obrero” a pegarme un buen baño y hacer tiempo hasta la hora de entrar a trabajar a las ocho de la tarde en la estación de RENFE de Imperial.

Ese día estaba contento y feliz, pues mis padres acababan de comprarme un anillo de oro de los llamados sellos con mis iniciales grabadas y además esa misma mañana había comprado un single de Armando Manzanero, con la canción muy popular por aquellas fechas “somos novios”, pues a la semana siguiente aprovecharía para ir a Mérida y regalárselo a mi novia que cumplía años, 18, para ser exactos.

Así que sobre las cinco de la tarde entre en el Parque Sindical (actual Parque Deportivo Puerta de Hierro) con una pequeña bolsa de deporte verde donde llevaba el disco de Armando Manzanero, un bocadillo un periodico y unas ganas enormes de meterme en el agua.


Me cambie en los vestuarios, unos enormes vestuarios, pues eran miles los que frecuentaban estas instalaciones, pues ademas de piscina tenia canchas de baloncesto, campos de futbol y otros espacios deportivos, pero la gran mayoria iban a lo que yo a remojarse el cuerpo.

Una vez cambiado y puesto el bañador entregué la ropa en los vestuarios a cambio de una ficha numerada y con la bolsa verde al hombro, a la que incorpore la cartera, el reloj de pulsera y el anillo de oro (no fuera que se me cayera al agua) y me encamine directamente a los márgenes de esa gran y poblada piscina.

Deje la bolsa verde al lado de un árbol, cercano al borde de la piscina para que estuviera a mi vista y me di un chapuzón de campeonato. A pesar de que debido a la mucha gente que había no estaba muy fría -yo diría que más bien templada tirando a caliente- se me quitaron todos los sudores y calores del cuerpo. Como vulgarmente se dice “me quede como nuevo”.

Después de un rato tomando el sol y sin quitarle un ojo a la bolsa verde me volví a meter otro ratito. Salí, me duche en las duchas pegadas a la piscina y  me apreste a dar buena cuenta del bocadillo, pues seria cerca de las siete de la tarde y como decía antes tenía que comenzar a trabajar a las ocho. Y ohh, sorpresa, la bolsa verde había desaparecido del lugar donde la había dejado.

Después de buscar la bolsa verde por los alrededores infructuosamente y jurar y maldecir en varios idiomas, incluido el arameo, me encamine a los vestuarios para requerir la ropa e irme inmediatamente a trabajar, pues ya seme estaba haciendo tarde.

Llegue a los vestuario y ohh, sorpresa,  no me dan la ropa porque no llevo ficha y según sus normas no pueden entregarla a no ser que le enseñe el DNI u otra documentación que acredite que yo soy yo. Y yo solo llevaba el bañador, pues la ficha, la documentación, el single del Armando Manzanero, el Marca, el bocadillo y por supuesto el anillo de oro se habían quedado en la bolsa verde.  La única opción que me daban era que me quedara al cierre de la piscina y que si quedaba alguna ropa después de irse todos esa seguramente seria la mía.

Después de un rato de debate y discusión al comienzo y de lloros y  ruegos al final, con los encargados de los vestuarios, conseguí que me dejaran pasar a coger mi ropa,  que dicho sea de paso,  menos mal que me quede con el lugar donde lo habían colgado pues allí había cientos de perchas con su correspondiente ropa cada una. Al final quedamos tan amigos y recuerdo que incluso me prestaron dinero para poder coger el autobús. Llegue al trabajo un poco tarde, pero llegue incluso vestido.

En fin que vaya tarde de verano la de aquel día. Días después volví a las instalaciones del “charco del obrero” y había aparecido la bolsa verde con la documentación, pero del poco dinero que llevaba, el anillo de oro y del disco “somos novios” de Armando Manzanero, nada de nada. Así que aprovechando la ocasión les dejo con la canción.





RONTEKY

“EL ABRAZO” DE GENOVES EN ANTON MARTIN

Desde junio de 2003 en la madrileña plaza de Antón Martín, frente al número 55 de la calle Atocha está situada la Estatua que representa el cuadro El Abrazo de Juan Genovés.

Para conocimiento general de la ciudadanía madrileña y de quienes nos visitan de otros lugares es preciso en primer lugar dar a conocer el trágico suceso ocurrido en la noche del 24 de enero de 1977, hace ya 39 años. Ese día un grupo de pistoleros de extrema derecha irrumpieron en el despacho de abogados laboralistas vinculados a CCOO y al PCE situado en el número 55 de la calle Atocha, a pocos metros de la plaza de Antón Martín, irrumpieron en el despacho  y ametrallaron a las nueve personas que allí se encontraban a punto de comenzar una reunión de trabajo; eran los denominados como Abogados de barrio. El resultado de aquel atentado fue de cuatro abogados y un sindicalista asesinados. Resultando gravemente heridos otros cuatro abogados.

En el año 2001, un año antes de conmemorar el 25º Aniversario del atentado, CCOO de Madrid puso en marcha una iniciativa dirigida a las corporaciones locales madrileñas cuyo objetivo consistía en que los Ayuntamientos, dedicaran un espacio público, calle, plaza, monumento, etc.,  en recuerdo y homenaje a los Abogados de Atocha que antes de su asesinato habían puesto su conocimiento y compromiso al servicio de los ciudadanos de los municipios, incluido Madrid Capital.

La respuesta fue enormemente positiva. En un corto  período de tiempo, y en su memoria, veinticuatro municipios de la Comunidad de Madrid de todos los colores políticos tenían en sus  callejeros una referencia con el nombre “Abogados de Atocha”.

Importante fue también la presencia e intervención de la dirección del sindicato en los plenos municipales a la hora de debatir la moción correspondiente por la cual, se daba a conocer un hecho que muchos concejales y vecinos asistentes a los plenos desconocían. La inauguración pública de las calles, plazas, esculturas…. Fue un paso más para dar a conocer y poner en valor la figura de los abogados que sufrieron aquel criminal atentado

En el caso de la capital, siendo Alcalde de Madrid José María Álvarez del Manzano, nos encontramos con más dificultades, cuando en las mismas fechas se revindico también un espació público y en especial que la obra El Abrazo en su versión escultura, (primera y única realizada por Juan Genovés) se situara en la plaza Anton Martín,

La iniciativa contó de forma inmediata con el apoyo de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos y de los grupos municipales de IU y PSOE y fue después de mucho trabajo, manifiestos, recogida de firmas, etc, cuando un par de años después, la petición fue aceptada por el equipo de Gobierno del PP y votada por unanimidad por el pleno del ayuntamiento madrileño en 2002.

Por supuesto antes de hacer la propuesta a los grupos municipales, en CCOO teníamos el consentimiento expreso del autor, Juan Genovés, que estaba encantado que su “abrazo” sirviera como recuerdo y homenaje a esos trabajadores por la libertad y la justicia,  que eran y son los Abogados de Atocha.

La inauguración del monumento tuvo lugar un año después, el 10 de junio de 2003, fecha que por aras a la casualidad coincide con otro hecho histórico en la Comunidad Autónoma Madrileña, ya que fue el día que se perpetró el nefasto hecho antidemocrático en el parlamento regional madrileño, denominado  Tamayazo. Pero eso es otra historia.

Años después, en el en 2007, coincidiendo con el 30 aniversario del atentado fascista y ya constituida la Fundación Abogados de Atocha, solicitamos al gobierno del ayuntamiento madrileño la colocación de una placa que explicara el significado del Monumento, como dice su texto: “para conocimiento del pueblo de Madrid y quienes nos visitan”, propuesta que fue aceptada de inmediato por la Corporación Municipal. 

Placa situada en la estatua de Juan Genoves en Anton Martin 

Habíamos detectado dificultad a la hora de comprender por parte de los ciudadanos el por qué de la escultura de Juan Genovés y en ese lugar de Madrid. Al día de hoy  la leyenda de la Placa explica de forma resumida su significado, del mismo modo que hacemos nosotros en este articulo de opinión.  

Recordar aquí que “El Abrazo”, cuadro pintado por Juan Genovés  en los años 70, fue un  símbolo de la transición española, con cuyas copias en forma de póster se revindicó la amnistía y la libertad en nuestro país. Uno de estos pósteres estaba colgado en el despacho de abogados laboralistas en  Atocha 55, lugar donde fueron asesinados el 24 de enero de 1977.

También se conoce esta obra popularmente con el nombre de “Amnistía”, por haber sido utilizada por la Junta Democrática en 1975/1976 para pedir la liberación de los presos políticos de la Dictadura Franquista en España, reproduciéndose  miles de  copias, que se vendían para sufragar los gastos de la campaña.

Igualmente, el cuadro fue durante muchos años el símbolo de la prestigiosa ONG, Amnistía Internacional, organización todavía incipiente. Con los ingresos económicos de la venta de reproducciones de El Abrazo, pudo costear su primera sede en Madrid.

Por cierto de la misma manera, en el 2001, CCOO de Madrid eligió también esta obra para conmemorar el 25º aniversario del sindicato en la región madrileña, reproduciéndola en libros, carteles, agendas, pegatinas, etc, tras recibir la autorización de su autor.
  

Raúl Cordero Torres y Francisco Naranjo Llanos, son Vicepresidente y Director respectivamente de la Fundación Abogados de Atocha

GENTE DECENTE EN EL CONGRESO

En los distintos actos que por estas fechas realizamos para recordar y homenajear a los Abogados de Atocha, y que en este año 2016 se está conmemorando su 39 aniversario, escucho una serie de reflexiones y preguntas sobre las frases de desprecio de la historia de la transición en España, por parte de dirigentes de alguna de esas organizaciones políticas llamadas emergentes y que de la cual muchas personas consideran que son de izquierdas,  aunque publicamente revindican "la centralidad del tablero", que no esta claro que significa, pero todo indica que se refieren a que se situan en el centro, para así poder decir que no son de derecha ni de izquierda.

Esta es mi humilde opinión sobre el tema:

Mi reflexión parte de la base que si estos mártires de la libertad que fueron Los Abogados de Atocha, vilmente asesinados en enero del 77, hubieran sobrevivido, hoy seguirían defendiendo la política que que su partido, el PCE, concibió en la transición y que en parte se plasmo en la Constitución de 1978, teniendo en cuenta la correlación de fuerzas, y mostrarían su indignación con la tergiversación o ignorancia de quienes hoy hablan de pacto de castas, de régimen del 78, etc.(ver entrevista de ayer mismo a Alejandro Ruiz-Huerta, ultimo superviviente de Atocha)

A mi entender en aquellas fechas no hubo  favores del franquismo, los avances y los derechos democráticos se consiguieron gracias a las movilizaciones, con grandes huelgas protagonizadas por los sindicatos de clase y de forma especial por CCOO y con aquellas grandes campañas por la libertad y la amnistía.

En la actualidad políticamente algunos  pueden erigirse en la gran esperanza blanca para millones de ciudadanos cabreados y maltratados social y laboralmente, pero  pierden toda credibilidad política e histórica  cuando con injusta osadía y faltando a la verdad insultan la memoria de la transición, con su cantinela de “pacto de castas y de régimen del 78”, o la ultima ocurrencia, que “por primera vez llega gente normal y decente  al Congreso”.

Olvidando que en el Congreso también entraron y estuvieron, precisamente en esas fechas que ningunean, porque fueron votados por el pueblo español, personas tales como, Dolores, Carrillo, Alberti, Marcelino, Lopez Raimundo, Cipriano Garcia, Simón Sánchez Montero, Eduardo Saborido, etc., etc., los cuales unos venían del exilio y otros de la cárcel y trabajaron lo que pudieron en una situación muy complicada, para sacar a este país del pozo de la dictadura franquista. Y si dicen que ellos son “los decentes”, que quieren decir que estos que he nombrado eran “indecentes ”...?



Por favor un poco de humildad, respeto y memoria histórica, porque seguir insistiendo en esos eslóganes demagógicos, lo considero tan insultante, injusto y despreciable, como comparar a aquellas personas, que en aquellas fechas pagaron con su sangre y muchos de ellos con su vida, para construir la  democracia,  con quienes todo lo que han hecho en su vida es exprimir a la clase obrera, para construir su propio patrimonio.

Así que amigos vale ya de despreciar el esfuerzo de muchos por luchar por la libertad y por la democracia, vale ya de ningunear a quienes tuvieron el valor y la generosidad de trabajar para el futuro, vale ya de la estupidez del “Régimen del 78” , vale ya de frases demagógicas, tan alegadas de la verdad histórica...

En cuanto al ADN de los Abogados de Atocha, son nuestros referentes y por tanto reiterar una vez mas, que al igual que los derechos sociales y laborales no se heredan y hay que defenderlos cada día, la llama de los Abogados de Atocha es necesaria que este encendida todos los días para así no olvidar sus enseñanzas y seguir recordando y llevando a la practica el espíritu de Atocha, que se concreta esencialmente en los valores de libertad, igualdad y justicia.

Desde la Fundación Abogados de Atocha es nuestro compromiso y por ello quiero terminar con la frase del poeta Paul Eluard y que tanto le gusta decir a nuestro Presidente y sobreviviente de aquel vil atentado, Alejandro Ruiz-Huerta y que en la práctica se ha convertido en nuestro lema: “Si el eco de su voz se debilita, pereceremos”.

RONTEKY