LEMA DE ESTE BLOG

Lema de este Blog:

...Vivir consiste en construir futuros recuerdos.(Ernesto Sábato)

DOLORES SE LLAMA LOLA (Cuento de Navidad)

   
Aquella mañana del dia de Navidad María se había levantado con dolores, muchos dolores y no sabía explicar por qué. No tenía ganas de desayunar y a la fuerza se tomo un café. Desde la noche de Nochebuena seguía con mal cuerpo, malestar que no se le quitaba a pesar que se había tomado un par de aspirinas, llamo a su novio para que la llevara a urgencias.

A media mañana llego su novio, José, con el coche de su madre que ese día se lo había dejado  en casa y sobre las 12 horas llegaron a urgencias del Hospital Puerta de Hierro de Madrid y como casi siempre por la cantidad de personas que había en urgencias, hasta cerca de las 14 horas no la atendieron. María, cada vez tenía más dolores y no se tenía en pie.

Cuando la madre de José llego a casa, vio una nota de su hijo donde le explicaba lo que había pasado y porque había utilizado el coche, inmediatamente se desplazo al hospital a buscarlos ya que eran  las tres de la tarde y aun no habían vuelto y no contestaban al teléfono móvil.

 Mientras tanto en el hospital José  estaba cada minuto que pasaba más  asustado y preocupado  porque veía María cada vez más malita, menos mal que por fin sobre las 15,30 horas la pasaron al box. María no quería hablar nada y se limitaba a quejarse por los dolores y a llorar. En el box el médico de urgencias lo primero que le pregunto a José fue que si su novia padecía alguna enfermedad  y él le  dijo que no, que él no tenía constancia y  creía que no.

Le pidieron que saliera del box para reconocerla y treinta minutos después sale el médico y le dice: “Enhorabuena chaval, María está bien y te informo que has sido padre de una hermosa niña”. José se quedo tan sorprendido que no sabía si llorar o reír.

Mientras tanto unos minutos después  llego la madre de José  pidiendo que la dejaran pasar a urgencias, diciendo que venía a ver a la novia de su hijo, que la habían traído hace un par de horas, buscaron su nombre y le dijeron “María ha sido dada de alta”. Ella pensó, que bien, aun podemos comer en casa. Un minuto después rectificaron. “Perdone señora, pero ha sido trasladada a maternidad”. La señora lo primero que piensa es que María  lo mismo estaba  embarazada y ha abortado. En esto la preguntan: “quién ha dicho que es usted”…

Ella contesta de nuevo que es la madre de José, el novio de la paciente. Entonces la piden sentarse, que la van a contar algo. Es que vera Ud., “su futura nuera ha tenido una preciosa niña”. A ella le entra un pasmo y la risa floja  y entre risas consigue decir  “hoy ni  comemos en casa y encima tenemos uno más en la familia”. Su hijo José tiene 20 años y ella, su futura nuera 17. El vive con su madre. Ella, María, es de fuera de España y vive en un piso compartido con unas chicas.

A José el médico de urgencias le pregunto, “pero chaval tú no te acostabas con tu novia… como no has notado nada”, a lo que el muchachito respondió: “no, no note nada, creí que se estaba poniendo gorda…, además como no se denudaba porque es muy tímida…”

La señora madre se  lo tomo bien, que remedio, de golpe se encontró con dos críos y un bebe. Un día después se los llevo a casa a los tres. Una casa pequeña con un par de habitaciones.  A ella, a María, la acomoda en la habitación de José  y a él le manda al sofá. A María que no dejaba de llorar desde que había tenido el bebe le dice: " deja de llorar Maria que ya no tiene remedio, esto es lo que  hay, así qué haberlo pensado antes”

Y esto es lo que ocurrió aquel día que María se había levantado con dolores, con muchos dolores, tantos que a la recién nacida niña de José y de María le pusieron de nombre  DOLORES, pero la llaman LOLA.




                                                      Dolores se llamaba Lola: , Los Suaves

P.D.- Esto que cuento hoy, como “Cuento de Navidad” ocurrió de verdad, verdadera,  hace seis años en Madrid. Ahora los chavales, a pesar de la crisis, han alquilado un piso para emanciparse. Han estado con la madre de José hasta hace unos meses.
La chica, como comentaba antes, tenía 17 años y estaba sola en Madrid, trabajaba como empleada de hogar y aunque viviera con otras compañeras  tenía terror a contar su estado, no se lo conto a nadie, ni siquiera a su novio. Debió  pasar un infierno. Y aunque parezcan mentiras, estas realidades existen aun en nuestro pais, solo  hay que poner oído y escuchar a la gente, tienen muchas cosas  que contar…

RONTEKY

LOS AÑOS DEL HAMBRE.( EN CASTUO: LA JAMBRE )

(…Yo te traigo la güena simiente,
la flor del granero:
trigo rubio, más rubio que el oro
que d'América trajo el agüelo;
trigo rubio que en pan convirtiera
la Jambre, si Amor no anduviera por medio…

...del poema LA SEMENTERA,
de Luis Chamizo)

Después de escribir hace un par de semanas  la entrada del blog  sobre la guerra civil en Extremadura, unos días después y por azares del destino,  por pura coincidencia, mi nieto me pregunto que quien reinaba en España cuando yo era pequeño. Lógicamente yo le conteste que en aquel tiempo, los años cincuenta,  no reinaba nadie en nuestro país, pues entonces éramos  “gobernados” por la dictadura franquista,  un régimen dictatorial militar. Y ya puestos le conté algunas  de las cosas que yo mismo viví, algunas anécdotas, eso sí dulcificándolas y aun así  mi nieto, con nueve años, le parecían increíbles.

Esto que cuento me da pie a reiterar lo necesario que es que todos conozcamos la historia, nuestra historia real y después que cada cual opine lo que considere oportuna. En fin, aquí voy a contar algunas de las cosas que le conté a mi nieto y otras que no se las conté porque considere que aun es pequeño para comprenderlas.

Como todo  el mundo sabe, o debería saber, después del sangriento y cruel golpe de estado y posterior guerra civil que finalizo con el triunfo del fascismo en 1939, los españoles  vivieron una de las épocas más trágicas desde  los años cuarenta hasta más allá de los cincuenta, en cuanto a pasar hambre, pues en cuanto a la represión fue mucho más allá, hasta prácticamente  la muerte del dictador en 1975, pues como se recordara Franco firmo las ultimas penas de muerte de cinco jóvenes por motivos políticos, jóvenes que fueron ejecutados  el 27 de septiembre de 1975..

Después de la guerra una recesión económica hizo estragos en un país dividido y maltrecho, donde, según las estadísticas  más fiables, de una población de 26 millones de habitantes cerca de  400.000 habían tomado el camino del exilio, casi otro tanto abarrotaban las cárceles del gobierno fascista y más de la mitad de la población restante pasaba hambre, por falta del principal componente familiar que pudiera trabajar, muerto en la contienda o preso.

 A mediados  de 1939 se implanta el racionamiento de la población y pronto se comprobó que los alimentos suministrados carecían del mínimo  necesario para la subsistencia ya que estaban compuestos de forma predominantes por garbanzos, patatas, boniatos, pastas para sopas, bacalao y muy de tarde en tarde por carne de membrillo, chocolate terroso incomestible y jabón.

 El déficit de hidratos de carbono y grasas, así como la carencia de vitaminas, calcio y hierro era evidente. El pan, que antes era el alimento base de las familias modestas, se convirtió en otro apreciado artículo de lujo ya que para aquellos que tenían una cartilla de racionamiento, era de unos  100 gramos. Tras este desastre alimenticio floreció un mercado negro de productos que por sus precios sólo estaban al alcance de privilegiados afectos al régimen fascista; el resto de la población se convirtió en devoradores de almortas, altramuces, salazones y castañas.

 Ricardo de la Cierva en su ‘Historia del Franquismo’, historiador afecto al régimen,  cuenta que  “sólo” hubo treinta mil muertos de hambre entre los años 1940 y 1946, claro está que él no tuvo en cuenta aquellos certificados de defunción que encubrían vergonzosamente como otras causas lo que era evidente, como  consta por referencias de facultativos de la época. Esto es síntesis lo que ocurrió en los llamado años del hambre en España.

Yo,  que como contaba en la anterior historia en el blog de ronteky, como era hijo de “vencedor” por las circunstancias descritas en esa historia, no pase esas calamidades y no recuerdo haber pasado hambre, Me explico:

Mi padre una vez finalizada la guerra volvió a su anterior trabajo, jornalero del campo extremeño, en un pequeño pueblo de Badajoz: Esparragalejo. En 1941 ingreso en el ferrocarril, de auxiliar de obrero de vías y obras, con un salario de 7 pesetas diarias. Para hacernos una idea de lo que significada ese sueldo, decir en esas fechas un litro de aceite de oliva valía también cerca de 7 pesetas y el salario mínimo era de 5,95 pts.
       Con mi padre y mi hermano en los años cincuenta

En cuanto a mis vivencias sobre los años cincuenta, recuerdo cosas como que durante muchos días, prácticamente la mitad de cada mes, con la comida de medio día: cocido de garbanzos, teníamos para el almuerzo, la cena y el desayuno. Es decir garbanzos en el almuerzo, sopas de garbanzos por la noche y el tocino para las tostadas del desayuno. Un día sí y otro también.

Otras cuestiones de las que recuerdo con nitidez  eran los muchos  resfriados que cogía todos los inviernos debido sobre todo a que hasta la edad de 10 o 12 años no tuve zapatos, siempre iba con alpargatas o con sandalias de goma con los dedos de los  pies al aire. Cuando me compraron los primeros zapatos fueron los famosos gorila, de segarra, los de la pelotita verde,  con un par de números más de mi pie, pues  tenían que durarme dos o tres años. Zapato-bota, que servian para invierno y para verano,  por cierto calzado que llevo puesto en la fotografia.

Para que os hagáis una idea general de la situación os contare que en un momento dado, cerca de los años sesenta, conseguimos tener una cabra que hacía posible que tuviéramos leche fresca casi todos los días. Pues bien mi padre decidió que tenía que vender la cabra pues esta daba cada vez menos leche.

Cuando ya estaba en trámites de venderla no quedo otro remedio que confesar que la culpa de que la cabra no diera leche no era de ella, sino de nosotros –mi hermano y yo- que por la noche antes de acostarnos íbamos a su cuadra y nos bebíamos la leche directamente desde sus ubres y claro era lógico que al día siguiente a primera hora la pobre cabra diese poquísima leche, pues como decía Bertol Brech: "entre los vencidos, el pueblo llano pasaba hambre; entre los vencedores, el pueblo llano la pasó también".

Pero a pesar de todo esto que cuento, que quede claro que yo no pase hambre en la posguerra  al ser hijo de “vencedor”, algo de necesidades quizá, pero ni punto de comparación con lo que pudieron pasar los hijos de los  vencidos, especialmente en las fechas que se llamo “los años del hambre”.

RONTEKY

75 AÑOS DEL GOLPE DE ESTADO DEL 18 DE JULIO

He estado leyendo estos días algo sobre el golpe de estado del 36 en España. A las cosas hay que llamarlas por su nombre. Lo del “Alzamiento” es una denominación benévola   para lo que ocurrió en aquellas fechas.

Decía que he  estado leyendo cosas y entre otras, en este caso releyendo,   un librito de Justo Vila Izquierdo  titulado  “Extremadura: La guerra civil”, una obra de Universitas Editorial, editada en  1983, en la que se relata de cómo se gesto el golpe de estado a raíz de de la formación del Frente Popular y su posterior triunfo electoral en las elecciones del 16 de febrero de 1936. Elecciones que como todo el mundo sabe gano las izquierdas con 269 diputados, una mayoría suficiente para gobernar, ya que los partidos de centro  y derecha alcanzaron los 205 diputados. Dicho sea de paso el partido falangista de José Antonio Primo de Rivera obtuvo 5000 votos en Madrid  pero ni un solo diputado.

Terminar las elecciones y empezar las reuniones conspirativas todo fue uno. Las fuerzas reaccionarias trataron de dar un golpe de estado, incluso antes de formar gobierno los ganadores en las elecciones de febrero y así burlar los resultados de las urnas.

No me voy a detener en los detalles pero todo esto está  documentado por prestigiosos historiadores de la talla de Tuñón de Lara, por ejemplo. Por tanto la versión que algunos historiadores profranquistas  están dando de que la sublevación militar fue debido al caos y al desorden reinante en España, no se tiene de pie. Esta más que demostrado que la decisión  definitiva de intervenir militarmente se tomo a raíz de las elecciones de febrero de 1936. Lo recalco por los infames reportajes del El Mundo y Telemadrid recientemente emitidos.

Las causas reales  que ocasionaron  el golpe del 18 de julio fueron principalmente la cerril intransigencia de la oligarquía financiera y los señoritos terratenientes, que rechazados del poder desde 1931 por los votos, con su afán de aniquilar la democracia y la republica recurrió a los generales “africanistas” como fuerza de choque para desencadenar  el golpe de estado, golpe que después se convirtió en  guerra civil. Y la gota de agua que colmo el vaso  de su “antidemocratica paciencia” fue el triunfo de las izquierdas en las elecciones de febrero del 36.

También el hecho que Italia y Alemania estuvieran gobernadas por los las dictaduras fascistas, empujaron y ayudaron a los reaccionarios españoles a levantarse en armas contra la Republica.

En fin que a pesar de la buena voluntad de la gran mayoría de las masas obreras españolas la situación no era buena para los que vivieron  aquellos acontecimientos.

Por supuesto el libro de Justo Vila profundiza  con muchísima claridad en todo lo que cuento y mucho más y sobre todo se detiene en lo que ocurrió en Extremadura, comarca por comarca y pueblo por pueblo. Un libro que hoy por hoy,  porque se esté distorsionando todo por la “caverna mediática”   es recomendable leer.

En lo personal y referido  a mi familia, jornaleros extremeños, poco se de aquellos  años. Solo alguna cuestión que con cuentagotas me contaba mi padre. En aquellos tiempos de la Dictadura Franquista se hablaba lo imprescindible. Y lo poco que se hablaba se dulcificaba. Recuerdo que mi padre me conto que a él  lo movilizaron varios años después de ir a la mili y  comenzó la guerra con  los republicanos y termino con los nacionales en cuestión de días.

Hay que tener en cuenta que mi padre era un jornalero del campo extremeño, sin estudios y de un pueblo pequeño: Esparragalejo. Fue reclutado con varios chavales del pueblo, les dieron unas escopetas y víveres, jamón, queso, etc , y  conjuntamente con un grupo de media docena los mandaron a un camino de entrada al pueblo por donde podían venir los “nacionales”. A unos cinco kilómetros del pueblo cavaron una zanja y montaron la “defensa” del pueblo por ese camino.

Pero por allí no venia nadie. Al cabo de dos semanas, ya prácticamente sin víveres, llego mi abuelo y les pregunto qué coño hacian allí. Pues defendiendo al pueblo contestaron. Anda ya, veniros para casa que ya han tomado el pueblo  los del otro bando. Después de una  discusión, más por los pocos víveres que quedaban que ideológica, volvieron y se entregaron a las fuerzas golpistas.

                                 Pueblo de Esparragalejo (Badajoz)

Después de un par de semanas encerrados en los calabozos, les propusieron entrar a formar parte  del  ejército nacional si se portaban bien. Aceptaron y mi padre los tres años que duro la guerra se lo pasó en las cocinas de los frentes de Talavera y Navalcarnero. Por eso digo que mi padre estuvo en los dos bandos. En él, como otros muchos,  primo más el sobrevivir que la ideología. Reconocía que le gustaba más la republica que la dictadura, pero había que comer y vivir y eso era lo que había hecho a lo largo de su vida.

Esta es mi aportación al 75 aniversario del 18 de julio. Día que los grandes propietarios agrarios, el poder financiero, la iglesia y los militares, se unieron para intentar acabar con la democracia y la republica a través de las armas al no conseguirlo en las urnas. A pesar de tener todo a su favor les costó tres años y  miles de muertos.

 No digo más, solo que desearía que los jóvenes de este país conocieran de verdad lo que paso entonces y años después, en la Dictadura Franquista,  en nuestra querida España. Con ese deseo cumplido me conformaría, pues como dice el poeta Marcos Ana, para “pasar página”, primero hay que leerla. Pues eso.

RONTEKY


P.D.- Para mayor información, acompaño el primer capitulo de la obra en video "La memoria recobrada. Extremadura Amarga". Una mirada crítica y testimonial que rescata episodios de la Guerra Civil y del franquismo en Extremadura:

FUENTEGUINALDO: FESTIVAL DE LA "LUNA MENGUANTE"


Erase una vez
una mariposa blanca
que era la reina de todas las
mariposas del alba
se posaba en los jardines
sobre las flores más bellas
y le susurraba historias
al clavel y la violeta

                              ( Lole y Manuel )

Serian cerca de las cinco de la madrugada cuando había cogido el sueño por cansancio y  estaba completamente dormido a pesar del frió que hacia aquella noche, cuando de golpe me despertó el eco de una canción, con un gran timbre de voz, un sonido muy dulce y a su vez fuerte, que se me metía por los oídos. Esos son las dos cosas que más recuerdo de aquel festival a pesar de los más de 30 años transcurridos: Aquella fabulosa voz y el frío que pasamos.

Creía que estaba soñando, pero no, lo que pensaba aun medio dormido, era verdad verdadera. Estábamos a más de quinientos metros del escenario, pero se escuchaba con total nitidez. No había dudas, era Lole, la cantante del dúo “Lole y Manuel” que por aquel tiempo eran de los más conocidos, tanto en los escenarios como en las emisoras de radio. Estuve unos minutos escuchando la voz de Lole con los ojos cerrados que es la mejor manera de escuchar esa gran voz.
Con ellos y hasta cerca de las siete de la mañana termino aquel festival de música, llamado de la “Luna Menguante”, que se celebró en una gigantesca explanada en un pueblecito llamado Fuenteguinaldo en  Salamanca, desde el sábado por la tarde hasta la mañana del domingo 19 de agosto del año 1979. Ya ha llovido.

Fuenteguinaldo es un municipio del suroeste de la provincia de Salamanca, próximo a la sierra de Gata, Extremadura y Portugal, integrado en  la comarca de Ciudad-Rodrigo.

Habíamos acudido al lugar desde Mérida, en Agosto en pleno verano con un R.8, ya de tercera mano, por supuesto sin aire acondicionado y en el que viajamos cinco personas. Tardamos en el trayecto cerca de cuatro horas a pesar de que solo hay 200 Km, eso sí por unas carreteras regionales, como el automóvil también y nunca mejor dicho “regionales”.

Llegamos sobre las seis de la tarde y aparcamos como pudimos, ya que como nosotros estaban llegando unas 20.000 personas, en  4000 vehículos, entre autobuses, coches y motos, según las hemerotecas de la época, pues a nosotros no nos dio tiempo contarlas.

Situamos la tienda de campaña de tres plazas para cinco a una distancia prudencial, a unos 500 metros del escenario y mucho antes de que comenzaran las actuaciones casi media explanada estaba ya cubierta de gente apalancada en tiendas de campaña, sacos y mantas y dispuesta a pasárselo lo mejor posible.

Miles de jóvenes venidos de muy distintos puntos de España y Portugal asistieron al Festival de la Luna Menguante, con participación de Los Jaiva, Tribu, Victorino, Iceberg, Manolo Sanlúcar, Sergio Godinho, Tequila, Pernil Latino y Lole y Manuel. El Festival de la Luna Menguante ha constituido uno de los mayores acontecimientos musicales  de cuantos se han celebrado en esa región, pese a las ausencias de Víctor Manuel y Triana, que también figuraban en el programa y que por diversas causas no participaron.

 Como decía antes, tiendas de campaña, mantas y sacos de dormir, junto a las botellas de vino o licor, los bocadillos y el «chocolate», constituían el principal equipaje de los viajeros. La “luna menguante” no hizo su aparición hasta las cinco y pico de la mañana, mientras Pernil Latino ponía música de cha-cha-cha a la fría noche. La fiesta había alcanzado su momento culminante dos horas antes, sobre la tres,  cuando Tequila invitó al personal a bailar un rock and roll en la plaza del pueblo y la gente abandonó los sacos de dormir y las mantas para combatir el frío a golpes de ejercicio físico y mucho  ritmo.

Los asistentes habíamos disfrutado ya con Iceberg o Manolo Sanlúcar, que junto a Lole y Manuel, ofrecieron la música más interesante del festival.

Pero la fiesta tenía, además, otros rumbos y el personal se divertía con por ejemplo un alemán que acudió hasta el escenario para reclamar a su pareja que se había perdido o con los comentarios irónicos de un presentador que quería hacerse el simpático y no lo conseguía en su intento de hacerse el gracioso y de paso  reunir a los desperdigados entre el gentío y las jaras. Yo le decía a un cuñado que nos acompaño, -de broma, pero el se lo tomaba en serio- que había dicho el presentador, que su cuñada Antonia, muy beata ella para los trotes de esa fiesta, que lo esperaba en la parte de atrás del escenario y Miguel, mi cuñado, se aprestaba a ir a ver si era verdad, a pesar del frío reinante y por la cantidad de gente que había que sortear hasta llegar al escenario.

En fin que desde las ocho y media de la tarde del sábado, hora en que dio comienzo el festival, hasta las siete y media de la mañana del domingo, en que Lole y Manuel lo finalizarón, con el Sol naciente al fondo, en plena alborada, muchas gentes abandonaron el recinto, al no poder soportar ya más los menos de ocho grados de temperatura y el viento frío, casi helado, que sopló durante toda la noche.


De vuelta a Mérida nos bañamos en una de los muchos manantiales que hay por  Extremadura, en la provincia de Cáceres, en el Valle del Jerte y la Vera, en concreto en uno de los que llaman “garganta” de un agua cristalina y clarísima. Lo recuerdo porque desde fuera, con más de dos metros de profundidad vimos una cosa roja, que resulto ser un collar de bolitas rojas. Collar que aun conserva mi compañera, a pesar de los más de 30 años trascurridos. Verdad, verdadera.

En recuerdo de aquel día os dejo esta canción "Un cuento para mi niño" de Lole y Manuel, recomendando que se escuche a ser posible con los ojos cerrados:





RONTEKY



CONFERENCIA DEL PCE MADRILEÑO ...entre los trigales verdes.

 “Ayer tarde yo cantaba
mientras mi niña dormía;
ayer tarde yo cantaba
mientras mi niña dormía…


….Qué bonita que es mi niña
qué bonita cuando duerme,
se parece a una amapola
entre los trigales verdes”
                                         ( Manolo Escobar)

No sé si habéis participado activamente alguna vez en debates sindicales o  políticos, pero si lo habéis hecho sabéis que los  sindicales algunas veces son duros, no os digo nada si son políticos y sobre todo algunos  que pueden terminar en ruptura  y escisión de una de las partes en conflicto, como a mí me toco vivir, con otros muchos camaradas hace ya más de 25 años.
 
Las fechas me bailan un poco  pero creo que serian, más menos en el 83 u 84 y teníamos unos debates muy fuertes, poco después de que Geraldo Iglesias  sustituyera a Santiago Carrillo en la Dirección del PCE y esta apostara por la creación de  Izquierda Unida.

Estábamos en una conferencia- congreso del PCE madrileño y por un lado estaban los llamados “carrillistas”, seguidores de Santiago Carrillo, y en otro los “gerardistas”, afines a  Gerardo Iglesias. Yo formaba parte de este segundo grupo.

El lugar de los debates era un colegio mayor  de un pueblo de Madrid: San Fernando de Henares. Estaríamos más menos 500 delegados, divididos – nunca mejor dicho-  prácticamente por la mitad. Todas las votaciones eran 51 % a 49 %, o viceversa. Y como era de prever por las primeras intervenciones terminamos haciendo dos candidaturas  confrontadas totalmente.

 Recuerdo que Enrique Curiel, recientemente fallecido, era uno de los que encabezaba la candidatura “renovadora”, de afines a Gerardo. El sistema era mayoritario. El que ganaba se llevaba todos los puestos. Creo que se elegían unos  30 compañer@s para la dirección regional.

 Después de dos días y casi noches de debates, mas el tiempo extra para “la caza” de algún delegad@  despistad@,  para ver si lo convencíamos y se cambiaba de bando, por la poca diferencia de las votaciones, sobre las cuatro de la tarde del 2º día, con un calor asfixiante dentro del salón de reuniones,  comenzó la defensa de las candidaturas. Yo iba, como he dicho antes, en la de los “renovadores”.

Según las normas congresuales se cerraban las puertas a  “cal y canto”, desde el momento que comenzaba la defensa de las candidaturas hasta que se votaba. Así que no se podía salir ni entrar del auditorio  absolutamente para nada. Si se salía ya no podías entrar y te perdías la votación.

 Pues bien pidieron la palabra más de 50 personas y teníamos unos  90 minutos para el debate, así que cada uno de los que pedían la palabra no hablaba más de minuto y medio. Estábamos  tan tensos que se podía cortar el aire con una navaja, como vulgarmente se dice. Aire, que dicho sea de paso cada vez se ponía más denso por el calor y por tener cerradas todas las puertas. Olía a “humanidad”.

Hubo desmayos, personas que lloraban cuando hablaban en la tribuna y en sus  asientos. Y aunque nadie lo reconocía, se podía  intuir que  la ruptura del partido estaba en ciernes. Los camaradas más mayores y carismáticos, -recuerdo, entre otros  a  Simón  Sánchez  Montero, Serafín Aliaga, Carlos Elvira… todos ellos  ya fallecidos-  hacían llamamientos a la unidad interna, pero nadie hacia ni puñetero caso.

Cuando ya íbamos  por más de 30 palabras, todas muy serias y defendiendo a muerte las “bondades” de cada candidatura , un camarada de nuestra lista, Ginés Pitalua, subió a la tribuna y en lugar del típico discursito de lo bueno que éramos nosotros y lo malo que eran ellos, muy serio se arranco por Manolo Escobar, cantando:

 “Ayer tarde yo cantaba
mientras mi niña dormía;
ayer tarde yo cantaba
mientras mi niña dormía…

….Qué bonita que es mi niña
qué bonita cuando duerme,
se parece a una amapola
entre los trigales verdes”

Esta es la canción completa:

Si vieseis el cachondeo que se armo en el salón de actos, cuando al minuto y medio termino de cantar. A pesar de la tensión del ambiente, esta intervención fue la que mayores  aplausos  se llevo…y además nos relajo a todos. De verdad, verdadera.

Después de la votación, ya mucho más relajados, votación, que dicho sea de paso perdimos los “renovadores” por el consiguiente 51 a 49 % y entre los 30 de la ejecutiva nos incluyeron a uno  -Pedro Díaz-  para que viésemos los perdedores la generosidad de los ganadores.

 Por cierto los que ganaron en aquella conferencia-congreso, en 1.985 consumaron la escisión del PCE, crearon un partido (PTE, se llamaba) que fracaso en las elecciones del 87 y  poco después la mayoría de ellos aterrizaron en el PSOE. También debo reconocer que de la lista de los renovadores años después siguieron el mismo camino.

Quiero aclarar que son anécdotas y  recuerdos que los cuento sin acritud y sin ánimo de revancha. Es más en la distancia no tengo claro quien llevaba razón en aquella ocasión y quién no. Me limito a recordar unos  hechos que viví en directo.

 A mí sí, a mi si me sirvió de mucho esta conferencia. Lo que más me enseño fue que a partir de aquella “comunión” de debate político ya nunca más me tomo tan “a pecho” ningún tipo de debate. Defiende uno su postura argumentada y con convicción y ya está. Si sale lo que uno propone, vale,  encantado. Si sale mal, otra vez será.

En fin que he llegado a la conclusión que en la vida, sindical, política y personal, la verdad absoluta no existe. Antes, por aquellas fechas creí que sí, “que mi verdad”, siempre tenía razón. A lo largo de los años veo que todo es más complejo. No todo es blanco o negro, hay muchos grises…

RONTEKY

CRONICA DE UNA JORNADA ELECTORAL...VERANO 1987

Esta historia, crónica, anécdota o chascarrillo, ocurrió hace ya mucho tiempo, creo que fue en las elecciones políticas de 87, hace solo unos añitos, militaba por entonces, tanto política como sindicalmente en el ferrocarril. El partido me presento para el Parlamento Europeo en las listas de IU. Cuando digo el partido siempre me refiero al PCE. Todo el mundo aun decía en esos tiempos “el partido”.

Fui en la candidatura con el numero 13, detrás justo de José Antonio Labordeta, el gran cantante Aragonés, recientemente fallecido. Y tenían posibilidades como mucho tres, así que algunos sabíamos de antemano que íbamos de “florero”. A pesar de eso me lo tome muy en serio. Tan en serio que pedí la mitad de mis vacaciones a la empresa para hacer campaña. Ya digo, de bueno casi me pasaba a tonto.

 Y por supuesto me puse a las órdenes del comité electoral central e hice campaña especialmente en Extremadura, Castilla León y Andalucía. Me habían propuesto por ser ferroviario pero en la campaña prácticamente no pise un centro de trabajo en RENFE.

Aunque tengo más historias, de esa campaña, hoy solo voy a contar un viaje a Extremadura: Salí  con una camarada sobre las 10 de la mañana de Madrid, de un caluroso día del mes de junio en mi coche un Renault 6, por supuesto sin aire acondicionado, en pleno verano y encima  las carreteras no estaban como en la actualidad.

Llegamos a Mérida, después de cerca de 5 horas de viaje, mas allá de las 14 horas, a las 2 y pico de la tarde, un poco tarde para participar en una rueda de prensa. Ya hacía rato que nos estaban esperando los periodistas.

Hicimos la prevista rueda de prensa, comimos un poco y nos fuimos a Montijo donde teníamos en primer lugar un encuentro con mujeres a las 18 horas  y después sobre las 8 de la tarde un mitin. Finalizado el mitin vuelta a Mérida, nuevo mitin sobre las 23 horas y cena con los camaradas. Después de cenar y pensando que nos íbamos a quedar a dormir, me encuentro con la sorpresa que la compañera tenía que volver a Madrid, pues tenía cosas que hacer al día siguiente.

Cogemos el coche, reitero un R.6, mejor dicho, cojo el coche, pues la camarada, además de no saber conducir, quería echar una cabezadita, pues al día siguiente tiene un juicio. Yo como decía al comienzo estaba con 15 días de “vacaciones”. Llegamos a Madrid cerca de las 5 de la madrugada, la lleve a su casa  y después yo me fui a la mía.

Entonces yo vivía en un pueblo el sur de Madrid. Serian las 6 de mañana cuando estaba acostándome con la satisfacción militante del deber cumplido. Había salido de casa el día anterior sobre la 9 de la mañana. Es decir más menos 20 horas de militancia.

La compañera camarada con la que fui a Mérida se llamaba y se llama y espero que por muchos años: CRISTINA ALMEIDA.

Hoy me he acordando de esta anécdota y también recordaba las cosas que han pasado desde entonces y sobre todo lo que ha llovido. También me acuerdo de la canción de de Javier Krahe. Cristina, se llama la canción, perdón, “Marieta” he querido decir.
Pues eso, escuchad la canción que acompaño, por si no os acordáis de ella, pues  al cabo de los años así  como Javier en la canción, me siento yo:


                

A pesar de todo lo que ha llovido y todo lo que ha ido pasando en estos años, a mi no me cabe ninguna duda que en todas las elecciones politicas hay que ir a votar, hay que llenar las urnas de votos de gente de izquierdas y sobre todo recordar quién y quienes han defendido en los  parlamentos, en los ayuntamientos y en la calle los planteamientos de las clases menos favorecidas. Creo que con estos datos no deberíamos equivocarnos nunca como depositar el voto.

Ronteky

23.F: GRACIAS SEÑORA ANASTASIA

Eran algo más de las seis y media de la tarde del 23 de febrero de 1981. Estábamos en la estación de Príncipe Pío de Madrid. Lugar donde la representación sindical de RENFE tenia ubicado el Comité Intercentros de la compañía ferroviaria. Otro compañero del Comité y yo fuimos a tomarnos un café a “Casa Germán”, una pequeña cafetería que aun se mantenía en esta estación, y ya estaba de boca en boca la noticia: ¡Se esta produciendo un Golpe de Estado en el Congreso de los Diputados!.

“El asalto al Congreso de Diputados; (18,23 horas del 23.F)
 …/…
Los oficiales golpistas, bajan de los autobuses y reducen a los nueve números de la Policía Nacional que custodian las puertas y entran en el Congreso.
-Con vosotros esto no va. Pero si ofrecéis resistencia, os abrasamos-
-Don Manuel Núñez Encabo. -No-. Contesta el Diputado.
Mientras Antonio Tejero Molina y sus oficiales, van dando órdenes a la tropa, ¡Vamos.Vamos. Rápido!-.
Las fuertes voces de mando, se extienden por todo el Congreso. Y el ruidoso caminar de las pesadas botas contra las gruesas alfombras, que cubren el parquet, ponen en sobre aviso a los Diputados y al presidente del Congreso, Landelino Lavilla, que se dirige a uno de los ujier.
-Vaya Vd., por favor, a ver cuál es la causa de ese ruido…
El griterío va en aumento. Se escucha un fuerte golpe y se inicia un altercado con el personal del Parlamento. Y el ujier entra y e informa rápidamente al Presidente, fuera de si. -¡Han entrado unos hombres. Unos hombres armados. Pegando tiros!-


La toma del Hemiciclo

-Se ha escuchado un golpe muy fuerte en el Hemiciclo-. Emite, en directo, para la Cadena Ser, el periodista radiofónico Rafael Luis Díaz, desde la tribuna de la prensa.
-¡Quieto todo el mundo!-. Grita, desde la tribuna, el Teniente Coronel de la Guardia Civil, Antonio Tejero Molina, que ha conseguido entrar en el Hemiciclo, esgrimiendo una pistola en su mano derecha.
-La policía, ¡La Guardia Civil!, entra en estos momentos en el Hemiciclo del Congreso de los Diputados-, continúa narrando Rafael Luis Díaz, mientras escucha las ráfagas de disparo de los guardias civiles y las de las cámaras de los periodistas gráficos presentes en la sala.
-Hay un teniente coronel que está apuntando al Presidente del Congreso de los Diputados. No podemos emitir más, porque nos están apuntando. Llevan metralletas.


Las imágenes

-No enfoques para acá la cámara o te mato. ¡Desenchufa eso. Desenchúfalo!
El cámara de televisión española, con cierta sangre fría y profesionalidad, quitó el brillo del visor y no desenchufó la cámara. Que continuó emitiendo…
…/… (Breve resumen del relato del periodista Roberto Cerecedo en su blog)”.

Esto es lo que estaba pasando  en el Congreso. Mi amigo y yo continuábamos en la cafetería de la estación del Norte. Germán puso la TV  y los que estábamos allí aun pudimos ver unos minutos en directo lo que estaba pasando en el  hemiciclo: unos sonidos y unas imágenes nada tranquilizadoras.

A partir de las siete de la tarde, casi no recuerdo más, quizás algo de música militar y una película, pero en esos momentos me preocupaba más que mi compañera y mis hijos, entonces de 4 y 8 años, no llegaban y encima cada vez que pasábamos por las puertas de la comisaría de la estación sentíamos como los policías se les notaba mas nerviosos.

Al fin sobre las ocho de la noche llego mi familia. Vivíamos en un pueblo de las afueras de Madrid y  corrían rumores de que estaban cortadas las carreteras, así que sin dudarlo nos fuimos en casa de un compañero en Madrid a continuar escuchando las emisoras de radio y ver la Tele. Santi: te acuerdas?.

Serian algo más de las diez de la noche cuando sonó el teléfono de la casa de mi amigo.
 -Ha llamado Manolo y dice que el El Partido ha decidido que  hay que ir a concentrarse a las puertas del Congreso de los Diputados.
 -¿Pero porque y para que?
-No se, pero si lo dice El Partido será por algo.
 -Eso sí, ahí tienes razón. Pues vámonos.

Mi amigo vivía en un tercero sin ascensor. Dejamos a los niños con mi compañera en la casa, nos pusimos los abrigos y comenzamos a bajar las escaleras. Ya estábamos casi en la puerta de la calle cuando mi mujer nos grita:
 -Que ha llamado el otro Manolo por teléfono y  que hay contraorden: que El Partido ahora dice que no hace falta ir al Congreso.
-Y porque?
-Pues porque va a ser, dice mi compañero: Porque lo dice El Partido, te parece poco.
 -Vale si el Partido lo dice, no hay más que discutir.
 Y en el piso del Paseo de Extremadura nos quedamos hasta que hablo el Rey.

Después de la comparecencia del Rey Juan Carlos en TVE  consideramos que el golpe estaba controlado y decidimos irnos a dormir a nuestro domicilio, como decía antes, a un pueblo a las afueras de  Madrid. Así que cogimos el automóvil y llegamos a casa sobre las dos y pico de la madrugada.

Pero para nosotros las sorpresas a lo largo día -ya noche- no habían acabado. No llevamos ni cinco minutos en la casa y sonó repetidamente el timbre del telefonillo del portal. Contestamos con más nervios de lo habitual. Era una vecina de urbanización que al ver luz en el piso quería hablar con nosotros con urgencia, especialmente conmigo.

La hicimos pasar para ver que ocurría con sus urgencias. No recuerdo su nombre -hace 30 años- y la memoria en algunos casos es débil, pero si me acuerdo perfectamente lo que sucedió:

 Con unas llaves en las manos, con gran ansiedad y muy nerviosa, me insistía una y otra vez:     
       
-Coge estas llaves y vete a un piso vacío que tengo en Cuatro Caminos en Madrid. Yo viví los años posteriores a la guerra en el bando de los vencidos y se lo que pasa en estos casos. (Recordar aquí que su marido fue uno de los muchos represaliados por el franquismo en el ferrocarril).

No acepte su propuesta y me quede con mi mujer y mis hijos en la casa,  pero le agradecí de corazón  su solidario gesto.

Aun hoy al escribir esto y recordar esa anécdota  se me humedecen los ojos, pensando en aquella señora: La recuerdo enlutada, pequeña, con las llaves en la mano y unos ojos y una mirada que lo decían todo. Hace muchos años que no se nada de ella pero me temo que por la edad que tenia por entonces ya no estará entre nosotros. 

Ahora en la distancia quiero decirle: GRACIAS SEÑORA por su compromiso y su solidaridad.



Al día siguiente, mejor dicho ese mismo día  24 febrero, sobre las diez de la mañana, un grupo de  representantes sindicales de RENFE le presentamos a la Dirección una comunicación  condenando el golpe y convocando un paro laboral en el ferrocarril  y tres días después –el 27 de febrero- se realizaba en Madrid una de las mas grandes manifestaciones que recuerdo: “por la libertad, la democracia y la constitución” convocada por las organizaciones sociales, políticas y sindicales. Pero eso ya es otra historia.

RONTEKY



P.D.-.Despues de escribir esta  entrada, una brujita buena me ha informado que la vecina en cuestión  se llamaba señora Anastasia. Así que dicho queda..